Una consola recordada con cariño

Hablar de Dreamcast es hablar del fin de Sega como desarrolladora de hardware, finalizando una etapa llena de éxitos pero no exenta de baches. El prematuro entierro de la última sobremesa de Sega fue debido a la excesiva facilidad para piratear sus títulos, al rechazo por parte de Third Parties como Electronic Arts, al fulgurante éxito de la marca Playstation y al mastodóntico coste de ese proyecto inacabado que es Shenmue.

Pero no estamos aquí para hablar sobre la primera consola de 128 bits. Recientemente en esta casa le dedicamos un sentido homenaje en la sección “El Retroanuncio”, en la que hallaréis más información sobre una consola que en su día pasó desapercibida para el público general  pero que ha ido alcanzando el estatus de “culto” con los años, pues actualmente todo el mundo está expectante a que se remasterice o lance alguna secuela de su mítico catálogo.

Curiosamente, el título que nos ocupa en este “Retromanía” no es uno de los juegos más conocidos de la consola (en Europa solo llegó a Reino Unido), y sin embargo la calidad que atesora es enorme por varios factores que veremos a continuación. Damas y caballeros, haced paso a Guts, el cual porta una espada con la que puede hacer algo más que simplemente cortar. Es la hora de Berserk.

No todos los videojuegos basados en mangas son mediocres

Cuidado con esta afirmación, puesto que el que escribe estas líneas ha disfrutado enormemente con títulos basados en licencias como Dragon Ball, Full Metal Alchemist, o mega crossovers como Battle Stadium D.O.N. o Jump Ultimate Stars. Sin embargo, es innegable el hecho de que en muchos casos los videojuegos basados en franquicias del manga/anime poseen una calidad inferior a otros títulos, hecho que se extiende a todo tipo de adaptaciones en general. Sin embargo, parece que últimamente la situación mejora, puesto que tanto Naruto como One Piece parecen haberse tomado en serio mejorar sus videojuegos en esta generación, así como Saint Seiya, que tras su irregular incursión en Playstation 2 vuelve con fuerza próximamente. Lo mismo se puede decir de El Puño de la Estrella del Norte, vetusto manga que en 2010 regresó con fuerza a nuestras consolas.

Pero en ocasiones no hace falta lanzar a la venta múltiples juegos basados en una licencia hasta lograr algo realmente bueno, de eso pueden dar buena fe los chicos de Yuke (más conocidos actualmente por desarrollar los títulos de la serie WWE vs Smackdown). Este estudio fue el encargado de plasmar la oscura historia de Guts en la 128 bits de Sega.

El largo periplo de Guts

Para aquellos que lo desconozcan, Berserk es un manga creado en 1988 por Kentaro Miura y que aún sigue en publicación con 36 tomos a sus espaldas. Como no queremos desvelar ningún detalle importante de la trama, únicamente os haremos una escueta descripción de su argumento: En una tierra que guarda grandes reminiscencias a la Europa medieval, Guts, un joven soldado, se unirá a la Banda del Halcón, un grupo de mercenarios capitaneados por el carismático Griffith. Junto a las intrigas palaciegas se nos presenta  un mundo en guerra constante, ya sea entre naciones o religiones, junto con la cada vez mayor presencia de seres sobrenaturales, especialmente los demonios.

Este seinen de fantasía oscura se caracteriza además por su crudeza, con altísimas dosis de violencia y contenido sexual, al mismo tiempo que hace gala de una gran complejidad en sus los personajes se encuentra acorde a lo esperado, permitiéndose pocos momentos de frivolidad (especialmente en los primeros tomos).

