“Esta obra de ficción está basada en la supuesta situación de que ocurriera un gran terremoto en Tokio. Se ha producido tras una intensiva investigación e inspección de los hechos. Tratando de lograr un buen nivel de realismo, muchas simulaciones fueron pensadas para crear esta historia. Sin embargo, las circunstancias pueden variar en la realidad.” Con estas palabras comienza un anime muy duro, dramático y con unas escenas que quitan el aliento de lo impresionantes que son. Esta serie es Tokyo Magnitude 8.0.

Historia

Mirai es una chica de trece años preocupada por estar en constante contacto con sus amigas a través del móvil y odia a sus padres por no estar pendientes de ella, así como odia su mundo y la vida que lleva. Yuuki, su hermano pequeño, intenta animarla con dibujos y con sus comentarios graciosos, pero Mirai se siente más madura de lo que representa su edad. Una mañana, la madre de los dos muchachos le dice a nuestra protagonista que tiene que acompañar a su hermano a la isla de Odaiba –isla artificial situada en la bahía de Tokio- para poder asistir a una convención de robots. Ella se niega en un principio, pero ante la insistencia de Yuuki decide acompañarle.

Una vez allí, van de compras a un centro comercial para hacerle un regalo a su madre, ya que es su cumpleaños. Tras una tarde de ocio vuelven a casa, pero al salir del centro comercial les sorprende un fuerte temblor. Y es que Tokio está siendo víctima de un terremoto de 8.0 grados en la escala de Richter.

Aturdidos y asustados asisten a diferentes hechos que nadie querría desear ver: el derrumbamiento del puente Arco Iris, la caída de la Torre de Tokio a sus pies, ver en

cada esquina la tragedia de las personas afectadas, los lugares donde se encuentran los fallecidos por el seísmo, etc. De camino a casa, para asegurarse de que sus padres están bien, se encuentran con una joven madre llamada Mari Kusakabe que les ayudará en gran parte de la aventura y tendrá un papel primordial en más de una ocasión. Sin móviles y sin información certera de lo que de verdad ha ocurrido en el resto de zonas de la ciudad, los tres protagonistas se encaminan a sus casas sorteando cada dificultad que se les presenta por el camino como las fuertes réplicas.

La obra está basada en los diferentes estudios que hicieron numerosos geólogos y expertos en la ciudad de Tokio en el supuesto de un terremoto de semejante magnitud sacudiera la ciudad. Se tomaron en cuenta terremotos anteriores y se midieron numerosas variables a la hora de llevar el estudio.

Esta serie fue anunciada durante la Tokyo Anime Fair en el año 2009. Se dijo que entraría dentro del contenedor de anime NoitaminA, de la cadena Fuji TV. Dirigida por Masaki Tachibana y producida por el Estudio Bones y Kinema Citrus, Tokyo Magnitude 8.0se estrenó el 9 de julio de 2009. Tras once capítulos de veinte minutos, el anime finalizó el 17 de septiembre de ese mismo año. En el mismo año de su estreno, la serie ganó el premio al mejor anime en el Japan’s Media Arts Festival.

El opening – Kimi no Uta– está interpretado por el grupo Abingdon Boys School. En él se pueden ver diversos lugares míticos de Tokio totalmente devastados por el terremoto. El ending –Melody– se centra en los tres protagonistas.

En nuestro país esta serie es imposible de conseguir, ya que no ha sido emitida por ningún canal, ni se sabe si alguna distribuidora intenta conseguirla para doblarla en castellano. La única opción es pedirla de importación.

Conclusión

Tokyo Magnitude 8.0 es una serie muy dura y dramática, no apta para personas sensibles. Cada capítulo es un sufrimiento por todo lo que tienen que pasar los protagonistas. Las escenas más duras, como la caída de la Torre de Tokio, están llevadas de una manera espectacular y se muestra con toda claridad la reacción del pueblo japonés a una tragedua tan grande como la que ocurre en esta obra. Se nota lo organizada que está esa sociedad y lo “bien” -si se puede decir así- que llevan este tipo de situaciones. En definitiva, obra muy recomendable. Eso sí, preparad los pañuelos, porque hay partes muy tristes.

¿Quién iba a pensar que dos años después del estreno de esta obra iba a pasar el terremoto y tsunami de Japón? Como se dice –y en este caso de una manera muy acertada-: la realidad supera con creces a la ficción.