Cuando éramos pequeños y nuestros padres nos contaban un cuento medieval, muchos nos veíamos reflejados a nosotros mismos encarnando al heroico guerrero o al mago que lo prota gonizaba, luchando con dragones y con innumerables monstruos hasta llevar la paz al reino. Una vez crecemos y nos hacemos mayores, nos alejamos de la fantasía para aferrarnos al mundo real, con pocos momentos en los que soñar despiertos y muchos problemas que afrontar.

Bethesda se propone eliminar de un plumazo la barrera entre lo fantástico y lo real presentándonos la quinta entrega de su saga The Elder Scrolls, título que hará sin duda las delicias de los lectores de novelas caballerescas y que sorprenderá a los amantes de juegos de mundo abierto. ¿Te atreves a dar un paseo con nosotros por Skyrim?


Vive en tus carnes una novela caballeresca

La historia de The Elder Scrolls V nos sitúa a bordo de un carromato de prisioneros, el cual nos lleva a una cruel ejecución pública a manos de los Stormcloacks, un grupo rebelde fundado por el asesino del rey de Skyrim. Cuando todo parece perdido y el verdugo está a punto de rebanarnos el cuello con su enorme hacha, un dragón hace su aparición destruyendo el poblado y ejecutando a todo aquel que osa plantarle cara. En ese momento es cuando nuestro personaje, del cual no contaremos detalles para no desvelar datos importantes de la historia, consigue escapar de su cautiverio abriéndose paso entre la lluvia de llamas del enorme dragón y los ataques de los pocos enemigos que quedan en pié.

Así comienza nuestra historia, a través de la que visitaremos enormes ciudades, ruinas olvidadas, pueblos abandonados y elevadas montañas heladas en busca de labrarnos nuestra propia aventura, la cual variará dependiendo de nuestras acciones. Este último punto es de vital importancia, ya que dependiendo de las respuestas dadas a los personajes y las alianzas que forjemos, seremos vistos y tratados de forma distinta por los integrantes de las diferentes facciones que habitan Skyrim, cambiando incluso el devenir de algunas misiones.

 

Miles de rasgos con los que caracterizar a tú héroe

Uno de los pocos puntos débiles que tenía Oblivion era sin lugar a dudas el editor de personajes, mediante el cual costaba muchísimo afinar a la hora de crear un héroe medianamente normal. Tampoco se libraban los distintos habitantes que encontrábamos a lo largo de nuestro viaje, dando una sensación un tanto irreal y poco agradable.

Todo esto se ha solucionado de forma magistral en esta entrega gracias a un sinfín de opciones disponibles a la hora de crear los rasgos de nuestro héroe, pudiendo retocar cualquier parte de la cara en profundidad. Si bien es cierto que necesitaremos dedicarle tiempo para conseguir un resultado óptimo, con un poco de paciencia y dedicación lograremos un trabajo que dejará satisfecho a los más puristas. No hay que alarmarse si no somos duchos en este aspecto o bien queremos ir al grano a por la historia, ya que tendremos a nuestra disposición  unas cuantas opciones predefinidas disponibles pensadas para todo tipo de gustos.

Dejando ya un lado la caracterización, a la hora de crear nuestro personaje también tendremos que tener en cuenta, a parte del sexo de éste, la raza a la que va a pertenecer, estando a nuestra disposición los Altos Elfos, los Argonianos, los Bretones, los Elfos del bosque, los Guardias rojos, los Imperiales, los Khajiit, los Nórdicos y finalmente los Orcos. Esta elección no será trivial, ya que dependiendo de la raza, nuestro personaje dispondrá de unos atributos distintos. Por ejemplo, los Altos elfos son buenos dominando las artes arcanas, mientras que los Nórdicos tienen dotes de comercio y resisten muy bien las bajas temperaturas de Skyrim.

 

La delgada línea entre el bien y el mal

En toda la saga The Elder Scrolls se nos han presentado pruebas de dudosa moralidad, pudiendo realizar misiones de distintas formas posibles, como por ejemplo liberar a un prisionero cautivo en una fortaleza, hecho que podremos hacer por la vía diplomática o bien haciendo uso de la fuerza bruta, lo cual nos otorgará una enemistad con el clan al que hemos atacado, pero también un buen botín saqueando el lugar.

