Nos volvemos protestones

¡Estamos de estreno en Tallon4! Conscientes de la cantidad de juegos que no se atreven a salir de las fronteras niponas, hemos decidido crear una sección en la que hablaremos de títulos japoneses con los que solo podemos soñar, generalmente por culpa de las decisiones económicas de desarrolladoras y estudios. En la mayoría de los casos solo podemos resignarnos, y en otros podemos darnos con un «canto en los dientes» al  recibirlos en generaciones futuras o a través de la labor desinteresada de fans que los traducen «por amor al arte».

Por lo tanto, en Japan Jump, os encontraréis con un híbrido entre análisis y pataleta, ya que muchos de los títulos que reseñaremos cuentan con la calidad suficiente y con una comunidad de jugadores consolidada en Occidente que no merece ser olvidada. Y es que, querámoslo o no, parece que en ocasiones seguimos siendo unos «gaijin» (término peyorativo hacia los extranjeros en Japón, traducido en ocasiones como «bárbaro») a ojos nipones.

Por eso mismo, qué mejor título para estrenar nuestra sección que una saga que ha vivido una situación de paulatino abandono en Occidente por parte de su propia creadora, Sega. Estamos hablando, como no, de Valkyria Chronicles 3, juego que anhelan muchos jugadores, entre ellos lectores y redactores de esta casa.

Poniendo en marcha la maquina bélica

Valkyria Chronicles 3 apareció el 27 de enero de 2011, y al igual que su segunda entrega, es exclusivo de PSP. No obstante, no hay que olvidar que la primera entrega apareció únicamente en Playstation 3, plataforma donde se dio a conocer esta novedosa franqucia de J-RPG táctico. El juego nos trasladaba a una versión alternativa de Europa en 1935. Nos encontramos en una II Guerra Mundial muy peculiar: la Alianza Imperial (versión del III Reich de este universo) se enfrenta a la Federación Atlántica (equivalente a Inglaterra y Estados Unidos) por el control mundial del «ragnite», un mineral que puede refinarse como combustible y que cuenta con usos curativos y armamentísticos. Y en medio de estas dos superpotencias se encuentra la nación neutral de Gallia (más que obvio reflejo de nuestros vecinos franceses). Llegado a un punto en el conflicto, los ciudadanos de Gallia son invadidos por las tropas imperiales, por lo que los primeros deciden pasar a las armas, primero como guerrillas y posteriormente como ejército regular. No obstante, Gallia decide no aliarse con la Federación Atlántica, la cual mira también con ávidos ojos sus reservas de ragnite. De esta forma nos encontramos con que la supervivencia de este pequeño país recae únicamente en sus propios ciudadanos. El juego nos ponía al mando del «Squad 7», comandada por el joven Welkin Gunther, y entre cuyos integrantes estaban personajes como Alicia Melchiott, Rosie Stark, Largo Potter, e incluso los tres protagonistas del J-RPG de Dreamcast, Skies of Arcadia, Vyse, Aika y Fina (a falta de secuela, menos da una piedra).

Sin embargo, el éxito de Valkyria Chronicles no se debió a su historia (bastante frívola para estar ambientada en una guerra mundial), sino a su apartado artístico y jugable. El primero sorprendió debido a que el acabado del juego da una sensación de dibujo a modo de acuarela, conseguido gracias al motor SEGA CANVAS, el cual nos da la sensación de estar ante pinturas en movimiento. La jugabilidad no se quedó atrás, deleitándonos con un refinamiento nunca visto hasta entonces en los juegos de estrategia por turnos. El sistema BLiTZ (Battle of Live Tactical Zones) nos presenta un mapa con perspectiva aérea desde el que observamos el campo de batalla y seleccionamos a nuestras unidades. En ese momento pasamos a controlar a nuestros soldados bajo una perspectiva en 3ª persona y en tiempo real, pero con una barra que se va gastando según vamos moviéndonos, disparando, curándonos, etc.

Aprovechar todo lo que nos ofrece el entorno es fundamental para sobrevivir, por lo que el uso de coberturas, la infiltración entre el follaje y la creación de nuevos caminos gracias a la maquinaria bélica de Gallia será nuestro pan de cada día.

Además, el sistema de combate permite apuntar a cualquier parte del cuerpo de nuestros enemigos, y activar habilidades especiales si empleamos a varios personajes en conjunto, dependiendo de los lazos afectivos que haya entre ellos.

Como todo buen S-RPG, el juego cuenta con varias clases de personajes: exploradores, soldado de asalto, lanceros (infantería antitanque), ingenieros, francotiradores y tanques.

