La casa de los muertos regresa una vez más

Raro es que alguien no se haya dado cuenta de que actualmente estamos inmersos en la «moda zombi». Estos seres nos invaden casi a diario a través de series de televisión, cómics, películas, libros y como no, videojuegos. La cantidad de historias centradas en los muertos vivientes es aplastante y cada una intenta sorprender o aportar algo nuevo a tan manido género. Sin embargo, el fenómeno zombi no ha surgido hace un par de años, puesto que llevan con nosotros casi desde siempre. Su presencia en los videojuegos comenzó a masificarse en los videojuegos gracias a la primera entrega de Resident Evil, allá por el lejano 1996.

Al mismo tiempo que Capcom presentaba su survival horror, Sega apostaba por la otra vía fácil de presentar una historia con zombis: la acción pura y dura de corte arcade. En este caso se tomó el género de franquicias como Time Crisis (Namco) o Virtua Cop (también de Sega), y se decidió cambiar a los terroristas por no muertos y toda clase de mutantes. Y así nació The House of the Dead (a partir de ahora «THOTD»), un shooter sobre raíles que puso los pelos de punta a todo aquel que tuviera la osadía de echar una partida.

Una historia llena de los tópicos del género, diálogos de serie B, frenetismo desde el primer momento, supervivientes que rescatar, caminos alternativos, cantidades ingentes de gore y unos jefes finales apoteósicos (especialmente el último, The Magician). Estas características convirtieron a la primera entrega de esta franquicia en un clásico de los arcades, el cual podía mirar de tú a tú a Time Crisis. Por lo tanto, no resulta extraño que tarde o temprano el juego recibiera conversiones a otras plataformas. Las elegidas fueron Sega Saturn y PC (1998). Esta versión de THOTD era gráficamente inferior a la original, pero para compensarlo incluyeron jugosos extras.

Así pues, no resulta extraño entender el hecho de que Sega encontró un auténtico filón con su saga de zombis. A los más que conocidos THOTD 2, 3 y Overkill (descacharrante título que podría estar dirigido por Robert Rodríguez), hay que sumar varios spin-offs a cada cual más extraños: The Typing of the Dead y su secuela (títulos de mecanografía en los que tenemos que acabar con los zombis a golpe de tecleado rápido), The Pinball of the Dead, The English of the Dead, The House of the Dead EX (un título de minijuegos en clave de humor), y Zombie Revenge, beat’ m ‘up aparecido en recreativas y Dreamcast que nos situaba en una historia entre los dos primeros títulos y en la que podíamos acabar con los no muertos a base de puños, patadas, agarres, escopetas, ametralladoras, gatlings y todo el arsenal que se os ocurra.

¿Qué decís que falta un título por nombrar? Pues claro, pero lo hemos dejado para el final, puesto que ha sido el último en llegar a consolas, pese a tener en su haber más de un lustro. Estamos hablando, como no,  de THOTD 4.

 

Mejor tarde que nunca

Desarrollado en 2005 para la placa arcade Sega Lindbergh, THOTD 4 supone la última entrega numerada de la veterana saga de shooters sobre raíles. Este subgénero parece estar viviendo una segunda juventud gracias tanto al Wiimote como al Move, pues contamos no solo con recopilatorios de anteriores capítulos (THOTD 2 & 3 Return) y propuestas totalmente nuevas (Overkill), sino que otras compañías también han querido apuntarse un tanto, como los Resident Evil «Chronicles» de Capcom o el estupendo Dead Space: Extraction de EA).

Así pues, nos parecía muy raro que este arcade aún no hubiera decidido pasarse por nuestras consolas. Pero finalmente lo ha hecho, siendo escogida únicamente Playstation 3, y de una manera que agradará a los aficionados al género. Por una parte, Sega ha tenido en cuenta que se trata de un título arcade, de duración más breve que otros juegos, por lo que nos lo ofrece a un precio realmente apetitoso, 7,99€ (una oferta que pocos podrán rechazar y al mismo precio que la tercera entrega, aparecida semanas antes). Este precio se agradece enormemente, puesto que antes estos títulos costaban igual que cualquier otra novedad, exigiendo además un desembolso mayor si queríamos disfrutar la experiencia completa con la pistola de rigor. Otro incentivo a tener en cuenta es que no solo nos trae los seis niveles que forman el juego original, sino que también contamos con THOTD 4 Special, una especie de expansión o epílogo que añade dos niveles más. Por último, hay que tener en cuenta que este título es de esos pocos que nos permiten desempolvar nuestros maltrechos Move. Llegados a este punto, pasemos a desgranar más detalladamente lo que nos ofrece el juego.

 

Una conversión impecable

Eso es justo lo que nos encontraremos tras comenzar una partida a THOTD 4. La esencia de la saga se mantiene inalterable, por lo que los fans de la franquicia pueden estar contentos.

