Una industria en alza

Obviamente, nuestro país no puede compararse con Estados Unidos o Japón, pero si miramos a otros países del continente europeo, el desarrollo de videojuegos en España ha estado algo rezagado. No obstante, tenemos nuestros propios genios que han sabido darse a conocer a nivel internacional y probar las mieles del éxito. Ahí están Péndulo Studios, centrados en la aventura gráfica y cuyos comienzos tuvieron lugar en 1994 conIgor: Objetivo Uikokahonia. Sin embargo, su gran despegue se produciría tres años más tarde con Hollywood Monsters, un claro homenaje/parodia a las películas de terror de laHammer de los años 60. Continuarían con este éxito a lo largo de la trilogía de Runaway y el reciente The Next BIG Thing (al que se renombró en nuestro país como Hollywood Monsters 2).
Otro estudio español que se halla en una situación estupenda es Mercury Steam, en cuyo haber se encuentran Clive Barker’s Jericho, shooter sobrenatural en primera persona con gran componente cooperativo, y Castlevania: Lords of Shadow, última entrega de la saga vampírica de Konami, siendo este último un gran éxito de crítica y ventas, pese a las rabietas de algunos fans furibundos por el “nuevo tratamiento” de la saga protagonizada por el clan Belmont.
Sin embargo, ni de Péndulo Studios ni de Mercury Steam vamos a hablar en este retromanía. El título que nos ocupa procede de Pyro Studios (1996), y no es otro que Commandos: Behind Enemy Lines, título que supuso un soplo de aire fresco para los juegos de estrategia de finales de los noventa.

Una estrategia diferente

Commandos: Behind Enemy Lines (a partir de ahora Commandos) fue lanzado en 1998para PC y rápidamente alcanzó cierto renombre a través del boca a boca y de las publicaciones de la época. Este RTS se alejaba de lo habitual en el género, que consistía en recolectar recursos, establecer una base, construir un ejército, mejorarlo, y finalmente aplastar al contrario. No veremos ninguno de los elementos que encumbraron al éxito a sagas como Age of Empires, Warcraft, Starcraft o Command & Conquer en la ópera prima de Pyro salvo lavista isométrica. En su lugar, nos proponían una visión mucho más táctica de la estrategia, aunando ésta con los incipientes juegos de infiltración en una ambientación que siempre ha dado mucho juego, pero que actualmente está bastante explotada, la II Guerra Mundial.
En Commandos no hay que manejar grandes ejércitos ni nada por el estilo. Todo lo contrario, contamos con un grupo muy reducido de hombres, minúsculo (no más de seis), cuyo objetivo es infiltrarse dentro de las líneas enemigas para causar los mayores estragos posibles al ejército alemán, allanando así el camino a los ejércitos Aliados.
Para lograr los objetivos que nos propone el título habrá que coordinar las funciones de los personajes al milímetro, puesto que aquí los fallos se pagan muy caros. Si tan solo uno de nuestros hombres muere en la misión, tocará coger las maletas y marcharse del frente. Hemos fracasado. En el mejor de los casos es posible que simplemente nos encarcelen y nos toque rescatarlo con otro miembro del grupo. Además, en cuanto hagamos sonar la alarma acudirán numerosos refuerzos enemigos procedentes de las diferentes bases diseminadas por el escenario, eso en el mejor de los casos. Lo peor que puede sucedernos es que debido a la alarma ya no podamos terminar la misión. El sigilo es indispensable, y saber cuando empezar con la pirotecnia y el ruido es fundamental.
Si hubiera que buscar una fuente de inspiración para el título de Pyro, seguramente habría que remontarse al clásico de Blizzard, Lost Vikings, que consistía en manejar a un grupo muy reducido de personajes con diferentes habilidades y superar variados desafíos, siendo en este caso, tres vikingos que tratan de escapar de una nave espacial. Si a este planteamiento le añadimos una dificultad en continuo crecimiento desde el primer momento, frustrante en ocasiones e impensable en esta generación de regeneración constante de salud y puntos de control a continuos, obtendremos como resultado el título que nos ocupa. Afortunadamentepodemos grabar la partida en cualquier momento, lo cual se agradece enormemente.