Con un argumento que es de lo mejorcito en el género y con unos personajes muy carismáticos, Berserk supone una vuelta de tuerca a la más que explotada fantasía medieval, siendo de lectura obligada a todos los aficionados de las historias de guerreros, magos y elfos. Su publicación en nuestro país ha sido algo irregular: En primer lugar se encargó de ello Norma Editorial, renombrándola con el título “Gatsu, el guerrero negro”, en formato cómic-book, para cancelarla poco después. Ya en 2001, en plena fiebre por las películas de “El Señor de los Anillos”, la extinta Mangaline se hizo con sus derechos, publicando hasta el tomo 30. Afortunadamente, Berserk resurgió de sus cenizas en nuestro país gracias a Ediciones Glénat, que desde noviembre de 2011 ha vuelto a relanzar la serie desde el primer tomo y al mismo tiempo edita también a partir del 31, para que así todos aquellos que cuenten con la edición de Mangaline puedan seguir tal y como lo dejaron.

Entre 1997 y 1998 Berserk también recibió su adaptación animada, dando lugar a un anime inconcluso y censurado, pero que sirvió para que muchos se introdujeran en este fascinante mundo. Por último, Warner Bros Japón está realizando un macroproyecto destinado a adaptar todo el manga en numerosas películas de animación, habiendo sido la primera de ellas estrenada este mismo mes en el país del sol naciente. Ahora tan solo queda que el propio autor, Kentaro Miura, espabile y acelere el ritmo de producción del manga, pues su lentitud es el mayor defecto de este gran manga (según el propio autor, este hecho se debe a que es gran aficionado a las aventuras conversacionales y a los simuladores de citas, que hacen disminuir su ritmo de trabajo).

El resurgir del Hack’ n ‘Slash

Lanzado a finales de 1999 en Japón bajo el título Berserk: Millenium Falcon Saga -Chapter of the Forgotten Flower, y rebautizado en Occidente como Sword of the Berserk: Gut’s Rage (2000 en Estados Unidos y 2001 en Europa), el título nos narra una historia original comprendida entre los tomos 22 y 23 del manga, justo entre dos arcos argumentales. Pese a no ser publicada en papel, tanto la historia como las ilustraciones que acompañan al título corren a cargo del propio Miura, por lo que en lo referido a este aspecto los fans pueden respirar tranquilos.

Narrar el argumento de un título que se sitúa entre medias de una historia tan larga y desarrollada en ese momento es una tarea complicada, que a su vez arruinaría tanto el juego como el manga en sí a todos aquellos desconocedores de la obra, por lo que solo daremos unos pequeños retazos de la trama: Guts, conocido como el Guerrero Negro, viaja junto con el elfo Puck (en el mundo de Berserk los elfos son representados como hadas, así que quitaos de la cabeza la imagen de los elfos de Tolkien) y una joven, Casca, la cual no puede hablar y carece de recuerdos. A ellos se les une una joven artista ambulante, Rita, tras salvarla de unos bandidos.

Buscando una cura para Casca llegan a los dominios del señor feudal Balzac, el cual afirma que puede ayudar a Guts si trabaja para él haciendo frente a una misteriosa plaga que transforma a los seres vivos en monstruos, debido a la influencia de la extraña planta conocida como “mandrágora”.

Guts acepta de mala gana solo para verse inmerso en una red de mentiras y conspiraciones, experimentos con los infectados y presencias demoníacas. A lo que él responderá como solo un hombre de su categoría sabe hacerlo: a espadazo limpio.

Porque no nos equivoquemos, este Sword of the Berserk es un arcade en el que no habrá que dejar títere con cabeza. Pese a que la historia sea bastante superior a lo que el género suele ofrecer (con casi dos horas de secuencias cinemáticas), la verdadera “chicha” del título está en su jugabilidad. Quizá más de uno se haya sorprendido con el título de este epígrafe, pero es que este título, junto con el primer Devil May Cry, fue de los primeros en devolver la gloria de antaño a los beat’ m ‘up con armas al estilo de Golden Axe o Knights of the Round. Hasta ese momento, pocos habían sido los intentos de tratar de recuperar un género cuyo momento de gloria ya había pasado, siendo el más destacable de ellos Guardian Heroes para Sega Saturn, de los siempre geniales miembros de Treasure.

