Esta mañana ha tenido lugar en la Casa de América de Madrid un evento especial en el que los fantasmas y el nuevo juego para la portátil de Nintendo han sido los principales protagonistas. Spirit Camera se pondrá a la venta el próximo 29 de junio dando la posibilidad al jugador de poder observar en profundidad todo lo que le rodea y atrapar a los muchos fantasmas que existen en cualquier lugar.

Manuel Curdi comenzaba su intervención recordando a los presentes la misteriosa historia que rodea a la Casa de América, antes el Palacio de Linares. El marqués de Linares, haciendo caso omiso a las amenazas de su padre, se enamoró de una cigarrera y tuvieron una niña, Raimunda. Con el paso del tiempo y la muerte del padre del marqués, descubrieron el por qué de su obstinación: la cigarrera y el marqués eran hermanos de sangre. Por ello, decidieron matar a su hija y emparedarla en una de las estancias del palacio.

Cien años después, durante la remodelación del edificio para convertirlo en la Casa de América, los albañiles y guardias de vigilancia declararon en más de una ocasión haber escuchado al fantasma de Raimundita llamar a su madre entre sollozos. Desde entonces, numerosos parapsicólogos y médiums de todo el planeta se han acercado hasta el palacio para poder sentir y escuchar a Raimundita, aunque ninguno haya visto al fantasma personalmente.

Tras la espeluznante historia, el jefe de productos de Nintendo 3DS continuó su discurso haciendo un repaso por todos los juegos de terror existentes hasta centrarse por completo en Spirit Camera. Spin off de la saga Project Zero, este juego es uno de los que más respeta el terror oriental. Según el productor del juego en TECMO KOEI Games, Keisuke Kikuchi: “el punto de partida era nuestro deseo de crear un juego que proporcionara la experiencia más aterradora que fuera posible. Nos preguntamos qué podría provocar esa experiencia y llegamos a la conclusión de que lo que más asusta a la gente es su propia imaginación”.

Al finalizar su intervención, el investigador Richard Wiseman ha dado una pequeña charla sobre la estrecha relación entre los espíritus y la mente humana. Tras haber estudiado a los fantasmas durante veinte años, aún no ha demostrado su existencia, por lo que se muestra claramente en contra de su existencia, considerando el tema como “fascinante”. De hecho, ha pasado bastante tiempo investigando el palacio británico de Hampton Court, lugar de residencia de Enrique VIII, donde también existe una leyenda sobre el fantasma de Catherine Howard.

Al mostrar algunas imágenes en las que aparecían caras fantasmales, Wiseman ha desenmascarado las instantáneas, revelando lo que realmente aparecía en las mismas. Finalmente, ha concluido la charla declarando que “todo es fruto de nuestra imaginación. Conocer la ciencia de los sobrenatural nos va a permitir aprender fantásticas demostraciones de supuestos fenómenos paranormales”. Toda una reunión paranormal que ha sorprendido gratamente a los asistentes.