Un apartado técnico añejo pero entrañable

Como ya hemos mencionado, el juego se nos presenta desde una perspectiva aérea del escenario, lo habitual en el género. Además, existe la posibilidad de activar hasta un máximo de cuatro cámaras múltiples para cubrir cualquier elemento del escenario que se desee: un soldado, un vehículo en movimiento, uno de nuestros comandos, etc. Al apartado gráfico se le nota el paso de los años, especialmente si lo comparamos con las sucesivas secuelas del título. Aún así, teniendo en cuenta que se trata de un juego de 1998, las dimensiones de los escenarios son enormes y estos están plagados de detalles (incluso la indumentaria de los comandos cambia en función del escenario en cuestión), bastante mayor que en otros títulos del género, y todo ello en un perfecto 2D.
La ambientación es estupenda, acomodándose a los diferentes escenarios en los que transcurren las misiones, situadas en los siguientes frentes: Noruega, que sirve como campaña inicial de aprendizaje; el norte de África durante los enfrentamientos entre Rommel y Montgomery; en Francia ayudaremos a la Resistencia francesa y facilitaremos los preparativos para el Día D; y por último, en el mismísimo corazón del Reich. Como podemos observar, la variedad escenográfica no es uno de los puntos flacos del título. Además, entre misión y misión aparecerán escenas de video originales del conflicto, mostrando el devenir de la guerra y consiguiendo una sensación de inmersión aún mayor.
Hemos mencionado con frecuencia a los comandos, pero, ¿quiénes son estos personajes?Sin duda alguna son una de las piedras angulares del juego, poseedores de un carisma pocas veces visto en un juego de estrategia -con permiso de Warcraft III-. Estos seis valientes son:el Boina Verde, el Francotirador, el Marine, el Zapador, el Conductor y el Espía. Cada uno tiene su propio nombre, pero así es como serán llamados y recordados por todos los que han probado el juego. Su caracterización está realmente lograda, poseyendo todos unapersonalidad bien diferenciada, como podemos comprobar a través de las frases y “perlas” que nos regalaran al darles órdenes. Siempre se referirán a nosotros (el jugador) como “oficial”, pero mientras que el Boina Verde y el Marine serán bastante toscos, el Francotirador tendrá un porte altivo y aristocrático, todo lo contrario si lo comparamos con el Conductor, con expresiones de jerga, o con el Zapador, la disciplina encarnada en soldado. Cierra este apartado el Espía, muy pulcro y con un acento francés bastante cómico en su versión española.
El resto del apartado sonoro es poco destacable. Durante el juego apenas hay música, tan solo en el momento en que se nos dan las órdenes, al inicio de misión, y durante el menú principal. Los enemigos hablan en perfecto alemán pero apenas tienen frases, y los disparos, explosiones y ruido de los vehículos se encuentran dentro de lo habitual.

Una guerra apta únicamente para los mejores estrategas

A lo largo de veinte misiones tendremos que sabotear instalaciones enemigas, volar por los aires presas, búnkeres, mansiones, oleoductos, rescatar prisioneros, asesinar oficiales nazis, recuperar documentos y suministros… Toda excusa es buena para adentrarse en lo más hondo de las líneas enemigas. Y para ello habrá que planificar muy bien la estrategia, puesto que no siempre contaremos con todos los personajes para una misma misión, teniendo que saber muy bien a quién usar y de qué manera hacer uso de sus facultades. Podemos resumir las características de cada uno de ellos de la siguiente manera:
-El Boina Verde es un forzudo experto en el uso del cuchillo, tender emboscadas, escalar, enterrarse en el suelo y capaz de cargar con barriles explosivos.
-El Francotirador es capaz de acabar a larga distancia con los enemigos, por lo que habrá que saber muy bien cuando gastar una de sus escasas y preciadas balas.
-El Marine puede moverse como pez en el agua con su traje de buzo, transportar al resto de comandos en lancha y en matar sigilosamente con su arpón.
-El Zapador es experto en todo tipo explosivos: granadas, bombas con temporizador, con detonador… También puede poner cepos.
-El Conductor puede utilizar todo tipo de vehículos terrestres, desde coches, vehículos blindados, sidecars y hasta tanques. También puede subirse a nidos de ametralladoras y emplear armas pesadas. Además, es el encargado llevar los botiquines para curar al grupo (cuando no está presente en una misión, los botiquines corren a cargo del Francotirador o el Espía).
-El Espía, capaz de disfrazarse de general alemán, pasar inadvertido e incluso distraer a los enemigos con su don de lenguas y posteriormente inyectarles una buena dosis de veneno. Además, junto con el Boina Verde es el único que puede cargar y esconder cadáveres enemigos.

Visto así, pueden parecer personajes bastante limitados, pero ahí reside parte del encanto del título. Cada uno de ellos es experto en su campo y solamente a través del trabajo en equipo se puede conseguir el éxito. Aún así, es cierto que resulta extraño que únicamente uno de los seis personajes pueda conducir vehículos o disparar cierto tipo de armas. Esto llevaría a que en las sucesivas secuelas se optara por una mayor versatilidad de acciones, al mismo tiempo que cada uno sigue siendo indispensable para ciertas tareas (salvo el Conductor, que en Commandos 3: Destination Berlin, fue directamente eliminado).

