Esta semana ha aparecido en la web Kotaku, de habla inglesa, un reportaje muy interesante sobre la censura que sufren los animes cuando son exportados fuera de las fronteras de Japón, algo que todo fan ya conoce y sufre, pero que no era un tema en especial sabido entre los espectadores japoneses. El programa Sekai Marumie! de Takeshi Kitano, por todos conocido en España por humor amarillo (Takeshi’s Castle) y por menos como el director de Zatoichi o Hana-Bientre muchas otras, lo ha sacado a la luz sorprendiendo al público local. Os dejamos con la traducción de este artículo:

«Si preguntas a todo fan del anime japones te dirá: los dibujos que nos llegan a nuestras pantallas son diferentes a sus originales japoneses. Antes de ayer este tema fue tratado por la televisión nipona, causando sorpresa entre los espectadores japoneses pues hasta ahora muchos desconocían este hecho.

El programa se llama Sekai Marumie! (El Mundo Expuesto), bajo la dirección de Takeshi Kitano, cuenta con un grupo de colaboradores extranjeros, encargados de narrar a los espectadores japoneses las noticias y hechos sorprendentes de sus respectivos países. En el programa que nos ocupa el colaborador norteamericano realizó una comparativa sobre los cambios en los animes cuando dan el salto al mundo de habla inglesa.

Es curioso ver que aunque en Japón se censura toda la pornografía los animes de televisión no sufren ningún tipo de corte, aunque la mayoría del anime emitido por televisión no es pornográfico, esto es debido a que los japoneses han sido tradicionalmente capaces de diferenciar los dibujos de la realidad, así como la desnudez del sexo.

En la cultura del japonesa del baño existe una larga tradición de desnudez en los baños públicos y aguas termales, algo habitual entre ellos, pero chocante para los occidentales, que no están habituados a esta fusión con el cuerpo humano y la desnudez frente a extraños.

En Japón la censura en el entretenimiento para adultos no es un reflejo de la actitud del país sobre la desnudez, si no sobre polémico asunto que es la representación del sexo explícito; sin embargo en América la pornografía no se censura, pero las normas respecto a lo que muestra la televisión son mucho más estrictas, sobre todo en los temas de animación como el anime.

El contraste entre las dos cultura y su forma de ver el entretenimiento en masa es dura y fascinante.

Dos escenas de anime se mostraron en el programa Sekai Marumie! Para poner un claro ejemplo de lo expuesto hasta el momento; la primera una escena del primer episodio de InuYasha, en la que se aprecia claramente a una demonio con pechos sin cubrir, en la escena inglesa se ve claramente que han sido recortados para que no se aprecien tanto las formas. El segundo ejemplo, del anime Beelzebub, el bebe se muestra claramente en la escena, sin embargo en la versión inglesa al personaje le han puesto unos pañales para cubrir sus pequeñas campanitas.

Si bien este tipo de cosas ya son habituales y ampliamente conocidas para los fans del anime fuera de las fronteras niponas, es interesante la reacción que tuvo el público japonés al ver las formas del anime alteradas. Muchos de ellos reconocieron que adaptar el anime japonés a otras culturas no es tarea fácil. La localización no es simplemente cambiar el idioma, sino procurar que se adapten adecuadamente a los diferentes tópicos y culturas locales- de ahí que se llame “localización”.»


Fuente: Kotaku