Sam Ghera es el padre de un niño de doce años llamado Nik. Su cuenta corriente se ha visto reducida en 1.150 libras (casi 1.500 euros), según él, por culpa de Microsoft.

El progenitor criticó a la compañía de Redmond en el periódico británico Daily Mail porque su hijo gastó la citada cantidad en la plataforma Xbox Live de 360. Según la versión de su padre, Nik, de doce años, asegura desconocer que los elementos que adquiría en Xbox Live “costaban dinero real” y se cargaban a la tarjeta de crédito.

“Él no sabía que costaba dinero real. Sitios como eBay o iTunes siempre te piden contraseña antes de comprar, pero Xbox Live solo te obliga a pulsar un botón”, declaró.

Ghera contactó con Microsoft para explicar la situación pero “seis meses después siguen investigándolo”, apunta el padre del chico, que muestra en el periódico un extracto bancario. En ocasiones, Nik llegó a gastar hasta 100 libras en un solo día comprando juegos y contenidos descargables de series como Call of Duty y Fifa.

Se desconoce si Microsoft aceptará las quejas de Ghera y reembolsará el dinero “invertido” en ocio digital por su hijo en la plataforma digital de la consola.