La saga The legend of Zelda siempre se ha caracterizado por ofrecer al jugador una historia épica,  marcada por una sólida jugabilidad y unas mazmorras elaboradas.  Desde que Link diera el salto a las tres dimensiones con el excelente Ocarina of Time, los títulos en sobremesa han ido evolucionando y presentándose de diferentes formas a sus seguidores, bien a través de una película de dibujos animados como en The Wind Waker, o jugando con las leyes del tiempo en el bizarro Majora’s Mask.

En Skyward Sword, Nintendo da un nuevo enfoque a unos de sus juegos estrella, ofreciendo un estilo visual Cel Shadding más adulto, dotando a los personajes de una nueva personalidad, y revolucionando su control con la inclusión del Wiimotion Plus.

Súbete a lomos de tu Pelícaro rojo y embárcate en un análisis que nos llevará a conocer los detalles del que posiblemente sea uno de los mejores juegos de toda la historia ¿Te atreves a conocer los orígenes de la espada maestra?


El principio de una leyenda

La historia de Skyward Sword  nos situa en hechos posteriores a los de Ocarina of Time, en la isla flotante llamada Altárea, la cual fue elevada a los cielos por una antigua Diosa para salvar a la humanidad de la feroz batalla que se estaba librando en tierra firme.

Estos son los orígenes de Skyloft, la ciudad flotante sobre una impenetrable capa de nubes donde habita Link, un estudiante que está a punto de prepararse para entrar en la academia de caballeros. Como examen de ingreso, nuestro heroe deberá conseguir una pequeña estatua de la Diosa en una carrera de Pelícaros, unos pájaros que usan los habitantes de la ciudad como transporte y al que les une un vinculo especial. Después de lograr una ajustada victoria, Link consigue su anhelado acceso a la academia de caballeros y además, ser el acompañante de Zelda, su amiga de la infancia, en la ceremonia de la Diosa. Al terminar ésta, ambos van a dar un paseo en el Pelícaro rojo de Link, cuando un gran remolino los embiste, haciendo que Zelda caiga al submundo más allá de las nuebes y dejando a Link inconsciente en Skyloft.

En plena noche, mientras se recuperaba de sus heridas, Link recibe la visita de Fay, una creación de la antigua Diosa para guiar y ayudar al heroe en la ardua tarea de rescatar y proteger a la sacerdotisa Zelda.

Así se presenta el inicio de Skyward Sword, un título en el que conoceremos los orígenes de la espada maestra y de muchas de las incognitas aparecidas a lo largo de la saga, como la importancia de la lira y el motivo por el que es usada en Ocarina of Time.

 

De la carisma de Grahim a la dulzura de Zelda

En los diferentes juegos de The Legend of Zelda hemos tenido a varios antagonistas de Link como Vaati o Ganon, enemigos con un carisma contrastado que conseguían transmitir diferentes sensaciones al jugador dependiendo de las situaciones en las que aparecían.

En Skyward Sword se nos presenta al rey de los demonios Grahim, un ser de aspecto ambiguo con la difícil tarea de equipararse a los villanos ya comentados. Nada más realizar su primera aparición en el templo de La Contemplación, el jugador descubre que Grahim es un ser que no solo consigue igualar a Ganon en carisma, sino que logra superarlo de forma amplia. Aonuma nos presenta a un ser sociópata, chulo, coqueto y con un estado mental un tanto desequilibrado, el cual menosprecia a Link constantemente y que está obsesionado por capturar a Zelda por motivos que descubriréis a lo largo de la aventura.

No solo Grahim mejora sus predecesores, el mismo Link ha adquirido una expresividad en sus acciones y gestos que consiguen recordar a muchos de los vividos en The Wind Waker, donde emociones como rabia, alegría o tristeza estaban perfectamente detalladas en el personaje. Además, la inclusión de Fay en el juego raya al mismo nivel que otros coprotagonistas como Midna o Mascarón Rojo, con una forma de hablar y un diseño que consigue tener personalidad propia.

