Pandora’s Tower  fue uno de los últimos juegos que pudimos probar en la Gamescom y una de las sorpresas personales de la feria. He de reconocer que no tenía muchas esperanzas en este título después de haberlo visto en vídeos, esperando encontrar poco más que un juego destinado a rellenar el catálogo de la consola. Por sorpresa, al jugarlo me encontré con un juego profundo y divertido además de visualmente muy bonito, consiguiendo cambiar de un plumazo mi impresión sobre él.

El juego nos narra la historia de una chica afectada por una extraña maldición. La única cura para ella es la de comer corazones de los enemigos que moran la torre de Pandora, y nuestro deber, claro está, es derrotarles para llevárselos.

El juego comienza en una aldea próxima a la torre de Pandora, donde una anciana con aspecto de bruja nos detalla en una cinemática de 3 minutos la manera de romper la maldición de la chica.

En ese momento nos dirigimos a la torre de Pandora, donde comenzará un tutorial de juego que durará hasta conseguir el primer corazón. En él veremos el primer piso de la torre, compuesto de una gran sala principal situada justo al entrar y varias habitaciones más pequeñas, además de unas escaleras interminables hacia pisos superiores.

Lo primero que llama la atención al jugador son los escenarios del juego, con estatuas repletas de pequeños detalles y una muy buena ambientación. Por desgracia, la baja resolución de Wii y los dientes de sierra difuminan el enorme trabajo que hay detrás de él.

 

Jugabilidad clásica combinada con el sensor de movimiento

Comenzamos a jugar el tutorial, y entre las indicaciones del juego y del amable personal de Nintendo Alemania, nos hicimos en seguida con el control. El protagonista tiene distintos patrones clásicos de los juegos de slash’em up, como la necesidad del aprendizaje de combos y la precisión para encadenarlos correctamente, además de esquivar con destreza los ataques enemigos y contraatacar en el momento preciso.

Los controles de ataque consistían en pulsar el botón A para atacar rápidamente con la espada o mantenerlo apretado para realizar un ataque fuerte, y usar el botón B mientras apuntamos con el puntero a la pantalla para realizar ataques a distancia con una cadena, llegando a golpear enemigos cada vez que pulsemos el botón A e incluso apresándolos con ella. Cuando esto ocurre, deberemos dar un golpe seco con el Wiimote para inflingirles daño. Todos estos botones pueden usarse secuencialmente para realizar diferentes combos que iremos aprendiendo a lo largo del juego.

Las funciones defensivas se realizan con el botón Z. Si lo mantenemos pulsado lograremos bloquear los ataques enemigos, y si además movemos el stick analógico en una dirección, el personaje hará un movimiento evasivo.

Es de agradecer que el juego no haya abusado del control de movimiento, teniendo un uso específico y divertido que no afecta para nada a la jugabilidad ni al desarrollo de los combos.


Un carrera contrarreloj

En el final del tutorial deberemos luchar contra el primer enemigo para conseguir el primer corazón. Vencerlo no es muy complicado, ya que su función como primer enemigo es enseñar al jugador a luchar y a hacerse con los controles del juego.

Al derrotarle desharemos el breve espacio recorrido para darle el corazón a la chica, la cual después de comérselo, no sin realizar varios aspavientos, volverá a su estado humano.

Como el juego no puede durar cinco minutos, la bruja nos indica que ese estado es temporal y que deberemos seguir trayendo más corazones para romper la maldición. Es en este momento cuando tendremos que tener en cuenta una nueva variante en el juego, el tiempo.

Ahora deberemos volver a la torre de Pandora para enfrentarnos a su segundo piso. En él tendremos un tiempo limitado para conseguir nuestro objetivo, teniendo que resolver los puzzles y derrotar a los enemigos antes que de que se agote, impidiendo de esta forma que la chica se transforme en monstruo de forma permanente.

 

Conclusiones finales

Pandora’s Tower no está llamado a revolucionar el género ni a ser un título de culto, pero sin duda es un gran juego que cumplirá de maravilla su papel en la transición entre Wii y Wii U.

El control es simple y preciso, y las trabajadas cinemáticas, unidas a una buena historia y escenarios muy elaborados, harán que el jugador se sienta muy cómodo al jugarlo.

Sin duda los europeos estamos de enhorabuena, con un buen principio de año 2012 entre este juego y The Last Story, título que también tuvimos la suerte de probar y del que os ofreceremos nuestras primeras impresiones próximamente.