La ira de Guts

Como fácilmente podréis deducir, la mecánica de Sword of the Berserk se puede reducir en unas cuantas palabras: matar, saltar, avanzar y seguir matando. Y para ello contamos con la gigantesca espada de Guts, la Matadragones, un mandoble que más que una espada parece un bloque de acero compacto, capaz de partir en dos (y en más trozos) a los enemigos. Con la Matadragones como arma principal, Guts puede realizar todo tipo de movimientos: horizontales, verticales, diagonales… La variedad de combos a hacer con tan tres botones de ataque no está nada mal. Pero hay que tener cuidado en los espacios cerrados y estrechos, en los que una espada así puede resultar un impedimento más que otra cosa, eso sin contar con que la movilidad se reduce mientras se usa. Pero Guts es toda armería andante y no se contenta con portar solo semejante esperpento de arma. Nuestro tuerto amigo también puede lanzar cuchillos, bombas, usar una ballesta y lo mejor de todo: el cañón que tiene incorporado en su brazo mecánico. Y si aún fuera necesario, este atípico héroe es muy ducho en el combate a puños. Eso sin mencionar que puede usar a Puck como curandero personal (un número determinado de veces en función del nivel de dificultad escogido, pudiendo encontrar más “polvo de hadas” y explosivos diseminados a lo largo del escenario).

Otra de las características de Guts es que tiene una fuerte tendencia a perder el control cuando está en mitad de la lucha, de ahí el nombre de “Berserk”. Justo debajo de la barra de salud hay otra, de color rojo, que se va llenando según vamos combatiendo. Cuando dicha barra se completa, Guts se convierte una auténtica máquina de cortar carne: Durante los segundos en los que el “modo berserker” está activo, la pantalla adquiere un tono rojizo y la sangre empieza a regar todo el escenario: extremidades, cabezas, cuerpos partidos en dos, todo comenzará a ser digno de una película de Robert Rodríguez, reflejando muy bien el tono del manga, pero seguramente echando atrás a los jugadores con el estómago más sensible. Lamentablemente para ellos, la sangre no se puede desactivar en el menú de opciones. Al mismo tiempo, tampoco podemos olvidar el clásico ataque devastador de estos juegos que hace mucho daño pero que a cambio consume algo de salud.

¿Y quién puede hacer frente a ese ejército con patas que es Guts? Pues toda una horda de enemigos que van desde los clásicos bandidos y soldados armados de múltiples maneras, a espectros, esqueletos, demonios, población infectada por las mandrágoras y una serie de jefes finales que ponen el broche de oro a un bestiario fantástico (siendo algunos de estos últimos, personajes del manga original que aquí hacen un cameo).

A todo esto hay que sumarle también la elevada dificultad que nos encontraremos, sudando bastante para terminarlo incluso en la dificultad estándar. El juego cuenta además con continuaciones limitadas, por lo que si morimos un determinado número de veces, habrá que volver a cargar la partida, teniendo en cuenta que el salvado se realiza automáticamente cada vez que completamos un capítulo, siendo algunos de ellos de duración considerable.

Cerrando el apartado jugable, no podemos olvidar que Sword of the Berserk fue uno de los primeros juegos que siguió la estela de Shenmue a la hora de incluir QTE (tomados a su vez de Dragon’s Lair). Aquí si fallamos un QTE pueden pasar dos cosas: o morimos automáticamente o descubrimos un camino alternativo del nivel. No hay medias tintas.

Terminar Sword of the Berserk nos llevará entre seis y ocho horas, una duración estándar para los juegos de este tipo. Además, el juego cuenta con una serie de extras dependiendo del nivel de dificultad en que hayamos terminado la aventura. Junto con los clásicos modossurvival, time attack y boss rush, se encuentra el descacharrante “Puck’s game”, en el que controlaremos a este peculiar elfo en una estética superdeformed. El objetivo del  es destruir todas las mandrágoras que intentan colarse en la bolsa de viaje de Guts, (y casa de Puck). La simpleza de este extra tan solo es comparable a su adictividad.