Esto no es una excepción en Skyrim,  donde podemos hacer prácticamente lo que nos dé la gana por todo su extenso mundo. Si nos apetece dejar la misión principal y explorar podemos hacerlo sin problemas, e incluso podemos llevarnos más de una grata sorpresa viendo la viveza que Bethesda ha dotado al juego, con un sinfín de situaciones entre diferentes personajes, además de disfrutar viendo como la naturaleza hace acto de presencia con conejos, ciervos, zorros, lobos y un sinfín de animales que nos acompañarán y sorprenderán a lo largo de la aventura.

Sin lugar a dudas, para recrear tal ambientación ha hecho falta un apartado artístico y gráfico de auténtico lujo, donde hasta el más mínimo detalle de una empuñadura está hecho con un mimo exquisito, embobando sin lugar a dudas a los jugadores con espectáculos como la aurora boreal, tormentas de nieve que nos cogerán de improviso y miles de parajes y fenómenos naturales para enmarcar. Si a todo esto le sumamos que Skyrim es un juego de mundo abierto, con muchísimos personajes y que cada uno dispone de su propia IA independiente, tan solo podemos calificar de milagro lo conseguido por los chicos de Bethesda con este juego.

 

Una banda sonora de enorme calidad

El apartado sonoro es tan soberbio y magistral, que incluso podríamos dedicarle un análisis a parte. Desde el primer momento que ponemos el disco en nuestra consola o PC y comienzan a sonar las canciones del juego, nos damos cuenta de que estamos en frente de una superproducción de esas que se crea cada mucho tiempo. En todo momento el apartado sonoro acompaña, mezclando magistralmente los tiempos de acción con los más tranquilos y naturales, creando una simbiósis perfecta entre lo que ve el jugador y escucha, consiguiendo trasmitir todo lo que nos gustaría sentir en nuestra propia piel.

Pero aquí no acaba todo, y es que Skyrim está traducido y doblado de forma íntegra al castellano, logrando un colosal y titánico trabajo de localización  de los 105 personajes a través de 50 actores de doblaje, además de la traducción de  más de 650.000 palabras a nuestro idioma. Por fin el inglés no será un impedimento para los que quieran disfrutar de los innumerables libros repartidos por todo el vasto mundo, variando estos entre historia del juego, hechizos y diferentes pociones que aprenderemos a través de ellos.

De la alquimia a la cocina, pasando por la herrería

A lo largo de todo Skyrim tendremos ocasión de recolectar un gran número de objetos y utensilios que podemos considerar inútiles, siendo un pequeño ejemplo representativo de ellos las plantas, minerales, joyas, telas y carnes. En un principio, su uso podría ser limitado o destinado al comercio, pero cuando avancemos en el juego aprenderemos que mediante técnicas como la alquimia, la forja de armas, la fundición de minerales o la cocina de alimentos,  podremos combinar estos objetos y trabajarlos para conseguir armaduras y armas, destilar bebidas alcohólicas,  crear venenos y pociones, o recetas de cocina con las que recuperar salud o fuerza.

Como es de esperar, con tal variedad de productos y combinaciones obtendremos una enorme lista de armaduras, túnicas, objetos y armas que equiparnos, los cuales podrán tener características especiales como recargar puntos mágicos, o infringir al enemigo un daño extra gracias a elementos como el fuego. La combinación de ellos será enorme,  pudiendo vestir a nuestro personaje con cascos, brazaletes, botas, armaduras, collares, anillos o túnicas, y dotarlo de armas defensivas como espadas, mazos, hachas, arcos o bastones mágicos.  Podremos llevar varios de ellos en el inventario y hacer uso según la ocasión, pero siempre teniendo en cuenta que cada objeto que portemos tendrá un peso específico, y si llegamos al límite que pueda cargar nuestro personaje, éste no podrá moverse con agilidad.

Este factor de fuerza, igual que la magia y la salud, podrá incrementarse cada vez que subamos de nivel, haciendo a nuestro héroe más poderoso. También podremos hacer crecer sus habilidades mágicas, combativas, defensivas o de destreza con un mapa de constelaciones en el que tendremos que elegir qué queremos potenciar, teniendo que haber hecho uso de ellas a lo largo del juego, ya que cuanto más las utilicemos, más puntos de habilidad de esa constelación tendremos.

 

Combate contra toda clase de enemigos

En The Elder Scrolls V los combates son dinámicos y muy divertidos, con posibilidad de usar una gran cantidad de armas y magias con las que derrotar a nuestros enemigos. Su sistema de control es sencillo, ya que podremos equiparnos espadas, escudos, hachas, arcos o magias en cada mano, usando los dos gatillos para ejecutarlas. Así pues, a modo de ejemplo, nuestro héroe podrá llevar en su mano izquierda una espada para atacar, y defenderse repeliendo ataques con su escudo haciendo uso de la otra, o incluso podrá equiparse una magia curativa y otra defensiva, dos magias del mismo tipo para elevar su efectividad, o usar una poderosa hacha de dos manos con las que pulverizar a los enemigos. Las variantes son enormes y dependiendo de la ocasión, de los enemigos, o por qué no de nuestro estado de ánimo ese día, haremos uso de una u otra combinación.

