Bienvenidos una vez más, al Retroanuncio, la sección en la que hacemos un repaso a viejos anuncios relacionados con nuestro querido mundillo.

En esta ocasión nos toca viajar a los años 1997 y 1998, en los cuales Sega Japón lanza una campaña publicitaria de lo más peculiar para Sega Saturn gracias a su peculiar protagonista, Segata Sanshiro (parodia de Sanshiro Sugata, protagonista de la película de Akira Kurosawa “La leyenda del gran judo”)

Segata Sanshiro es un maestro del  judo que vive como un ermitaño montañés y que se dedica al entrenamiento intensivo del arte marcial conocido como Sega Saturn. En sus múltiples anuncios hace apariciones para demostrar su fuerza o castigar a todo aquel que se negase a jugar con la consola, dándoles una lección. Su nombre es también un juego de palabras con el grito comercial de la campaña, “¡Sega Saturn, shiro! (traducido como Juega Sega Saturn, o Sega Saturn, blanca).

{youtube}3qDbTYIEZaQ{/youtube}

Se entrena físicamente a diario, cargando una Sega Saturn gigantesca en su espalda y presionando los botones de su gran control, y a la vez mentalmente, meditando mientras rompe cartuchos de Nintendo 64 con su cabeza. Su intensivo entrenamiento diario lo ha capacitado para hacer explotar personas con solo lanzarlas, cual Kenshiro. También visita constantemente la ciudad, para buscar gente que no esté jugando con su querida Sega Saturn, y les da una lección que no olvidarán. Segata Sanshiro es un hombre serio y con un gran sentido del deber.

El último anuncio de Segata Sanshiro se realizó días antes de la salida de Dreamcast en 1998 y sirvió para promocionar el último videojuego para Sega Saturn realizado por Sega y el único protagonizado por tan singular personaje: Segata Sanshiro: Shinken Yu-Gi.

{youtube}3rXsUAkNF_8{/youtube}

(La mayor curiosidad de este anuncio es que quienes lanzan el misil representan ni más ni menos que a Sony).

Por último, hay que destacar que el éxito de la campaña publicitaria fue tal que logró que Sega Saturn siguiera vendiendo en Japón hasta el año 2000, incluso con diferentes modelos.

Como bien indica el narrador al final: “Segata Sanshiro siempre vivirá en nuestros corazones”. Así que dejad vuestras impresiones antes de que Segata os atice por jugar a las consolas de otras compañías.