Una saga semidesconocida

Quizás los más jóvenes en llegar a este mundillo no lo sepan, pero la franquicia Syndicate ya tiene varios años a sus espaldas. Desarrollado por Bullfrog (extinta empresa creada por Peter Molyneux y responsable de míticas sagas de PC durante los 90 como Dungeon Keeper, Populous o Theme Park) en 1993, el primer Syndicate es un título de estrategia táctica en tiempo real, al estilo de Commandos: Behind Enemy Lines.

Todo ello en un mundo abierto de vista isométrica similar a los dos primeros Grand Theft Auto y bajo una estética cyberpunk digna de Blade Runner.El éxito del título fue enorme, aunando elogios por parte de crítica y público. Por ello mismo, Bullfrog desarrolló una expansión, Syndicate: American Revolt, y una secuela, Syndicate Wars (1996). A partir de entonces, la saga quedó condenada al olvido, más aún con la compra de Bullfrog por parte de Electronic Arts (rebautizándolo como EA UK), y el posterior cierre del estudio en 2004.

Sin embargo, la guerra entre las corporaciones de este distópico mundo vuelve a la palestra de la forma más segura en la actual generación: reconvertido en un shooter en primera persona. Pero no por ello este nuevo Syndicate es mal juego. Seguid leyendo para saber más sobre el esperado reinicio de esta veterana saga.

 

La guerra por la tecnología continúa

Con el objetivo de devolver popularidad a la franquicia, Electronic Arts encargó a Starbreeze, responsables del primer The Darkness y los títulos basados en Las Crónicas de Riddick desarrollar una re-imaginación del título original. Eso es lo que nos encontraremos en la campaña para un jugador. El contexto en que se sitúa la historia es el año 2069, en el que los gobiernos nacionales prácticamente han desaparecido, y el planeta está regido con puño de hierro por diferentes megacorporaciones conocidas como sindicatos. Gran parte de la población está controlada mediante chips integradas en sus cuerpos y las diferencias sociales son abismales. La población que carece de chips o mejoras cibernética no existe. Esto recuerda a otras obras del género como Ghost in the Shell en el manga/anime o Deus Ex en los videojuegos.

Nosotros, al igual que en el título original, encarnaremos a uno de los agentes que trabajan para estos sindicatos, Kilo, silencioso tipo (igual de mudo que Gordon Freeman) que está bajo las órdenes de Jack Derham, líder de Eurocorp, uno de los tres mayores sindicatos de este despiadado mundo.

En los primeros compases de la campaña, Derham nos pondrá a trabajar junto al agente Merit, personaje carismático y despreciable a partes iguales, llevando varios encargos en nombre de la empresa. Dichos encargos están envueltos en un aura de asesinatos, complots y traiciones. Las negociaciones en Syndicate se resuelven a base de guerra abierta.

Sin embargo, esta premisa que podría haber dado pie a una historia estupenda cae por su propio peso debido a una narración confusa, a la que le cuesta arrancar y bastante tópica. De esta manera seremos testigos no solo del enfrentamiento entre las empresas sino de la guerra que mantienen con diversos movimientos de resistencia que pretenden, o bien humanizar a los sindicatos, o bien acabar con ellos. No estamos pidiendo un argumento con una profundidad como Blade Runner, pero el jugador tarda en disfrutar realmente de la campaña, y cuando finalmente comienza a degustarse esta termina, pues no tardaremos más de 6-7 horas en finiquitar los veinte capítulos que posee.

Durante este modo encontraremos numerosos informes que forman una base de datos muy completa sobre los personajes, localizaciones, armas y el universo del juego en general, pero lamentablemente el tamaño de las letras es excesivamente pequeño, teniendo que acercarse demasiado a la televisión para poder leer en condiciones. Un pequeño detalle que podría haber sido mejorado fácilmente.

 

Tiroteos ejecutivos

No obstante, la jugabilidad del título es realmente divertida, con un ojo puesto en los shooters clásicos y otro en los actuales. Contamos con diversas habilidades que nos proporcionan nuestros implantes, los cuales mediante el sistema DART 6 nos proporcionan algunos poderes realmente divertidos pero que no estarán a pleno rendimiento hasta el quinto capítulo.

La primera y más útil de las habilidades es un sistema de visionado aumentado, muy similar a la «visión de detective» de Batman: Arkham Assylum y su secuela. De esta manera podremos ver todos los secretos del escenario, con qué elementos electrónicos podemos interactuar, descubrir a los enemigos ocultos gracias a su visión infrarroja, y lo más útil de todo: ralentizar el tiempo. Como si de Neo se tratase podremos coser a balazos sin mucho problema a todo lo que nos encontremos mientras estemos en este modo. Obviamente, su duración es limitada, teniendo que recargarse tras cada uso. Sin embargo, esto facilita en gran medida el combate, pues además permite que nuestra salud se recargue mucho más rápidamente. Lo cual nos obliga a recomendar a los que busquen un verdadero desafío en la campaña que se decanten directamente por el nivel de dificultad más alto.

