Nathan Drake se ha vuelto un personaje insignia en el mundo de los videojuegos en tan solo una generación de consolas, otorgando a los jugadores de PlayStation 3 una trilogía de aventuras a cada cual mejor. Esta consagración en tiempo récord tiene como culpable a Naughty Dog, padre de la criatura, que puede guardar en el cajón de los éxitos la saga Uncharted junto a otros títulos como los Crash Bandicot de PSX o la saga Jack and Dexter.

Con la llegada de PlayStation Vita al mercado, Sony utiliza a Nathan como caballo de Troya con el que asaltar y conquistar el mercado occidental en Uncharted: El abismo de oro, la primera aventura portátil de la saga y también la primera en estar desarrollada por Sony Bend, responsables de juegos como Syphon Filter y Resistance: Retribution en PSP.

 

Un joven Nathan Drake

Uncharted: El abismo de oro se sitúa argumentalmente antes de la trilogía de PlayStation 3, con un joven Nathan Drake investigando en plena selva centroamericana la pista de los conquistadores españoles y el trágico misterio que les ocurrió en ella.

En esta nueva entrega nuestro protagonista cambiará de compañera femenina, recibiendo la colaboración en gran parte de la aventura de Chase Marina, nieta de un famoso arqueólogo desaparecido en extrañas circunstancias.  La asociación de Nathan y Chase será fundamental para conseguir completar su objetivo común, el cual no desvelaremos para no chafar la narrativa del juego a los lectores.

Más allá de su argumento, las bases de la esencia de la saga sigue latente en esta nueva entrega portátil, con un cínico y bravucón Nathan demostrando sus habilidades deductivas y físicas, bellos parajes que recorrer y una buena sinfonía de disparos en los momentos de acción.

 

Une ventana portátil a la selva de Centroamérica

Cualquier jugador que estrene PlayStation Vita con Uncharted: El abismo de oro no creerá lo que está viendo por pantalla. Esta frase, que expresa una rotundidad difícil de creer, se ve justificada con la magnífica pantalla Oled que dispone la consola, además del gran trabajo realizado por Sony en el juego. Aunque éste está a varios pasos de distancia de sus versiones domésticas, lo cierto es que en el primer momento en el que nos ponemos a jugar al título uno se queda abrumado por lo que ve, y no es hasta que llevamos un tiempo con él cuando comenzamos a ver las diferencias entre versiones, por lo que realmente uno se asusta y se emociona al pensar en los títulos que están por venir cuando los estudios le pillen el tranquillo a la máquina.

En cuanto al diseño de personajes principales como Nathan y Chase, ambos están muy detallados y han sido realizados con gran mimo, siendo lo más destacable del impresionante apartado gráfico del juego. Por poner un ejemplo, sorprende ver las diferentes reacciones que tienen los personajes a la hora de interactuar, u observar como las ropas de estos se mojan al pasar por un arrollo o charco. Todo esto se ha conseguido sin mermar la experiencia jugable con caídas de frames o ralentizaciones, ocurriendo estas de forma muy localizada y siendo casi imperceptibles cuando hay una gran cantidad de enemigos en dos o tres puntos concretos del juego.

Entrando a fondo con los entornos, todos los detalles de la selva, la viveza en los colores mostrados y el gran trabajo artístico en los parajes resulta magnífico, lo cual unido a los efectos sonoros de la selva e interiores, y a los diferentes temas musicales que acompañan al juego, logran conseguir una gran sensación de inmersión. Además, aunque gran parte del juego lo pasaremos en parajes selváticos, también habrán gran variedad de entornos que iremos visitando a lo largo del juego, como son poblados, cuevas o viejas ruinas llenas de detalles y puzzles por resolver.

 

El mismo Nathan Drake en una aventura más pausada

Uncharted: El abismo de oro es un juego que dispone de las características que han hecho grande a la saga en PlayStation 3, aunque con algunas variantes no solo jugables. Para comenzar, esta versión portátil está mucho más enfocada a la exploración que a los disparos, teniendo un gran abanico de tesoros e información que recolectar a lo largo que vamos recorriendo la densa selva centroamericana.

Podríamos decir en este aspecto que Sony ha enfocado esta entrega de Uncharted a una experiencia portátil, donde los juegos tienden a ser más relajados y donde las horas de juego ininterrumpidas bajan de forma drástica comparadas con las invertidas en títulos de sobremesa.

Por ese motivo se han añadido elementos al juego como la cámara de fotos, mediante la cual Nathan podrá tomar fotografías de elementos clave y desbloquear información, o simplemente tomar una panorámica de algún bello paraje que nos haya llamado la atención.  También se han añadido diferentes puzzles táctiles, como recomponer cartas o mapas hechos pedazos, o limpiar objetos clave mientras los volteamos con el panel táctil trasero.

 

Un sinfín de opciones táctiles

Un apartado que sorprende en Uncharted: El abismo de oro es la cantidad de opciones táctiles y de movimiento que posee,  pudiendo jugar a éste prácticamente sin utilizar los controles tradicionales. De esta manera, situaciones como subir por una cuerda o enfocar con la cámara de fotos se realizarán con el panel táctil trasero; se utilizará la pantalla táctil para resolver puzzles, combos en luchas cuerpo a cuerpo, trepar por muros, saltar o movernos por los menús; y haremos uso del giroscopio de la consola para apuntar de forma precisa con nuestra arma o guardar el equilibrio en momentos puntuales. Los más puristas en este aspecto no deben preocuparse, ya que Sony ha pensado en ellos y casi todas las opciones táctiles tendrán su opción tradicional mediante joystick y botones, aunque habrán algunas situaciones como las peleas cuerpo a cuerpo  o los cortes con machete que serán de uso obligatorio con la pantalla táctil.

En este apartado sí que tenemos que añadir, que en plena acción mientras usamos controles tradicionales pueden haber momentos que tengamos que hacer uso de la pantalla táctil y estos nos pillen un poco a contragolpe, hecho que hará estar alerta al jugador y que le obligará a desplazar la mano derecha a la pantalla táctil de forma rauda, lo cual puede lastrar levemente la jugabilidad en momentos muy puntuales.

Como se puede comprobar, Sony ha hecho los deberes de una manera francamente sobresaliente en este aspecto, logrando que prácticamente todas de las situaciones del juego se adapten como un guante a las características de la consola sin dañar la jugabilidad.

 

Conclusiones finales

Uncharted: El abismo de oro es una opción ganadora para estrenar una PlayStation Vita, ya que nos ofrece un sinfín de opciones jugables que aprovechan las capacidades táctiles y de movimiento de la consola, además de mostrar un acabado gráfico realmente increíble.

El juego tiene muchísimas variantes a lo largo que se va desarrollando, teniendo momentos de acción, plataformeo e investigación, obteniendo de esta manera un título muy equilibrado, con menos escenas de acción respecto a sus entregas de sobremesa, ofreciendo una experiencia mucho más pausada y portátil.

Definitivamente pocos juegos de este calibre se han visto en el periodo de lanzamiento de una consola, lo cual como hemos descrito al inicio del análisis, asusta y estremece de lo que se puede conseguir con la nueva consola de Sony.

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A favor:

  • El apartado gráfico
  • Las implementación de las funciones táctiles y de movimiento
  • Su larga duración

 

En contra:

  • Los eventos táctiles en momentos de acción pueden lastrar la jugabilidad

[Nota]