Argumentalmente sigue sin ser nada del otro mundo (¿qué esperábais? Es un shooter sobre raíles de zombis). Aún así, a los veteranos de la franquicia les gustará volver a encarnar al veterano James Taylor de la agencia sobrenatural AMS o ver que el presuntamente fallecido Goldman vuelve a estar detrás de todo. ¡Si hasta volveremos a escenarios de THOTD 2, totalmente rediseñadas para la ocasión! También hay que tener aclarar que pese a ser la cuarta entrega, el juego es una continuación directa de los eventos de la segunda entrega, siendo al mismo tiempo una precuela de le tercera (la cual tiene lugar en 2019 en un mundo postapocalíptico). En esta ocasión tendremos James hará equipo con la novata Kate Green. Ambos tendrán que abrirse paso desde la derruida sede de AMS en Venecia hasta el despacho de Goldman y acabar con la locura que se cierne una vez más sobre el mundo. Dependiendo de nuestra pericia y de los créditos utilizados sacaremos uno de los cuatro finales existentes, algo que ya vimos también en la segunda y tercera entrega. ¿Y cómo probamos dicha pericia? Fácil, repartiendo plomo a un bestiario enorme, quizás demasiado clásico, pues repiten enemigos anteriores como los zombis de musgo, los lanzadores de hachas, las sanguijuelas, o los zombis gordos. Las principales novedades son los zombis alados, los zombis rana y poco más. No obstante, los enemigos finales rayan a un excelente nivel, son enormes, novedosos, imponentes y nos darán muchos quebraderos de cabeza, suponiendo algunos un continuo derroche de créditos (y una vez más vuelven a representar a los arcanos del Tarot).

 

¡Hold your fire!

El principal cambio que notaremos al empezar el juego será que en esta ocasión no manejaremos una pistola o escopeta, tal y como había sido hasta el momento, sino un subfusil automático, la clásica Uzi. Lo creáis o no, este cambio, produce un cambio evidente en la jugabilidad. El motivo viene ligado a los enemigos en sí, puesto que pese a haber mencionado que no hay una variedad excesiva, el número de ellos es enorme, mucho mayor que en las entregas previas, por lo que ahora es disparar un número mayor de balas si queremos sobrevivir, pudiendo mantener presionado el botón de disparo para vaciar el cargador de un tirón. Para librarnos de tanta marea de muertos contaremos con la ayuda adicional de granadas que nos servirán para despejar el camino cuando nos veamos acorralados y para hacer retroceder a los jefes finales en los momentos más desesperados (que los habrá).

Como podéis ver, el esquema de juego es el mismo de siempre, lo cual no quiere decir que eso sea malo. Mientras vamos pululando por los escenarios acabando con todo lo que se cruce con nuestro camino, podremos tomar rutas alternativas (algunas más obvias que otras), recoger bonificadores, vidas extra y granadas. Por desgracia, se han eliminado a los supervivientes de anteriores entregas pues el argumento da por sentado que James y Kate son los únicos supervivientes de Venecia.

Por otra parte se ha añadido una especie de QTE para los momentos más tensos, como escapar de un zombi que se haya echado encima nuestra o evitar un ataque determinado de un jefe final. En estas secuencias no tendremos que pulsar ningún botón, sino únicamente agitar el Move frenéticamente (o hacer girar el stick analógico en caso de que estemos jugando con el Dual Shock 3).  Precisamente los enfrentamientos finales son lo mejorcito del juego, con la cámara moviéndose a gran velocidad mientras tratamos de acertar en el punto débil de nuestro oponente, el cual solo se expone en contadas ocasiones.

Como es más que obvio, la opción más recomendable para exprimir al máximo el juego es a través del Move, siendo recomendable el Dual Shock 3 solo si somos muy fans de la saga y no tenemos el control de movimiento. Al igual que en otros juegos del mismo género, en pantalla se muestra una mirilla que se desplaza con el movimiento del mando, en lugar de que apuntemos directamente donde queremos disparar. Pero no os preocupéis, que el control responde ágilmente y no tendréis problemas con él.

Para recargar tan solo tendréis que agitar el mando  en cuanto se acaben las balas. Sin embargo, algo que resulta un poco molesto, y que ocurre casi con cualquier juego que soporte Move, es que nos habrá que calibrar el mando cada vez que iniciamos el juego.

 

A nivel técnico, pese a tener varios años a sus espaldas, sigue dando bastante bien el tipo, pudiendo pasar perfectamente por un título de primera hornada de esta generación. Y al contrario que la remasterización de la tercera entrega, aquí sí que contamos con una resolución de 16:9. No obstante, no es un título en el que nos vayamos a recrear mirando sus gráficos, puesto que debido a su naturaleza arcade y vertiginosa no tendremos tiempo de detenernos. Sin embargo, un punto en contra no ya solo de la conversión a PS3, sino del juego en sí, es la disminución del gore y la hemoglobina. Si bien es cierto que sigue habiendo bastante sangre, en esta ocasión la casquería se reducirá a perforaciones en el pecho de los enemigos y poco más, así que los que vayáis buscando reventar cabezas, brazos y piernas como en otras entregas, iros olvidando. Sega dijo que debido al uso de las Uzis, las heridas serían algo más suaves en esta entrega, nos guste o no.

