El nazismo es una de las épocas más oscuras y crueles, marcando un periodo de tiempo en el que se cometieron verdaderas barbaridades contra la humanidad. A pesar de ello, todos estos hechos son parte de la historia de la humanidad y merecen ser contados, o en este caso ilustrados en forma de manga, para que conozcamos de primera mano todos los detalles de algo que esperemos no se vuelva a repetir jamás.

La obra que vamos a analizar esta semana en Tallon4 se llama Hitler: La novela gráfica, que cuyo nombre indica es la historia del dictador alemán Adolf Hitler, comenzando desde sus inicios en Viena hasta su muerte en un búnker de Berlín. Esta obra no debe confundirse con Adolf, imprescindible manga de Osamu Tezuka, el cual nos narra las vivencias del nazismo desde 3 puntos de vista diferentes: el nazi, el judío y el japonés.

 

Una soberbia lección de historia

Hitler: La novela gráfica es un manga creado en 1971 por Shigeru Mizuki, un excombatiente de la segunda guerra mundial que decidió dedicarse a dibujar manga, con una fuerte influencia en el género yokai, una vez regresó a Japón. Con un dibujo y un trazo algo tosco e irregular, las obras de Mizuki poseen un estilo propio, encantador y sobre todo meritorio, ya que el mangaka perdió su brazo izquierdo durante la guerra y era zurdo, hecho que le obligó a aprender a valerse con su mano derecha a la hora de realizar su oficio.

Publicado por primera vez en la revista Sunday Manga, la cual le otorgó a Mizuki carta blanca para que realizase la obra que él quisiera, Hitler: La novela gráfica comienza mostrándonos a un joven Adolf Hitler en sus inicios en Viena, lugar al que acude para intentar aprobar los exámenes de acceso a la universidad de bellas artes, algo que no consiguió las dos veces que se presentó. Gracias a un fuerte carácter y a un ego desmesurado (siempre culpó a sus profesores de su fracaso y a los judíos de los problemas alemanes), el joven Hitler decidió transformarse en pintor artístico, hecho que le llevó a vivir como un vagabundo unos cuantos años de su vida. Después de que estallara la Primera Guerra Mundial y de alistarse voluntariamente en las tropas Alemanas, Hitler comenzó a destacar por su valentía y amor desmesurado e incondicional por su patria, hecho que le llevó a ganar algunas condecoraciones de las que se sentiría toda su vida tremendamente orgulloso.

 

 

Una vez terminada la guerra, el joven Adolf visita por casualidad la sede del «Partido Obrero Alemán», un partido político de tan solo 20 militantes que sería la base del futuro Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido por el Partido Nazi. Desde ahí en adelante, todos los hechos históricos se van sucediendo en forma de viñetas, como el fallido golpe de estado de Munich, la llegada al poder de Hitler, los ataques contra Francia, Austria, El Reino Unido y la antigua Unión Soviética, o su entendimiento con personajes como Musolini o Franco.

A pesar del gran valor histórico de estos datos, Hitler: La novela gráfica se caracteriza por otorgarnos otros pequeños detalles que son tremendamente valiosos para los más curiosos, y es que conocer la historia de su peculiar bigote, su paso a la comida vegetariana, su amor enfermizo por su sobrina política o sus dotes estrategas son algo que hacen de esta obra un manga único en cuanto a valor cultural.

 

 

Por otro lado, uno de los detalles que más nos ha gustado de la obra de Mizuki es que no adentra en escabrosos detalles como los asesinatos, fusilamientos, campos de concentración y otras barbaridades, dejando claro que el manga es lo que marca su título: una novela gráfica.

 

La edición de EDT

Hitler: La novela gráfica es un manga realizado en papel rústico con sobrecubierta satinada y una cubierta en colores rojo y blanco de 21×15 cm. A lo largo de sus casi 300 páginas, la obra de Shigeru Mizuki cuenta en sus viñetas, todas en blanco y negro y con dibujos poco detallados, un gran número de detalles sobre la vida del cruel y astuto dictador alemán. Al final de la obra, esta posee un epílogo donde el mismo Mizuki da su punto de vista sobre Hitler, clasificándolo como un personaje con un gran carisma pero con un ego que le hizo enfrentarse a países a los que no podía ganar. El manga también dispone de una cronología de una hoja que nos resume los puntos más destacados en la vida de Adolf Hitler y de un mapa en el que podremos observar el avance Alemán en toda Europa.

 

Conclusiones

Poco me podía imaginar al comenzar a leer Hitler: La novela gráfica de que me iba a encontrar con un manga tan fantástico y rico en cuanto a historia y detalles, hecho que hace que el público adulto al que está destinado lo devore sin contemplaciones. A pesar de tener un dibujo simplista y poco detallado, conforme va avanzando la historia vamos sintiéndonos muy cómodos con él, dándonos cuenta de que el estilo del autor casa perfectamente con la narrativa. Por otro lado, todos los detalles minimalistas en su argumento, como el tremendo elenco de personajes reales o los detalles explicados en el libro, los transforman en una perfecta obra de documentación para conocer mejor el inicio del movimiento Nazi y la segunda guerra mundial.

Hitler: La novela gráfica es un seinen imprescindible, el cual se complementa a la perfección con el manga Adolf de Tezuka. Si quieres documentarte sobre la vida de uno de los personajes más famosos y sus motivaciones, con el manga de Mizuki podrás aprender de la mejor forma posible: leyendo un cómic.