Binary Domain es un Shooter en tercera persona al mas puro estilo Gears of Wars, aunque con detalles que dotan al juego de una personalidad propia. El padre de la criatura es Toshihiro Nagoshi, creador entre otros de la gran saga Yakuza, una de las mas exitosas y carismáticas de SEGA.

La historia del juego nos sitúa en un Tokio futurista del año 2080, donde los robots son algo habitual y se utilizan como trabajadores y sirvientes de los humanos. Dentro de la ciudad encontraremos lugares tan dispares como suburbios abandonados de la mano de Dios o sitios iluminados y pulcros como la gran capital, lugares donde encontraremos desde Yakuzas obsesionados con el dinero, hasta gente con un comportamiento más cercano al de un robot que al de un humano.

La trama se complica cuando descubrimos la ruptura de la cláusula 21 del código de Ginebra a manos de la corporación Amada, la cual dejando a un lado la ética, está creando robots humanoides que ignoran ser maquinas denominados «hijos del éter». En un intento de poner fin a toda esta situación insostenible, Estados Unidos y otros países crean una unidad llamada “Oxido”, con el propósito de neutralizar a los Hijos del Éter y a cualquier «tostadora» con sentimientos.

 

Los hijos del Éter no son nada contra la unidad óxido

En Binary Domain encarnaremos es Dan Marshal, un Sargento Norteamericano que junto con su compañero y gran amigo Big Bo, de nacionalidad Americana (un armario empotrado de 2×2 con armamento pesado), tendrán como misión infiltrarse en un Japón devastado y tremendamente caótico, en busca de los mandatarios de la corporación Amada.

Según avance la trama conoceremos nuevos compañeros como Faye, una francotiradora experta de nacionalidad China; Charlie, experto en explosivos con la SMG de nacionalidad Britanica y todo un líder experto en tácticas de batalla; y por ultimo Rachel, experta en demolición, ametralladoras y RPG (Lanza cohetes). Todos estos personajes, y alguno más que no desvelaremos, podremos combinarlos o utilizarlos según nuestra conveniencia y posición estratégica.

 

Argumentalmente, la pregunta mas lógica que nos lanza el titulo es ¿Dónde acaba la máquina y dónde comienza el ser humano? El titulo nos recuerda el nombre de varios escritores como inspiración de dicha trama, como por ejemplo el celebre Isaac Asimov, o alguna de sus adaptaciones al cine como Yo Robot, sin olvidarnos del gran clásico del Director Ridley Scott, Blade Runner.

La historia de Binary Domain se debate entre lo que nos hace verdaderamente humanos y el camino hacia la verdad, argumento clásico aunque eficaz, muy bien planteado, con toques de humor y drama, nos presentan una «joyita» para los amantes de la ciencia ficción.

 

Entrando en materia

El motor gráfico usado en Binary Domain es el mismo que se ha utilizado en las entregas para PlayStation 3 de la saga Yakuza, el cual no es ni mucho menos puntero en texturas ni en carga poligonal, pero que es suficiente para meternos de lleno en la acción sin lastrar al juego.

 

El verdadero punto que si logra sorprender es el Sistema causa-efecto, o en ingles “The Consequence System”, un sistema de comunicación hacia nuestros compañeros (IA) mediante el micrófono (no siempre certero y en el que en mas de una ocasión os peleareis con él) o a base de comandos prefijados. A través de ellos podremos realizar acciones como dar ordenes o responder a las preguntas que se nos planteen nuestros compañeros, teniendo que prestar especial atención a nuestras decisiones o respuestas, ya que acciones como dejar de mirar a la cara del personaje que nos habla, tardar en responderles o dispararles en el fuego cruzado, puede sentarles bastante mal a nuestro pelotón.

Las consecuencias de nuestras acciones serán representadas por flechas azules ascendentes o rojas descendentes, aumentando o mermando la confianza de nuestra tropa, lo cual influirá en su obediencia a la hora de dar ordenes o pedir ayuda. Con este sistema de “Causa-efecto”, el jugador tendrá que pensarlo bien antes de insultar alguno de sus compañeros o no ser amables con ellos.

 

Acción y manejo

En cuanto a su jugabilidad, Binary Domain bebe de títulos punteros en el género shooter, lo cual nos da una ventaja que se verá reflejada en la facilidad con la que nos haremos con los controles. Rápidamente dominaremos los comandos mas básicos, como las coberturas, pegar a los enemigos cuerpo a cuerpo y la selección de armas de acceso rápido con la cruceta del mando.

