Realizar un juego de espionaje que mezcle fenómenos sobrenaturales, complejos giros argumentales y armamento futurista es una ardua tarea tan solo al alcance de una mente brillante, la de Hideo Kojima. El genio japonés, máximo valuarte de Konami y responsable de su equipo de desarrollo, Kojima Productions, lleva años ofreciéndonos entregas de Snake y compañía en varios juegos de su saga más reconocida, Metal Gear.

Apuntándose a la moda de las remasterizaciones en alta definición, desde Konami nos brindanMetal Gear Solid: HD Collection, un magnífico recopilatorio que engloba Metal Gear Salid 2, Metal Gear Solid 3 y Metal Gear Solid: Peace Walker, este último con controles de sobremesa adaptados.

Quien más y quien menos ya ha jugado a dichos juegos en sus consolas para los que fueron desarrollados, por lo que no vamos a entrar en detalle a evaluar sus características principales, sino que más bien repasaremos sus historias y sus novedades en este recopilatorio, además de narraros las sensaciones que nos han causado ver estos tres titanes del género unidos en un solo disco que todo jugador debería tener.

 

Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty

De Snake a Raiden, Kojima eligió el camino difícil.

Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty se divide en dos líneas argumentales, protagonizadas cada una de ellas por Snake y Raiden. La primera parte del juego sirve de prólogo y nos sitúa dos años después de Shadow Moses, con Solid Snake  y Otacon trabajando para Philanthropy, intentando conseguir pruebas de la existencia de un nuevo prototipo de Metal Gear en manos de los marines de los Estados Unidos. Snake consigue infiltrarse en el barco que está transportando dicho prototipo, pero de repente, éste es atacado por terroristas rusos que querrán hacerse a toda costa con la potente arma nuclear.

Un tiempo después de estos sucesos, la planta de limpieza medioambiental Big Shell es atacada por un grupo terrorista llamado Sons of Liberty, los cuales amenazan con volar el lugar si no se cumplen sus exigencias. Para tratar de solucionar el problema, el gobierno vuelve a mandar a un solo hombre para que haga el trabajo sucio, siendo en esta ocasión el novato Raiden el hombre elegido.

La nueva incorporación de Raiden en la historia no gustó a gran parte de los fans de la saga, obteniendo un gran rechazo por su falta de carisma y de masculinidad frente a Solid Snake. Este hecho, aunque no está probado, puede ser una de las razones de la transformación de Raiden en Cyborg en Metal Gear Solid 4, dándole un así un aire más letal y rudo.

Argumentalmente, Sons of Liberty nos presenta una historia mucho más surrealista y enrevesada que en su antecesor de PSX, mezclando en ella giros argumentales y personajes con habilidades fuera del alcance humano.  Además, la evolución que sufren algunos personajes claves de la primera entrega de la saga Solid es realmente impresionante, demostrando que Kojima puede rivalizar de tú a tú con grandes guionistas de la industria del cine.

Fuera de su historia, Metal Gear Solid 2 buscaba mejorar y pulir la jugabilidad del primer título, insertando novedades como la posibilidad de apuntar en primera persona o esconderse en las taquillas, y mejorando la fluidez del juego y la IA de los soldados enemigos.

La remasterización de Metal Gear Solid 2

Para realizar la remasterización en alta definición de Metal Gear Solid 2:  Sons of Liberty, se optó acertadamente por utilizar la versión “Substance”, la cual añadía jugosas novedades y extras que no poseía el título original, como por ejemplo las VR Missions, las cuales constaban de misiones en un entorno virtual que nos invitaban a llegar del punto A al B, añadiendo aproximadamente 30 horas más de jugabilidad;  las Snake Tales, que ofrecían la posibilidad de realizar algunas misiones con Solid Snake; o el modo Solid Skate, un minijuego al estilo Tony Hawk que disponía de dos niveles ambientados en Big Shell. Todos ellos, a excepción de éste último, han sido respetados y añadidos en esta compilación.

El nivel de acabado en esta versión de alta definición es bastante agradable a la vista, aunque lo cierto es que al jugador acostumbrado a los juegos punteros de esta generación no logrará impresionarle. Sin embargo, no tenemos que olvidar que el título es en sí un juego de primera hornada de PlayStation 2, así que es meritorio para él  que tan solo con una sesión de “chapa y pintura”, éste siga siendo prácticamente igual de agradable que la primera vez que lo jugamos.

 

Metal Gear Solid 3: Snake Eater

Los inicios de Big Boss

Metal Gear Solid 3: Snake Eater nos sitúa en el año 1964, periodo en el Estados Unidos y la antigua URSS estaban en plena Guerra Fría, momento en el que la amenaza de una guerra nuclear aterrorizaba a la población, como la histórica y verídica crisis de los misiles Cubanos.