Como podéis comprobar, Valkyria Chronicles cuenta con suficientes alicientes para ser considerado un juego exitoso. Y así sucedió, pero fundamentalmente en Japón, donde cuenta con una serie de anime, varias OVAS, un manga y hasta un Radio Drama. En el caso de España, el juego pasó bastante desapercibido, hecho debido también a que nos llegó íntegramente en inglés (aunque con la opción de seleccionar las voces japonesas). Encontrarlo hoy no es algo muy común, por lo que ha terminado convirtiéndose en una de esas rarezas del catálogo de Playstation 3 a la que deberíais darle una oportunidad en caso de cruzaros con él.

Llegamos a 2010, año en el que llega a PSP, Valkyria Chronicles 2, juego que se sitúa pocos años después de lo sucedido en la primera entrega. Al parecer, Sega consideró que no le salía rentable mantener la saga en una consola de sobremesa, por lo que decidió trasladarla a la portátil de Sony. No obstante, la jugabilidad no se vio resentida, añadiendo clases nuevas (una especie de escuderos armados únicamente con lanzas) e introduciendo mejoras en las ya existentes. Tampoco se puede olvidar que el título cuenta con un modo multijugador bastante anecdótico, pero que puede alargar aún más la extensa duración del título. No obstante, el juego volvió a recibir las mismas críticas que la anterior entrega, llegando a Occidente únicamente en inglés y presentándonos una historia aún más frívola y poco seria: los protagonistas son adolescentes inmersos en una guerra civil que viven en una academia militar (todo estaría bien si no fuera porque la personalidad de los integrantes de nuestra escuadra parece sacada del enésimo manga de colegiales, convirtiendo la trama bélica en un juego de niños que causa más vergüenza ajena que otra cosa).

La Gallia que nunca veremos

Las ventas occidentales de Valkyria Chronicles 2 fueron aún más bajas que las de la primera entrega, por lo que Sega decidió dar por muerta la saga fuera de Japón justo cuando la cosa parecía ponerse más interesante. Y es que Valkyria Chronicles 3 nos ponía nuevamente en la época del conflicto entre Gallia y la Alianza Imperial, pero desde una perspectiva totalmente nueva. En lugar de encarnar a una escuadra del ejército regular o a un grupo de jóvenes cadetes, en esta ocasión tomaremos el control de la escoria de la sociedad: criminales, desertores, traidores, condenados a muerte… Gente de mala vida que ha sido enrolada a la fuerza en la escuadra conocida como «Los Sin Nombre», soldados cuya identidad ha sido sustituida por un número de serie y a los que se les encargan las misiones más peligrosas, aquellas en las que la supervivencia es nula y las recompensas en forma de fama y gloria no existen, ya que no hay constancia oficial de su existencia como unidad militar. Únicamente pueden contentarse con alcanzar la redención de sus pecados y la muerte.

Así pues, nos encontramos ante un Valkyria Chronicles mucho más oscuro que sus predecesores, situado como una historia paralela entre la primera entrega y presentando acontecimientos situados más allá del final de la misma.

A nivel argumental también nos encontramos con la posibilidad de tomar decisiones en ciertos momentos de la trama, pudiendo alterar acontecimientos que pueden devenir en diferentes finales, algo nunca visto hasta entonces en la franquicia.

La jugabilidad se mantiene intacta en casi todos sus aspectos, algo que no es nada negativo, puesto que el sistema BLiTZ sigue funcionando a las mil maravillas. Las únicas novedades son la inclusión de habilidades especiales para los tres personajes protagonistas, la posibilidad de potenciar manualmente los atributos de nuestros personajes (resistencia, exploración, agilidad, combate anti-personas y combate anti-armadura), y la opción de elegir clase para cada personaje, algo que ya venía adjudicado de base en las entregas previas.

El éxito de venta y crítica de Valkyria Chronicles 3 en Japón fue enorme, estando entre lo más vendido durante los tres primeros meses de vida del juego, superando con mucho a sus predecesores. El éxito del juego fue tal que propició una serie de OVAs (frente al segundo juego, que no contó con adaptación animada) y con una edición especial meses después de su lanzamiento, llamada Valkyria Chronicles 3 Extra Edition que añade numeroso material extra, entre el que se incluye una expansión.

Es una auténtica lástima que el que posiblemente sea el juego más redondo de la franquicia (aún con las limitaciones gráficas de PSP frente al despliegue técnico de Playstation 3) no tenga plan alguno de aterrizar en nuestros países. En ocasiones se ha preguntado a miembros de Sega si existe la posibilidad de llevar el juego a PS Vita en formato descargable, a lo que siempre han respondido con evasivas. Lo cierto es que sería un auténtico golpe de efecto que dicha conversión se anunciase, pero por ahora solo podemos seguir soñando (lo mismo puede decirse seguramente de Valkyria Chronicles Duel, inminente juego destinado a ordenadores y móviles que reúne a personajes de las tres entregas). Afortunadamente contamos con un excelente grupo de traductores que está traduciendo el título a la lengua de Shakespeare. Su proyecto ya está muy avanzado, tal y como podéis comprobar en su página web. Quizás entonces podamos disfrutar de Valkyria Chronicles 3 como se merece.

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