Después del retraso sufrido por Bioshock Infinity hasta febrero del 2013, el dicho popular de “Las desgracias no vienen solas” se confirma con el anuncio de Crystal Dynamics de retrasar hasta el primer trimestre del próximo año su reboot de Tomb Raider.

El encargado de lanzarnos el jarro de agua fría ha sido Darrell Gallagher, responsable del estudio, que ha querido explicar la decisión a los fans mediante el siguiente comunicado.

“Cuando Crystal Dynamics se hizo cargo del reboot de la franquicia Tomb Raider habían dos metas con las que estábamos extremadamente apasionados. La primera era crear un Tomb Raider moderno que sorprendiera y entusiasmara a los jugadores. La segunda fue hacer de éste el mejor juego de nuestras carreras, algo de lo que pudiéramos estar orgullosos por formar parte de él. Creemos que tenemos algo muy especial en nuestras manos y no podemos esperar para compartirlo con vosotros. Nuestra prioridad ahora es estar seguros de dotar al juego de la máxima calidad posible, y para ello, hemos decidido retrasar la fecha de lanzamiento algunos meses, desde finales de 2012 al primer trimestre del 2013.

Estamos haciendo cosas que son completamente nuevas para la saga en este juego y el tiempo adicional de desarrollo nos permitirá darle el toque final al juego y pulirlo hasta el nivel que merecéis. Creemos que ésta es la decisión correcta y garantizo que valdrá la pena esperar. El juego luce increíble y no podemos esperar a mostrarlo a todos de aquí a unas semanas en el E3.”

Esperemos que las palabras de Gallagher sean ciertas y que el juego sea finalmente tan bueno como parece serlo en imágenes y vídeos, haciendo justicia de una vez por todas a una saga que ha mostrado una alarmante irregularidad desde su fulgurante arranque en la generación de los 32 bits.