 

El armamento consta de una amplia gama, entrando en escena escopetas, mucha variedad de granadas, desde la mas simple a la mas futurista, rifles de francotirador, lanza cohetes, ametralladoras ligeras y pesadas, y como no, las siempre útiles pistolas (con munición ilimitada). La posibilidad de elegir compañeros en según que circunstancias y el poder interactuar con ellos hará que las batallas sean mas estratégicas y planeadas, sintiendo como experiencia el llevar y ser parte de un equipo.

La chispa en la acción nos la ceden los enemigos, que tendrán varios puntos débiles a descubrir, sobretodo los colosales jefes finales. Así pues, si logramos volarle la cabeza a un robot raso, este se dará media vuelta y encañonará a sus propios compañeros, y si por el contrario disparamos a sus piernas hasta destrozarlas, lograremos ralentizar su avance. Pero no termina ahí la cosa, ya que la IA de los «mobs» esta perfectamente integrada, lo cual hará que estos busquen la mejor forma para atacarnos coordinadose entre ellos.

El problema de enfrentarse con robots, es que en su afán por destruirnos ignoran su propia integridad física, hecho que provocara que hordas de ellos no duden en avanzar aunque les disparemos a quemarropa. Ni siquiera les disuadirá el hecho de que pierdan el brazo en medio de la batalla, ya que recogerán el arma con la mano que les queda y seguirán descargando ráfagas en nosotros. Incluso sin extremidades se arrastraran e intentaran atraparnos, la única forma de no acabar hechos papilla es destruirlos por completo. Sangre, sesos y entrañas los substituimos por microprocesadores, cables y chapas metálicas saltando a trozos mientras dejamos apretado el gatillo sobre ellos.

 

Dejando a un lado los combates a pie, algo a destacar son los momentos que nos situarán a bordo de diferentes vehículos, como conduciendo potentes motos acuáticas o en la parte trasera de una furgoneta mientras robots gigantes nos asedian con intención que descarrilemos. Todos estos momentos hacen rica la aventura, dando al título frescura para no caer en la monotonía de un juego genérico de disparos.

Por su parte, el sistema de mejorar armas tiene un gran abanico de posibilidades incluido el del propio personaje. Estos los realizaremos mediante unos terminales distribuidos por el mapeado, donde aparte de mejorar el armamento, podremos comprar armas, munición, botiquines o nanodispositivos, dándole el toque de un RPG, que en conjunto con una banda sonora que no pasa desapercibida, le dan la viveza al juego que necesitaba para desmarcarse de otros títulos.

 

Multijugador

Binary Domain ofrece varios modos competitivos y cooperativos, disponiendo de combates por equipos o individuales, modo de captura y control de posiciones, incluido el modo de supervivencia que consiste en aguantar oleadas de enemigos.

Un aspecto más del modo multijugador serán las clases de soldados que podemos escoger, estando entre ellos el soldado experto en reconocimiento, los especialistas en asalto o en demoliciones, y el profesional de las fuerzas especiales, cada uno con sus habilidades y con sus distintas formas de jugar, de la misma forma que con los personajes principales de la historia. Al probar el modo online varias semanas después de su lanzamiento, nos encontramos con pocos usuarios para jugar partidas, siendo el modo duelo por equipos el más concurrido.

 

Conclusión Final

Binary Domain es un titulo que nos ofrecerá lo que buscábamos en él, logrando no decepcionar a pesar de que el género shooter está sobresaturado de títulos. La variedad armamentística, junto con la posibilidad de mejorar las armas y al personaje hace que se disfrute más del juego, aunque en contrapartida el solo poder mejorar el arma principal hace que sea una opción poco aprovechada.

La destrucción y la acción son esplendidos, además de la IA de los robots y su banda sonora, la cual unida a sus apartado artístico, nos sumerge en el mundo apocalíptico y futurista que hacen que se sostenga la historia con mas fuerza.

Toshihiro Nagoshi sabe lo que se hace y nos lo demuestra una vez mas con este titulo. Si eres amante de la ciencia ficción tienes una cita con Binary Domain.

 

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A favor:

  • El Consequence Sytem, el cual hace del enfrentamiento una sensación inolvidable en el campo de batalla
  • Su acción frenética y desenfadada

En contra:

  • La escasez de usuarios en el modo multijugador
  • La falta de un modo cooperativo en la trama principal, hecho que sacaría mucho mas jugo a este titulo.

 

[Nota]

 

La edición limitada cuenta con:  el pack Dan Marshall con un arma exclusiva y 3 habilidades extras. En el pack multijugador 2 armas nuevas, una clase ninja adicional y un nuevo mapa.

Titulo disponible para Xbox 360, ps3 y próximamente para PC.