El segundo invitado a este Expomanga 2012 fue el gran Satoru Nakamura, conocido director de animación de obras como Ghost in The Shell, Pokémon o SlayersTallon4 tuvo la oportunidad de entrevistarle contando con la inestimable ayuda del escritor, traductor de manga y experto en cultura japonesa, Marc Bernabé, quien no tuvo problemas en hacer las labores de traducción. Esto es lo que nos contó. 

Pregunta: ¿Por qué decidió dedicarse al mundo de la animación? ¿Qué le atraía de ese mundo?

Respuesta: El motivo por el que empecé a interesarme especialmente por el anime fue al ver la serie de televisión de Gundam, de Yoshiyuki Tomino. Me quedé impresionado por la calidad de la animación y la fluidez de los dibujos. Cuando realmente pensé en serio que quería dedicarme profesionalmente a esto fue al ver una serie que se llamaba Space Runaway Ideon. Concretamente me quedé prendado del trabajo del director de animación Tomonori Kogawa. Esos dibujos me encantaron y quise trabajar en este campo.

P: ¿Qué supuso para su carrera animar un anime tan conocido como Ghost in the Shell? ¿Cree que repercutió en su futuro profesional?

R: Lo que más me ha repercutido en mi trabajo es el haber colaborado con un director como Kenji Kamiyama, director de Ghost in the Shell. Trabajar al lado de una persona como él me ha influenciado tanto en mi estilo de dibujo como en la forma de pensar y de interpretar el anime. Kenji Kamiyama ha sido capaz de adaptar una serie originalmente en papel, obra de de Masamune Shiro, de modo que sea disfrutable por todo el mundo. El manga de Ghost in the Shell es muy enrevesado, pero la serie de animación está adaptada para que sea más accesible y eso es trabajo del fantástico director que tuvo.

P: ¿En qué consiste el trabajo de director de animación?

R: El principal trabajo de director de animación es asegurarse de que el estilo quede unificado en toda la obra, porque trabajan muchos animadores y cada uno de ellos tiene sus manías y su propia manera de dibujar. El director de animación supervisa el trabajo de todos ellos para que tanto los personajes como los fondos tengan una consistencia en toda la serie, independientemente de los creadores que han trabajado.

P: Slayers fue un anime que tuvo mucho éxito en España durante los años noventa. ¿Podría contar algo sobre el trabajo en esa serie?

R: Hace muchos años que trabajé en ella y no recuerdo muy bien de qué iba, la verdad (risas). Lo que sí recuerdo es a una de los personajes protagonistas, la del pelo violeta, que tenía unos pechos muy grandes (risas). A veces cuando estoy dibujando a Motoko Kusanagi para la gente recuerdo a ese personaje de pechos grandes (risas). De lo que sí me acuerdo es que era una serie muy cómica, divertida y me lo pasé bastante bien trabajando en ella.

P: ¿A qué cree que se debe el “boom” del manga y el anime en Europa y más concretamente en España?

R: Personalmente estoy muy contento de que un campo como es la animación japonesa no se quede sólo en Japón, sino que llegue a todo el mundo. Es algo que me llena de alegría precisamente por ser el campo en el que trabajo. En el caso del manga, creo que hay muchísimos elementos de la cultura japonesa impregnados dentro de esas obras, y el hecho de que en países tan lejanos como España haya tanta gente dispuesta a aprender y entender todos esos aspectos es algo que me impresiona mucho. Es una forma muy directa de transmitir esos valores, esa cultura de una forma mucho más directa que, por ejemplo, a través de la novela escrita.

P: La imagen que tenemos desde aquí es que no llegan tantos productos europeos a la cultura japonesa…

R: En Japón hay gente para todo. También hay fans del cómic europeo y americano, pero son muy pocos. En el caso del cómic americano, considero que o te gusta muchísimo, o por el contrario lo odias. La mayoría de los japoneses, al menos en la actualidad, no les gusta el estilo del cómic occidental. Además, debo decir que el fallecido Moebius es un autor que en Japón tuvo mucho éxito e influenció a muchos animadores y directores como al famoso Katsuhiro Ōtomo. Aunque no se note, sí que hay algo de reciprocidad.

P: ¿Qué opina de los nuevos artistas que están apareciendo dentro del mundo de la animación?

R: Creo que el futuro de la animación japonesa está asegurado. Yo mismo he tenido la oportunidad de entrevistar a nuevos autores para formar parte de la plantilla de Ice Tea Productions, que es el estudio de animación con el que más trabajo. Esas personas tienen un nivel técnico muy elevado y pueden ser muy buenos dibujando. Con lo cual, podemos esperar que el futuro de la animación japonesa siga siendo brillante. Sin embargo, se percibe que hay poca gente con la imaginación y el empuje necesarios como para convertirse en directores. Lo que es la faceta artística no hay ningún problema, pero en la faceta creativa me preocupa un poco que no esté surgiendo suficiente talento.