Pero el colofón sin lugar a dudas se lo lleva la nueva Zelda, que alejada de su rol de princesa adquiere una personalidad muy humana y dulce, además que su relación especial con Link y su carácter divertido establecen una complicidad con el jugador, deseando encontrarla a lo largo de la historia.

 

Los nuevos aportes del sistema de mejoras

Sin lugar a dudas, el punto que hace desmarcar a Skyward Sword sobre el resto de títulos de la saga son sus novedades jugables, las cuales aportan un plus de jugabilidad y un soplo de aire fresco. No nos referimos solamente a la implementación del Wiimotion Plus como medio de control, del cual hablaremos más detenidamente en el apartado posterior, sino de los nuevos sistemas de mejoras y de las nuevas habilidades de Link.

A lo largo de nuestra aventura, muchos de los objetos que utilicemos podrán ser mejorados para potenciar sus habilidades mediante el herrero de Skyloft. Para ello, necesitaremos a parte de unas cuantas rupias, una clase de ingredientes especiales que deberemos localizar en distintas clases de enemigos o en diferentes lugares. Esto rompe radicalmente con la mecánica impartida en la saga de tener que localizarlas en diferentes mazmorras del juego, lo cual aporta un punto de exploración y de dedicación si queremos potenciarlas todas.

 

Entre todas las novedades, debemos destacar el uso de los escudos, los cuales han sufrido una gran evolución en el juego gracias a la barra de daños. Ahora éste se desgastará al recibir impactos, llegando incluso a destruirse  si abusamos de él, obligando al jugador a intentar esquivar los ataques antes que bloquearlos, haciendo la experiencia de juego un tanto más difícil. Además, dependiendo del material que estén hechos, nos afectarán más algunos tipos de ataques, como por ejemplo el fuego a los escudos de madera o la electricidad a los de hierro.

Pero no solo los objetos del juego han evolucionado, también lo ha hecho el sistema de pociones.  De forma parecida al sistema de mejoras, éstas también podrán ser modificadas a lo largo del juego, teniendo que conseguir diferentes clases de insectos con los que mejorarlas. La selección de bichos es muy extensa, estando éstos localizados y escondidos en lugares como árboles, flores o enterrados en el suelo de distintos lugares.

Para terminar con las innovaciones tenemos la nueva barra de cansancio, la cual irá menguando cuando forcemos a Link a realizar tareas de gran desgaste como correr, trepar o empujar grandes objetos. Este nuevo punto que parece trivial, no lo será tanto cuando nos veamos en situaciones límite tales como estar agarrados al saliente de una montaña o corriendo entre arenas movedizas, ya que agotar a Link puede significar el fin de la partida. 

 

Una nueva experiencia jugable

En toda la generación, hemos asistido a un continuo debate, en muchos casos justificado, debido a la implementación del control de movimientos en los juegos. Éste no debería ser el caso de Skyward Sword, el cual tiene un sistema de control tan bien pulido e implementado como el de WiiSports Resort, consiguiendo una serie de opciones impensables con los pads tradicionales.

En primer lugar tenemos que hacer una obligada mención al control con la espada, mediante el cual podemos realizar cortes y estocadas en cualquier dirección de forma precisa y eficiente. Como es normal, los combates se han adaptado a esta característica de una forma soberbia, obligando al jugador a realizar movimientos precisos en las direcciones donde el enemigo tenga la guardia baja o donde tenga alguna debilidad. Esto deja completamente en evidencia el arcaico control vivido en Twilight Princess, en el que teníamos que sacudir el mando para realizar espadazos en una misma dirección.

Pero no solo la espada ha sido debidamente adaptada, ya que objetos como el arco, el cazamariposas o novedades como el escarabajo o el látigo han sido correctamente implementados al control de movimientos, logrando una experiencia jugable muy inmersiva y agradable. Mención aparte son el uso de las bombas, las cuales arrojaremos elevando el mando hacia arriba, o las haremos rodar apuntando el mando hacia el suelo. Además, podremos hacer efectos con ellas como en el juego de bolos de WiiSports, consiguiendo divertir y eliminar a enemigos de varias y originales formas.