El resto de habilidades que nos permiten hacer nuestros «chips prodigiosos» consisten en tres apoyos realmente interesantes, fundamentales en los momentos con mayor número de enemigos en pantalla. Gracias a ellos afectaremos sus mentes. El primero de ellos es Suicidio, el cual hará que el enemigo afectado lance una granada a sus pies, acabando con su vida y con la de aquellos que le rodean. La segunda es Sabotaje, consistente en una sobrecarga a varios soldados o robots con blindaje, lo cual los dejará vulnerables durante un breve período de tiempo. Por último encontramos Persuasión, la cual nos permite volver a un enemigo en contra de sus antiguos camaradas, suicidándose una vez haya cumplido con su tarea. Estas tres habilidades cuentan con su propia barra, que recarga con el «contador masacre»: mientras más muertes consecutivas, disparos a la cabeza o ejecuciones cuerpo a cuerpo realicemos, más rápido se recargarán dichas barras. Estas tres habilidades pueden parecer pocas, pero constituyen uno de los puntos más divertidos del juego.

Por último, el DART 6 nos permite desactivar las granadas que nos lancen mientras están en el aire, enviar de vuelta los misiles que nos lancen, y resolver sencillos puzzles consistentes en su mayoría con abrir puertas o conectar ascensores.

 

Junto a estos puzzles, encontramos algunas secciones de plataformas que le aportan ese toque de «shooter clásico» del que os hablábamos al principio, detalles que se unen al toque frenético del juego, alejado de propuestas más serias y tácticas como Battlefield 3.

Sin embargo, como suele ser habitual hoy en día, la cantidad de armas que podemos llevar al mismo tiempo se reduce a dos, yendo desde las clásicas pistolas, escopetas, lanzacohetes, rifles de asalto y francotirador, o cañón láser. No obstante, en caso de tener una ametralladora Gatling en nuestras manos (con munición ilimitada incluida) no podremos portar nada más. Ni falta que hace.

Otro de los momentos más divertidos del juego lo constituye la presencia de los jefes finales de rigor, que van desde agentes de sindicatos rivales a grandes naves de batalla. Lo mejor de todo es que cada vez que derrotemos a uno de ellos conseguiremos sus respectivos chips, pudiendo mejorarnos aún más. Dichas mejoras constituyen forman un árbol de habilidades no demasiado grande que nos proporciona mejoras como un escudo protector, menor retroceso y tiempo de recarga, mayor duración del DART 6… Junto a esto, todas y cada una de dichas mejoras aumentan aún más nuestra salud total, siendo más inmatables todavía.

Podemos terminar este apartado hablando de la IA enemiga, bastante corriente, sin grandes aspavientos ni positivos ni negativos, y del sistema de coberturas, un tanto incómodo si lo comparamos con otros títulos recientes.

Un multijugador muy solvente

La entretenida pero muy breve campaña individual de Syndicate queda compensada en gran medida con el modo multijugador, centrada exclusivamente en la modalidad cooperativa. Hasta cuatro jugadores podrán participar de manera simultánea en nueve misiones totalmente ajenas a la trama principal, las cuales también nos permitirán mejorar a nuestro agente tras cumplir los numerosos objetivos de cada misión. Antes del inicio de cada escenario seleccionamos a uno de los personajes disponibles, así como su equipamiento y habilidades. Pueden parecer pocas misiones, pero completarlas supondrá un auténtico desafío, siendo la cooperación totalmente necesaria para superar  los correosos jefes finales de este modo. Si sumamos la duración de este rejugable modo multijugador con la de la campaña obtendremos una duración de 10-12 horas de juego, aunque es incomprensible que no exista ninguna opción competitiva, tan habitual en juegos de este estilo.

 

Un apartado técnico correcto

A nivel visual el título se encuentra dentro de lo esperable esta generación, aunque sin llegar a sorprender en ningún momento. Este futuro no demasiado lejano aparece retratado de manera efectiva, siguiendo los cánones del cyberpunk (con zonas muy limpias e iluminadas para las localizaciones de los sindicatos, y otras en las que destacan la suciedad y los tonos apagados, como las zonas bajas de las ciudades. A todo esto se suman la omnipresente presencia de lluvia nocturna, mendigos en cantidades industriales y publicidad en gigantescas pantallas de televisión.

Destacan la tasa de imágenes por segundo, estable en todo momento, junto con unas físicas y animaciones más que aceptables, así como la pronunciada presencia de casquería y gore, estando las decapitaciones y desmembramientos a la orden del día.

El apartado sonoro tampoco se queda atrás, con partituras que casan muy bien con la acción junto con unos efectos sonoros atronadores, especialmente los de las armas. El juego nos llega con voces en inglés y subtítulos en español, pero eso no debería preocupar a nadie, puesto que la tarea de doblaje es estupenda. No en vano contamos con la presencia de actores como Brian Cox y Rosario Dawson entre otros, prestando voz y rostro a los personajes.

 

Conclusiones

Este Syndicate supone un nuevo enfoque para la veterana saga de estrategia. Se trata de un shooter en primera persona tanto sólido en su apartado técnico como interesante en su propuesta, pero que resulta corto y sencillo para los más avezados en el género. No obstante, el notable cooperativo hace que sigamos inmersos en este mundo de guerra entre empresas varias horas más.

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A favor:

  • El uso del sistema DART 6 y sus habilidades.
  • Apartado técnico notable.
  • El modo cooperativo, desafiante y muy rejugable.
  • Campaña variada…

En contra:

  • Pero corta y muy fácil ante el poder de nuestras habilidades.
  • Historia mejorable e irregularmente narrada.
  • IA predecible.
  • Ausencia de multijugador competitivo.

 

 

[Nota]

 

*El análisis se ha realizado en base a la versión de Xbox 360.