Hace ya años que Norma Editorial apostó por las obras de cuatro de las autoras más conocidas e influyentes de Japón: las CLAMP. Desde entonces, la editorial catalana no ha hecho más que aumentar su catálogo de obras pertenecientes a dichas mangakas. Ahora, con motivo de la XVIII edición del Salón del Manga de Barcelona, Norma Editorial vuelve a apostar con por ellas con una serie que, aunque no está creada por estas cuatro mujeres, sí que lleva su firma. Una obra con una larga trayectoria y bagaje que ha cautivado a numerosos otakus de todo el mundo y de la que Tallon4 ya se hizo eco con un especial. Hablamos de la popular y vampírica Blood, ahora renovada bajo el título Blood-C.

La historia de los Antiguos

 Saya Kisaragi es una adolescente que vive en un tranquilo y pequeño pueblo junto a su padre. Su madre, una antigua sacerdotisa que luchaba contra las fuerzas del mal, murió cuando ella era pequeña. Por eso, al llegar a la adolescencia, le fue encomendada la misión de dar caza a los Antiguos, unos seres que existen desde los orígenes de la humanidad y que son conocidos por su fiereza y sus ansias asesinas, ya que devoran a los seres humanos hasta matarles.

Sin embargo, Saya no estará sola. En su lucha cuenta con la ayuda de la Espada Sagrada, el único arma capaz de arrebatarle la vida a esos monstruos que cada vez aparecen más por cercanías de su tranquilo pueblo. Además, el dueño de la pastelería Guimauve y amigo de la familia Kisaragi, Fumito, sus amigos de instituto, Yuka, Nene, Nono e Itsuki, representarán un apoyo fundamental para que Saya se esfuerce en su cometido. Incluso otro de sus compañeros de clase, Tokizane, desempeñará un papel importante en el desarrollo de los acontecimientos.

Blood-C es la última de las versiones de la historia de Saya. Creada por Ranmaru Kotone a través de la idea original de Production I.G. y las CLAMP, comenzó a publicarse en mayo de 2011 en la revista Monthly Shōnen Ace. La obra aún sigue abierta.

Edición de Blood-C de Norma Editorial

En esta ocasión, Norma Editorial ha optado por editar Blood-C en su formato de manga más común y característico: rústica con sobrecubierta de 11,5×17,5 cm., por lo que no desentonará al colocarla al lado del resto de la colección de BloodBlood+, Blood+ Adagio y Blood+ Ciudadela Nocturna, todos ellos publicados por Norma-. No obstante, un aspecto curioso y que debe mencionarse es que, para esta publicación, la editorial ha optado por elaborar una sobrecubierta plástica resbaladiza al tacto, la misma con la que cuentan otras obras de las CLAMP que han editado con anterioridad –Chobits, Tsubasa, Tsubasa Reservoir Chronicle, Gate 7, Kobato y XXXHolic, entre otras-, en vez de apostar por las sobrecubiertas con las que cuentan las anteriores obras de Blood, Blood+ -que se definían por tener un tacto aterciopelado y suave-.

A un precio de 8 euros por tomo, todos los fans que adquieran Blood-C podrán disfrutar de 176 páginas de acción que, seguramente, sabrán a poco. La separación entre capítulos consiste en una página tintada en negro que casa perfectamente con la estética de la historia que se narra en su interior. También cabe mencionar que, aunque lamentablemente no se incluyen páginas a color, el volumen 01 cuenta con diversos extras, como las cuatro viñetas del final del volumen en las que se muestra de manera cómica la espontaneidad y torpeza de Saya –con una explicación de las autoras que justifica la tira-. Por último, el volumen concluye con una ilustración a página completa elaborada por las CLAMP en las que alaban la técnica y la labor realizada por Ranmaru Kotone en este primer ejemplar de la serie.

No cabe duda de que Blood-C sólo es la última –por el momento- de las muchas adaptaciones a las que se enfrentará esta historia inmortal de vampiros y no-muertos. Una historia longeva y que, a pesar de todo, conserva la frescura original con la que fue concebida. Si a eso le sumamos las aportaciones artísticas de las CLAMP y la maestría con el pincel de Ranmaru Kotone, el resultado es una obra digna de formar parte del catálogo manga de Norma Editorial. No esperes para conocer una nueva visión de la interminable lucha entre Saya Kisaragi y los Antiguos