En un tira y afloja continuo por parte de ambos países, la URSS se guardaba un as en la manga que podría desencadenar la tercera guerra mundial, el ingeniero Nicholai Stepanovich Sokolov. Esta mente privilegiada, estaba desarrollando un prototipo de arma de destrucción masiva capaz de lanzar cabezas nucleares desde casi cualquier lugar y posición, por lo que antes de éste terminara de forma forzada su obra magna, el ejército de los Estados Unidos de América debía enviar a un solo hombre en misión de infiltración, con el firme objetivo de rescatar a Sokolov sin que nadie percibiera su presencia. Este joven soldado, cuyo nombre en clave para esta misión será Naked Snake, comenzará en tierras de Tselinoyarsk a fraguarse su propia historia que más adelante le daría el sobrenombre de Big Boss.

Metal Gear Solid 3: Snake Eater nos traslada de lleno a un mundo bélico cargado de agentes dobles, donde la moralidad y el deber harán mella en la mente del joven Big Boss. Esta edición revolucionaba la jugabilidad de la saga, trasladándonos a una época donde la tecnología no estaba tan desarrollada como en anteriores entregas, y donde Snake tenía que cuidar sus heridas en las batallas y alimentarse con todo lo que pudiera representar una fuente de alimento si no quería morir en el intento.

Estas dos características no eran la única novedad importante, ya que nuestro sofisticado radar de entregas anteriores, que nos marcaba en todo momento la visión y posición del enemigo, dejaba paso a uno mucho más rudimentario, el cual teníamos que racionar con sumo cuidado si no queríamos agotar sus escasas baterías.

Otro factor decisivo que marco un antes y un después en la saga, y que se siguió respetando en entregas posteriores era el camuflaje. Al estar en la selva, teníamos que procurar pasar desapercibidos el mayor tiempo posible si no queríamos ser detectados por el enemigo. Para ello, el juego permitía adquirir e intercambiar distintos uniformes de camuflaje con los que disimularnos con el ambiente, pudiendo incluso pintar la cara para ser menos detectables. Este factor había que tratarlo con mucho cuidado, ya que como podíamos ver en un medidor habilitado para saber nuestro nivel de camuflaje, si no elegíamos bien las tonalidades basadas en nuestro entorno, podíamos ser incluso llamativos en ella, haciéndonos fácilmente detectables para los inteligentes soldados rusos.

Metal Gear Solid 3: Snake Eater se transformaba de esa forma en un juego mucho más difícil que entregas anteriores, ya que pasar desapercibido con los pocos recursos que teníamos era francamente complicado.

 

La remasterización de Metal Gear Solid 3

Para realizar la remasterización de Metal Gear Solid 3 ha sido usada su versión “Subsistance”, que como ocurría con la versión “Substance” de Metal Gear Solid 2, dotaba al juego de nuevas opciones y características.

Como mejoras importantes podemos destacar el poder usar el stick derecho para mover la cámara 360º, nuevas pinturas faciales, y la posibilidad de volver a ver las cinemáticas ya desbloqueadas a lo largo del juego. Sin lugar a dudas, el extra más anhelado por los amantes de la saga serán los juegos de MSX2 “Metal Gear” y “Metal Gear 2: Solid Snake”, que están incluidos tal y como fueron concebidos para que podamos vivir la experiencia de la saga casi en su totalidad.

Como grandes del juego original de PS2 tenemos las ausencias de su excelente y divertido modo Online, y el original extra “Snake vs Monkey”, que si bien no es algo imprescindible, no habría desentonado para nada en esta excelente recopilación.

Pasando ahora al apartado técnico, si bien Metal Gear Solid 2 no impresionaba de forma visual, ocurre todo lo contrario con esta tercera entrega, llegando el jugador en ocasiones a olvidar que el título al que está jugando pertenecía a PlayStation 2, aunque también es cierto que éste fue el juego que tocó el techo técnico de la antigua sobremesa de Sony.  Y es que la alta definición le ha sentado de maravilla al juego, mostrando una selva detallada, colorida y viva, y un nivel de detalle en los personajes francamente sorprendente, salvando las distancias poligonales entre una consola y otra, además de moverse a unos constantes 60 frames por segundo.

No queremos dejar pasar la oportunidad para recomendar encarecidamente la experiencia de juego con un dispositivo de audio 5.1, ya que poder escuchar los diferentes sonidos de la selva y otros efectos sonoros a través de los 6 altavoces, arrastra al jugador a una deliciosa inmersión jugable.

 

Metal Gear Solid: Peace Walker

Kojima continúa la leyenda de Big Boss

Metal Gear Solid: Peace Walker se sitúa diez años después de Metal Gear Solid 3: Snake Eater, volviendo a retomar la historia de Big Boss. El condecorado héroe de guerra vive ahora en Colombia, lugar en el que dedica su vida a su nueva empresa, Militaires Sans Frontières (MSF).