También podremos ejecutar golpes fuertes manteniendo pulsado el gatillo que tenga asociado el arma, cargando la potencia y soltándolo en el momento justo para descolocar y debilitar a nuestro enemigo.  Este tipo de golpes harán que decremente nuestra barra de fuerza, la cual se irá rellenando con el paso del tiempo como ocurre con la vida o magia, o bien haciendo uso de un objeto que la recupere.

Un factor a tener en cuenta de los combates del juego es que no podremos ganar a todo el mundo cuando estemos en niveles bajos, ya que dependiendo de las zonas en las que nos adentremos, nos encontraremos a verdaderos colosos que nos podrán fulminar de un solo golpe. Esto da un gran realismo al juego, ya que dan ganas al jugador de mejorar su personaje y equipo para poder visitar nuevos lugares, además de ofrecerle nuevos retos a los que enfrentarse.

La variedad de los enemigos que nos encontramos es bastante amplia, tendiendo cada uno de ellos puntos débiles y fuertes que harán variar nuestro patrón de ataque. Así pues, a lo largo del juego podremos encontrarnos arañas venenosas, bandidos, Yetis, dragones, no-muertos y lobos, entre otros mortíferos enemigos.

 

El largo viaje por Skyrim

Como ya hemos comentado, el mundo de Skyrim es abrumador, con una gran cantidad de acciones que realizar y un recorrido casi inacabable por todo su mapeado. Para ello, podremos realizar nuestra aventura a caballo o a pie, dependiendo de si podemos costearnos pagar el primero, o si por el contrario preferimos tomarnos la historia como unos guerreros solitarios, moviéndonos sigilosamente por el mundo para cazar o coger a los enemigos desprevenidos, o ir a pecho descubierto contra todo aquel que nos salga al paso. De todas formas, no hay que asustarse pensando en las distancias a recorrer, ya que una vez hayamos visitado un lugar con anterioridad, podremos viajar allí automáticamente mediante nuestro mapa, siempre y cuando no estemos en medio de una batalla.

Si lo que queremos es no hacer el viaje del tirón, nos será de gran facilidad encontrar un asentamiento o una posada donde recuperar fuerzas para seguir nuestra travesía, aunque para hacer pasar el tiempo, siempre podremos hacerlo de pie como en títulos anteriores, marcando la cantidad de horas que queremos dejar transcurrir. El ciclo de día y noche prevalece, aunque las horas de sol son pocas y un tanto oscuras, como ocurre en las tierras nórdicas del mundo real.

Conclusiones finales

The Elder Scrolls V Skyrim es uno de esos títulos que podemos tachar de casi irrepetibles, donde unas ideas magistrales  han transformado un ambicioso juego en algo insuperable para su género.

Todo en él es destacable, además de difícilmente mejorable para las consolas de actual generación, las cuales son exprimidas hasta su máximo límite conocido por parte de Bethesda, tanto en jugabilidad, apartado gráfico, artístico y sonoro, el cual como ya hemos mencionado en este análisis, merecería un tratamiento aparte.

Skyrim es, sin lugar a dudas, el mejor juego con mundo abierto jamás creado por alguna compañía, con un titánico trabajo detrás de él por parte de los programadores y diseñadores. Además, los españoles no debemos olvidar lo que nos han brindado con este juego al estar al 100% localizado (y de qué manera) a nuestro idioma, rompiendo uno de las perores barreras para este tipo de juegos, la lingüística.

Ante tal grupo de virtudes, los amantes de los videojuegos coronamos a Bethesda como la reina de Skyrim y del mundo de los videojuegos de novela caballeresca, sin olvidarnos de agradecerle las horas de disfrute que nos dará este juego prácticamente eterno.

 

A favor

  • Su magistral banda sonora
  • El enorme mapeado siempre guarda maravillosas sorpresas
  • Su apartado artístico y gráfico
  • La localización del juego

En contra

  • Que aunque sea prácticamente infinito, se acabe
  • Que la edición coleccionista no se venda en España (podemos importarla de UK, aunque está sólo en inglés)

*El análisis se ha realizado en base a la versión de Xbox 360.


Nota Final