Respecto al apartado sonoro, tan solo comentar que la música es la habitual en la saga, muy «cañera» y llena de ritmos rápidos. Recordad que aquí no se busca el terror, sino la acción sin descanso. Los sonidos son los típicos que podemos encontrar: explosiones, disparos, gruñidos y muchos diálogos de serie B en inglés con subtítulos en castellano.

Un extra muy especial

Si ya de por si lo pasaremos en grande con el juego original, la presencia de THOTD 4 Special supone un añadido excelente. Como curiosidad, comentarios que si la recreativa original es difícil de encontrar en nuestro país, esta expansión es casi imposible de localizar a nivel global. A EEUU solo llegaron dos máquinas (a Illinois y Las Vegas), y mientras que la primera fue retirada por el maltrato recibido por los usuarios, la otra fue comprada por un coleccionista privado. Y mientras que en  el viejo continente solo llegó a Rusia, otros países en los que se ha dejado ver esta rareza son Japón, Brasil, Dubai y China.

Puede que muchos os estéis preguntando ¿y qué tiene de especial este añadido? A nivel argumental podríamos considerarlo como los niveles siete y ocho, y en esta ocasión Kate formará equipo con el carismático G, el único personaje que aparece en todos los capítulos de la saga. En la recreativa original ambos compartían barra de vida y era imposible continuar en caso de morir (hecho que aquí ha cambiado), y deben llegar hasta otro viejo conocido de la franquicia (esto ya es casi una reunión de amigos) y hacerle morder el polvo por enésima vez: The Magician.

Lamentablemente, y por cuestiones más que obvias, el principal atractivo de THOTD 4 Special no ha podido trasladarse a esta conversión, pues se trataba de la propia cabina en sí. A parte de contar con dos pantallas, cuando los jugadores se subían a ella, empezaba a moverse continuamente de arriba a abajo, dando tumbos a los jugadores para que estuvieran en tensión continua, lanzándoles incluso humo y aire en caso de ser golpeados. Esta expansión cuenta con tres finales diferentes.

 

Otros extras del juego consisten en la posibilidad de escoger la fase queremos jugar y ajustar opciones como el nivel de dificultad, o las vidas con las que queremos partir. También contamos con una opción de “clasificación online”, que es exactamente lo mismo, pero con la restricción de solo tres vida y ninguna continuación. Algo así como un modo survival en el que comparamos nuestra puntuación online a través del ranking mundial. Tampoco podemos olvidar que una de las bazas del juego es el modo cooperativo, que nos permite tanto competir para ver quien consigue la mayor puntuación, como apoyarnos en otro jugador. Para esto último se ha añadido otra de las características de THOTD 4 Special, el “medidor de compatibilidad”, que nos permite saber al final de la partida si nos compenetramos bien con nuestro compañero o no.

Y ya por último, al igual que en THOTD 3, el juego nos presenta una entrevista con el productor del juego Yasuhiro Nishiyama y su director, Takashi Oda. Dicha entrevista es bastante hilarante, puesto que pese a intentar hablar sobre el proceso de creación del juego, ambos terminan conversando sobre el diseño de Kate y todo el material fotográfico de modelos y actrices que tuvieron que consultar para crearla, algo que en absoluto hacen con los personajes masculinos, según confiesan.

Pese a que la relación calidad/precio no es nada mala respecto al contenido completo del juego, no habría estado mal contar con algún añadido más, como un modo centrado en los jefes finales o en superar diversos desafíos, tal y como THOTD 2 sí incluía, y lograba aumentar su rejugabilidad hasta cotas insospechadas.

 

Conclusiones

THOTD 4 finalmente ha llegado a nuestras consolas, y parece dispuesto a quedarse. Se trata de una conversión impecable de la recreativa original, a la que además hay que añadir su «expansión». Una vez seáis capaces de terminaros el juego del tirón (tarea nada fácil), su duración será aproximadamente de una hora y media. Escasa, sí, pero gracias a su adictiva naturaleza arcade, múltiples finales, y rutas alternativas (mínimo dos por escenario), conseguirá que lo rejuguemos numerosas veces, pese a ser bastante continuista en su propuesta.

Un par de modos de juego extra hubieran sido más que suficientes para encumbrar a lo mejorcito del género a uno de los mejores títulos existentes ahora mismo en Playstation Network. ¿Para cuándo THOTD 5, Sega?

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A favor:

  • The House of the Dead 4 y su expansión, por fin en una consola de sobremesa.
  • Su precio reducido (mucho más económico que juegos que tienen más de diez años a sus espaldas y no han recibido lavado de cara alguno).
  • Tremendamente adictivo y rejugable.
  • Una manera excelente de dar uso al Move…

En contra:

  • puesto que si usamos el mando tradicional nos perderemos gran parte de la experiencia de juego.
  • Algún modo extra no le habría venido mal para aumentar más su escasa duración.
  • Menos gore que en entregas anteriores.

 

[Nota]