Shonen Jump es la revista semanal de manga y anime más famosa y con mayor repercusión del género. En ella han nacido series del calibre de Mazinger Z, Kinnikuman,  Dr. Slump, Captain Tsubasa, Saint Seiya, Dragon Ball, One Piece, Naruto y Death Note, obras que sin duda han tenido una repercusión mundial entre los adolescentes y que en algunos casos, han sembrado un estilo que sería imitado por muchos autores del género.

Esta vez nos centraremos en los mangakas Tsugumi Ôba y Takeshi Obata, dos genios que asombraron a todo tipo de público con su pasada obra Death Note, y que en esta ocasión nos muestran Bakuman, su nuevo trabajo juntos que está triunfando en todo el mundo.

Bakuman es un manga atípico, en el que dos jóvenes estudiantes llamados Moritaka Mashiro y Akito Takagi, deciden hacer tándem  juntos para llegar a ser mangakas profesionales. Mashiro desde pequeño ha tenido siempre un don para el dibujo, además de tener como modelo a su tío Taro Kawaguchi, mangaka profesional en la Shonen Jump y autor de “La leyenda del Super Heroe”, serie ficticia claramente inspirada en el cómico manga “Tottemo! Luckyman”. Todos los sueños de Mashiro se van al traste cuando muere su tío por exceso de trabajo, hecho que le hace renunciar a su sueño de mangaka hasta que en el colegio comienza a relacionarse con Takagi, el estudiante número uno que anhela llegar a dedicarse profesionalmente al mundo del manga, el cual convence a Mashiro, no sin antes coaccionarle un poco, para que retome su sueño.

En ese momento comienza la asociación de los Ashigori Muto, seudónimo que adquieren los dos estudiantes para comenzar su andadura en el mundo del manga, y que les llevará a mejorar y a luchar por sus principios en su largo camino a la cima de la Shonen Jump. En el reparto de Tareas, Mashiro se encarga del dibujo, mientras que Takagi hace los propio con la historia, hecho que recuerda mucho a la sociedad de Ôba y Obata dentro del mismo Bakuman.

Como en todo buen Shonen, éste tiene que tener su toque amoroso, y en Bakuman esto no es una excepción, pues la principal motivación para dibujar manga de Mashiro es por una promesa que le hizo a su compañera de clase, Azuki Miho, una atractiva y tímida joven que desea llegar a ser seiyû (actriz de doblaje) y de la que está enamorado. Su promesa es tan simple como insostenible para dos adolescentes, ya que hasta que los Ashigori Muto no consigan que se haga un anime de una de sus obras, y Miho no logre ser actriz de doblaje, los dos jóvenes no podrán verse en persona, pudiendo solo darse ánimos a través de mensajes en el teléfono móvil. Cuando esas condiciones se den, Miho y Mashiro prometieron casarse, además de Miho ser la dobladora del personaje femenino protagonista del anime de la obra de Mashiro.

Ése es el comienzo de la historia de Bakuman, manga que en un principio puede parecer soso y de corto recorrido,  pero que conforme va avanzando capítulos y ganando personajes clave se transforma en una divertida y amena lectura, la cual sabe como mantener al espectador en vilo con sus momentos de suspense. No os vayáis a esperar una lectura con peleas o asesinatos, aquí lo único que hay es dos chicos que intentan compaginar sus estudios, su vida personal y su carrera de mangaka, enseñándonos la crudeza, un tanto edulcorada, del mundo que hay detrás de una profesión tan dura como la de dibujante. Este punto es importante, ya que gracias a los tecnicismos y a la gran descripción del proceso del dibujo, el lector aprende lo que es un story board, los plazos de serialización, la relación del sensei con el editor, el proceso detrás de un dibujo, el peso de las encuesta en una revista como la Shonen Jump, además de descubrir anécdotas de varias series que han pasado por esta revista, como las descritas en el primer párrafo de este artículo.

Actualmente la serie sigue abierta en Japón, formando de momento un total de 16 tomos y con la segunda temporada del anime en emisión. En nuestro país, Normal editorial es la encargada de su publicación, habiendo sacado a la venta un total de 8 tomos, cuyas ventas lo han aupado al número uno en repetidas ocasiones.