Por último, el juego incluye una enciclopedia sobre el mundo de Berserk (a día de hoy desactualizada, puesto que solo contiene información sobre los veintidós primeros tomos). Pero igualmente se agradece el esfuerzo de los chicos de Yuke de hacer entender la historia a todos los jugadores, fans de Berserk o recién llegados a este mundo.

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Un apartado técnico apabullante

No es nada descabellado decir que el apartado técnico de Sword of the Berserk se halla entre lo mejorcito de la blanquita de Sega. Junto con Soul Calibur, Sonic Adventure 2 y Shenmue, la aventura de Guts exprime al máximo todo lo que Dreamcast puede dar de sí. Para empezar, las escenas cinemáticas están realizadas con el mismo motor del juego, siendo estas de impecable factura. Lo mismo se puede decir del modelado de los personajes, especialmente el de Guts, Casca y los jefes finales.

Por otra parte, el jugador puede notar la sensación de que se abusa demasiado de los tonos marrones y verdosos, confiriéndole al título un tono apagado. Nada mejor para trasladar el ambiente opresivo y tenebroso de la obra de Miura. Bosques, ciudades en ruinas, aldeas, iglesias, catacumbas, palacios, calabozos… Todos los escenarios se encuentran sumamente cuidados, transmitiendo la sensación de estar en peligro constante, a lo que ayuda la gran cantidad de enemigos en pantalla, los cuales permitirán que estos escenarios de colores apagados ganen color gracias a las cantidades ingentes de sangre y vísceras que desparramarán. Un espectáculo no apto para todos los públicos.

El apartado sonoro tampoco se queda atrás, con una banda sonora de corte épico realizada por Susumu Hirasawa, que ya se encargó de la banda sonora del anime, del posterior juego de Playstation 2 y de las nueva tanda de películas de la que hablábamos líneas atrás. De toda ella, destaca el tema principal, “Forces II”.

El resto de este apartado se completa con los clásicos sonidos de choque de armas, explosiones y gritos, cobrando especial fuerza el sonido de la Matadragones al golpear.

Por último, el juego se halla íntegramente en inglés, voces y textos, con un reparto en el que destacan algunos de los actores de doblaje de sagas como Legacy of Kain y Metal Gear Solid.

El Guerrero Negro vuelve a golpear

Tras el éxito de la primera incursión de Guts en los videojuegos, Sammy encargó en 2004 a Yuke un nuevo videojuego de Berserk, esta vez adaptando directamente varios tomos del manga, del 23 al 27, añadiendo algunos flashbacks jugables de los primeros tomos. La mecánica de este título es muy similar a su antecesor de Dreamcast, incluyendo obvias mejoras gráficas y jugables, como la inclusión de un grupo de compañeros para Guts que pueden ser usados como apoyo con diferentes funciones. El resto permanece inalterable, pero su valor entre los fans es muy alto debido a la posibilidad de vivir algunos de los momentos más memorables del manga. Incomprensiblemente el título solo vio la luz en Japón y Corea del Sur, pese a existir un número mayor de fans de Berserk en Occidente en esas fechas que durante la época del juego de Dreamcast. No obstante, si en verdad os gusta Berserk y podéis permitíroslo, ambos juegos suelen aparecer con frecuencia en los salones de cómics y manga a precios excesivos (el juego de Dreamcast en su versión PAL UK a 50-60 € y el de Playstation 2 en NTSC JAP a 100 €).

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Para todos aquellos que quieran conocer a fondo estos juegos pero no tengan oportunidad alguna de conseguirlos, es preciso comentar a los lectores que hace unos años el foro matadragones realizó un montaje con los vídeos de ambos juegos para convertirlos enpelículas (con subtítulos en español). Aquí podéis encontrarlas.

Esperemos que con la salida de las nuevas películas de Berserk alguna compañía se anime y decida lanzar un nuevo juego basado en la sangrienta pero fascinante historia de Guts. Sus fans lo agradecerían enormemente. En caso contrario siempre nos quedarán Dreamcast y el cameo de Guts y Griffith como personajes extra en el inminente Dragon’s Dogma de Capcom.