Para salir airoso existe la posibilidad de practicar a través de una serie de tutoriales. Al mismo tiempo, es de uso obligado aprenderse los accesos directos del teclado a los objetos de los personajes, porque acceder a la mochila de acciones a través del ratón es algo tedioso, y habrá ciertos momentos en los que tendremos que actuar con precisión milimétrica, siendo el teclado la única opción viable para alcanzar el éxito.
Mención especial a la IA de los enemigos, innovadora en 1998, bastante simplona y fácil de burlar hoy día. Pero aún así, los jugadores noveles no deberían bajar la guardia, puesto que el número de soldados y patrullas enemigas es abrumador, por lo que tocará aprenderse sus rutinas y actuar en consecuencia. Podemos haber acabado con un enemigo sigilosamente, pero a lo mejor otro encuentra el cadáver posteriormente o nos ha visto a lo lejos al no haber tenido en cuenta su rango de visión. Esto es una invitación al mensaje de “Game Over” más que otra cosa.
Junto con las veinte misiones y los tutoriales, cierran el apartado de modos de juego un modo multijugador cooperativo en el que cada jugador encarnará a uno de los comandos. No obstante, al ser tan antiguo, la única manera de jugar hoy día al multijugador es a través deLAN y programas como Hamachi.

El éxito de un nuevo tipo de estrategia

El triunfo del juego de Pyro no se hizo esperar y Commandos se convirtió en uno de losimprescindibles para PC durante mucho tiempo. Esto propició que al año siguiente saliera a la venta una expansión autojugable: Commandos: Beyond the Call of Duty. Este disco contenía ocho nuevas misiones, dos niveles de dificultad (fácil y difícil), nuevas armas y funciones para los personajes, tales como cloroformo para el Espía, una escopeta para el Conductor, la posibilidad de usar como rehenes a los nazis capturados (e incluso darles órdenes siempre que no se escapasen de nuestro campo de visión), emplear cigarrillos y piedras para llamar la atención, etc. Por último, se introdujo a un personaje nuevo, la Espía de Contacto, que como su nombre indica, se dedicará a realizar funciones similares a las del Espía, pero algunas son mucho más íntimas debido a su condición de mujer fatal.
Como el éxito iba en aumento, en 2001 se lanzó por fin la esperada secuela, Commandos 2: Men of Courage, diseñada con un motor en 3D, proporcionando nuevas habilidades al grupo y aumentando aún más el plantel de personajes con la inclusión de Lupín, el Ladrón, junto con su fiel perro Whiskey, encargado de transportar información.

Esta segunda parte es más fácil y accesible que su predecesor, por lo que recibió algunas críticas por parte de los más veteranos de la primera entrega. No obstante, el juego mejoró en prácticamente todos los niveles, ya que junto con la mejora en los personajes y una banda sonora a la altura de la mejor película bélica, los escenarios eran muy superiores en extensión, pudiendo además movernos por interiores. El número de misiones era inferior, pero su duración mucho mayor. A todo esto había que sumarle varias fases bonus bastante entretenidas que terminaron por poner la guinda a un producto que vio la luz en PC, PS2 y Xbox. En principio también estuvo en desarrollo una versión para Dreamcast, pero la prematura muerte de la última consola de Sega frenó el desarrollo.

En 2003 se lanza Commandos 3: Destination Berlin, título que aúna las bondades de las dos entregas anteriores. No obstante, en esta ocasión la duración fue aún menor, con tres campañas (Stalingrado, Europa Central y Normandía) muy intensas y difíciles pero breves. Esta entrega se lanzó únicamente en PC.

La última aparición hasta la fecha de los comandos tuvo lugar en 2006, con Commandos: Strike Force. Este juego se aleja radicalmente de los anteriores y nos ofrece un shooter en la línea de Call of Duty o Medal of Honor protagonizado por el Boina Verde, el Francotirador y el Espía, pudiendo intercambiar entre personajes durante la misión. El cambio de género no fue bien digerido por gran parte de los aficionados, que se encontraron con un título fácil y que convertía en un shooter más de la II Guerra Mundial a una de sus sagas más queridas. En esta última ocasión, Pyro no se limitó solo a los compatibles, sino que el título apareció también en PS2 y Xbox.

¿Será esta la última vez que veamos a estos locuaces pero peligrosos soldados? Lo cierto es que no sabemos si Pyro piensa recuperar algún día a su saga estrella y devolverla a lo más alto de los juegos de estrategia táctica. Esperemos que así sea. De momento, lo único que podemos hacer es volver a vivir las grandes emociones que transmiten estos títulos, disponibles actualmente a través de plataformas digitales como Steam o GOG. ¡Buena suerte en el campo de batalla, oficial!

{youtube}Z9mB2zlj89c|560|340{/youtube}