Análisis: Ghost Recon: Shadow Wars
Análisis: Ghost Recon: Shadow Wars

Análisis: Ghost Recon: Shadow Wars En todo lanzamiento de consola, siempre hay un título que, eclipsado por juegos más mediáticos o novedosos, pasan desapercibidos hasta que a alguien le da por probarlo y destapa sus virtudes.  En ese momento comienza a correr el rumor de que, ese juego que nadie conocía o que se presuponía era un detritus condenado al olvido, es un juegazo.

Eso mismo le ha ocurrido a Ghost recon: Shadow Wars en Nintendo 3DS, ya que además de una discreta publicación, tuvo que ir de la mano con títulos olvidables por parte de Ubisoft, como el milésimo port de Rayman 2 o adaptaciones que rozan el suficiente como la del primer Splinter Cell.

Para comenzar con el análisis del juego, diré que como casi todo juego de estrategia táctica por turnos, este no entra por la vista gráficamente, y es que cuando comenzamos a jugarlo, notamos en seguida que tenemos ante nosotros un juego técnicamente justo, con un efecto 3D discreto y modelados un tanto sosos.

Esta percepción  inicial se desvanece en cuanto comenzamos a jugarlo, pasando el apartado gráfico a un plano marginal y dejando paso a un enorme y casi inacabable mundo de posibilidades con las que enfrentarnos a nuestros enemigos.

Si el jugador es fan de la saga X-Com, sin duda va a encontrarse con un juego hecho para él a su medida, no en vano el mismo creador de la saga es el encargado de este Ghost Recon, haciendo evolucionar a un nivel magistral todas y cada una de las bondades de su opera prima.

La jugabilidad es una delicia, el jugador ha de pensar muy bien sus movimientos y administrar bien a sus tropas, ya que cada una tiene características especiales como más daño por disparo, posibilidad de alcanzar a los enemigos más lejanos, camuflajes ópticos,  mayor cuadros de desplazamiento por cada turno, posibilidad de contraataque, armas secundarias,  curación a las tropas, etc.

Analizar el terreno también será condición indispensable para salir victoriosos, ya que por ejemplo los puntos altos del mapa nos darán ventaja táctica sobre el enemigo que esté a menor nivel, así como en trincheras o edificios veremos reducido el daño que nos producen los enemigos. También habrán lugares que tendremos que conquistar y conservar, ya que si nos hacemos con ellos, obtendremos puntos que nos permitirán usar recursos como ataques aéreos, con los que eliminaremos bastantes tropas enemigas de un plumazo.

En el juego tendremos un modo historia en el que, dependiendo la misión a la que nos enfrentemos, podremos gestionar nuestro comando usando los miembros del equipo que son más adecuados para realizarla con éxito. Para ello, deberemos de cumplir una serie de objetivos primarios y secundarios que nos darán puntos a final de cada batalla, con los cuales después podremos mejorar y añadir nuevas habilidades a nuestras tropas.

Musicalmente el juego no está mal, tiene algún tema pegadizo que acompaña, pero no es un punto a destacar en el juego (tampoco lo pretende), los diálogos no son hablados y los efectos de disparos y explosiones cumplen sin más.

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Conclusión

Estamos ante un juego casi perfecto en su género, siendo este fresco, trepidante y adictivo en partes iguales,  y que hará las delicias de los jugadores aficionados a l género de combate táctico por turnos. Dado el enorme abanico de posibilidades tácticas, el juego es cien por cien rejugable y las misiones se hacen amenas y divertidas, por lo que siempre es buen momento para dedicarle unos minutos y distraernos.

Sin duda el tapado de todo el catálogo de Nintendo 3DS, el cual nadie amante del género debería de perderse.

[Nota]