Gracias a todas estas variantes, los puzles han adquirido una nueva dimensión mucho más inmersiva y dinámica, logrando que interactuemos con todos ellos para solventarlos de varias formas distintas.

 

Todo un mar de nubes por explorar

El título del apartado no es casual, ya que la sensación que tenemos al montar por primera vez en nuestro Pelícaro, es parecida a la vivida en The Wind Waker cuando surcábamos los mares a bordo de Mascarón Rojo. Y es que a parte de Skyloft, hay muchos más islotes y lugares que visitar por encima de las nubes, encontrando en ellos cofres y misiones secundarias al igual que en la entrega de GameCube.

El vuelo en Pelícaro tiene un control simple basado completamente en el control por movimientos, y la rapidez en la que nos desplazamos,  es la suficiente como para no resultar tediosa, aunque el espacio abierto puede resultar un tanto vacio, sobre todo si lo comparamos con otras campiñas de títulos anteriores.

Por el contrario, las localizaciones en tierra firme están bastante bien detalladas, repitiendo los típicos patrones de la saga como volcanes, lagos, bosques y templos, pero con un apartado artístico basado en colores de acuarelas que los dota de mucha viveza y belleza. Si bien es cierto que la escasa potencia de Wii puede lastrar la experiencia visual en una televisión LCD o LED de grandes dimensiones, la verdad es que el trabajo detrás de todos los lugares, mazmorras y personajes ha sido muy grande, dando la sensación en todo momento de estar viviendo un cuento. 

 

Una lírica banda sonora

Todo gran juego ha de tener una gran banda sonora, y Skyward Sword no iba a ser una excepción. En todo momento nos acompañan melodías sublimemente orquestadas adaptadas perfectamente a los entornos del juego, con músicas tan magníficas como “Ballad of the Goddess”, “Farone’s Courage”, “Nayru’s Wisdom” o “Din’s Power”. Como dato divertido, si escuchamos la primera de ellas al revés, conseguiremos escuchar Zelda’s Lullaby, una de las melodías más queridas por los fans de Ocarina of time. Además, que en todas ellas esté presente el arpa, bien sea de forma protagonista o anecdótica, le da un toque especial al apartado sonoro, remarcando la importancia de este instrumento en el título.

 

Conclusiones finales

Nintendo ha tocado con la punta de los dedos la perfección con Skyward Sword, un juego que sin duda alguna pasará a la historia de los videojuegos como uno de los mejores títulos jamás creados y que dificilmente será desbancado como el mejor juego de la saga Zelda.

La facilidad con la que el título nos transmite los sentiemientos y el derroche de carisma del que hacen gala los personajes, hacen que desde el primer momento sintamos la necesidad de seguir jugando y conociendo la historia que hay detrás de él, enganchando al jugador a la consola de forma irremediable.

Además, las novedades jugables como la mejora del equipamiento, la barra de cansancio o la sublime respuesta del control de movimiento, hace que la historia sea más dificil e inmersiva, logrando satisfacer a los jugadores que consideraban demasiado fáciles las pasadas entregas de la saga.

Si a todo ello le sumamos un banda sonora orquestrada de auténtico lujo, y una completa edición limitada, solo podemos aplaudir lo que ha logrado el equipo de Aonuma con esta sobervia entrega que da auténtica pena llegar a terminar.

 

A favor:

  • – Las novedades jugables como la barra de cansancio y la mejora de equipamiento
  • – La nueva Zelda y Grahim
  • – El control por movimientos consigue una jugabilidad imposible con un pad convencional
  • – La cuidada edición limitada

 

En contra:

  • – Estar lastrado por la escasa potencia de Wii
  • -Que tardaremos muchos años en ver un juego de la saga que lo iguale

 

 

[Nota]