La historia del juego comienza cuando Big Boss recibe la visita de Ramón Gálvez, un profesor de la Universidad para la Paz que busca la ayuda de la MSF para poder decantar la batalla que se vive en Costa Rica del lado local, liberándolos de un grupo de la CIA que acecha la zona. Junto a él le acompaña Paz Andrade, una chica de 16 años, estudiante del profesor Ramón Gálvez, que ansía por encima de todo la paz debido a los hechos vividos durante la guerra, y que ha sufrido terribles vejaciones estando cautiva en manos de las fuerzas armadas que operaban por la zona de Puerto Limón.

Big Boss recela en todo momento de aceptar la operación, cuyo pago por realizarla sería una base de operaciones en el mar del Caribe, hasta que escucha una grabación en la que oye la que podría ser la voz de The Boss, su mentora en la guerra y en la vida.

Así comienza la historia de Metal Gear Solid: Peace Walker, juego que salió en exclusiva para PlayStation Portable, y que sigue la estela marcada por Metal Gear Solid 3: Snake Eater, adaptando la jugabilidad de la saga a una consola portátil.

A diferencia de entregas anteriores, en Peace Walker tendremos que ir haciendo misiones autoconclusivas en las que tendremos una serie de objetivos primarios y secundarios que cumplir, como puede ser rescatar a diferentes personajes o liberar un asentamiento. Con cada objetivo que consigamos, iremos desbloqueando diferentes recompensas que nos ayudarán a lo largo de todas las batallas. El modo de combate en esta entrega se aleja un tanto de lo vivido en sus antecesoras, con una jugabilidad más orientada a la acción sin dejar de lado la infiltración, y dando más peso a las luchas con los enemigos.

Tenemos también que destacar que las cinemáticas características de la saga han sido relevadas con gran acierto por escenas interactivas en formato cómic, obra del grafista y expresionista australiano, Ashley Wood, que nos permitirán realizar acciones en ellas como si fueran QTC (Quick time Event)

En esta entrega entra en juego un sistema de gestión inédito en las entregas de sobremesa, que permite gestionar personal entre soldados y científicos, y en el que podremos investigar nuevas armas y objetos, además de mejorarlas siempre que tengamos los recursos necesarios.

 

La remasterización de Metal Gear Solid: Peace Walker

Metal Gear Solid: Peace Walker, aunque es el juego más puntero tecnológicamente para PSP, a nivel poligonal está a años luz de las consolas de sobremesa actuales, quedando incluso bastante alejado de lo que un día supuso Snake Eater. A pesar de este gran handicap, es muy meritorio el resultado obtenido por Kojima Productions en esta remasterización, ya que hemos de reconocer que jugarlo en alta definición en una consola de sobremesa no empaña en absoluto la experiencia jugable del título original, llegando incluso a ser más divertida y cómoda gracias a la adaptación a los controles de Xbox 360 y PlayStation 3.

Tal y como ha sido implementado en Snake Eater, ahora podemos mover la cámara mediante el joystick derecho, hecho que da muchísima más comodidad al jugador para plantear estrategias de una forma cómoda y rápida. En esta versión, en contra de lo sucedido con Snake Eater, sí ha sido respetado el juego Online original de PSP, gracias al cual podemos jugar algunas de las misiones con un máximo de 4 jugadores en modo cooperativo, y realizar batallas de hasta 6 jugadores con sus distintos modos de juego.

 

Conclusiones Finales

Metal Gear Solid HD Collection es un recopilatorio en el que practicamente todo está bien implementado, y que debido a su ajustado precio (entre 35 y 40 Euros), tanto fans que hayan jugado a todas las entregas como recién llegados a la saga amantes de los juegos de infiltración deberían tener.

Las tres entregas aportan un toque de nostalgia y buen hacer al ser jugadas, con historias magistralmente hiladas entre si, llenas todas ellas de traiciones, amoríos, dobles juegos y poderes sobrenaturales. Sin lugar a dudas, y dejando de lado el gran juego que es Sons of Liberty y la magnífica adaptación de Peace Walker, casi merecería la pena gastarse el dinero que vale el juego tan solo por jugar a Metal Gear Solid 3 en alta definición, ya que como hemos comentado antes, es una experiencia de juego tanto o más disfrutable que la primera vez que fue jugada en PlayStation 2.

Uno de los pocos peros que podemos poner al juego, es la ausencia del primer Metal Gear de PSX, y en menor medida de Portable OPS, títulos que habrían completado toda la saga principal en un solo disco. imaginamos que Konami, al menos para el juego de PSX, debe tener otros planes más allá que una simple adaptación a la alta definición.

{youtube}Y8-y7Jy8_8w?hd=1|560|315{/youtube} 

A favor:

– La inclusión de las versiones Subsistance y Substance.

– La magnífica adaptación de los controles de Peace Walker.

– El increible resultado final que otorga la alta definición a Metal Gear Solid 3.

 

En contra:

– La ausencia de varios modos de juego que estaban en los títulos originales.

– La ausencia de Metal Gear Solid de PSX.

 

[Nota]

 

Este análisis ha sido realizado mediante la versión de PlayStation 3 de Metal Gear Solid HD Collection.