Un gran poder conlleva… ¿excelentes videojuegos?

Hola de nuevo, tallonianos. Después de un más que merecido descanso tras haber desgranado las bondades y vergüenzas de los personajes de DC Comics en los videojuegos (más lo segundo si recordáis nuestra última entrega, la cual nos dejó alguna que otra secuela), hoy volvemos a la carga con la primera entrega dedicada a la otra grande de este mundillo, Marvel Comics. Para ello, qué mejor forma que comenzar que con el personaje más icónico de la compañía… ¡nuestro amigo y vecino Spiderman!

Los comienzos de Spidey en esto de los videojuegos fueron duros, aunque no tanto como los de nuestro querido Superman. No obstante, su primer título, Spideman para Atari 2600 en 1982  no era nada malo… si tenemos en cuenta que es hijo de su tiempo. A día de hoy solo merece la pena ser rejugado por aquellos «historiadores» de los videojuegos que buscan conocerlo absolutamente todo acerca de determinada plataforma o franquicia. Nuestro cometido tan simple como jugar a con una de las míticas «portátiles» Tiger: trepar por un edificio esquivando a los criminales que nos acechaban por las ventanas y llegar hasta lo alto donde debemos desactivar una bomba y derrotar al Duende Verde. Y así una y otra vez en niveles donde los únicos cambios eran la paleta de colores y una dificultad en aumento.

Otra antigualla digna del estudio es Questprobe: Spiderman (1984), la primera entrega de una serie de aventuras de texto destinadas a Amstrad CPC, Apple II, Atari 8-bit, ZX Spectrum y PC y que estaban centradas en los personajes de Marvel. Los anteriores títulos estaban protagonizados por Hulk (una aventura de este tipo con Hulk debe de ser lo más difícil del mundo), la Antorcha Humana y la Cosa. Únicamente contaba con alguna que otra imagen destinada a reforzar lo narrado.

En 1989 recibimos un título que podríamos concebir como el primer Marvel Team-Up de los videojuegos, aquellos cómics autoconclusivos en los que Spidey se aliaba con algún otro personaje de la editorial para hacer frente a un enemigo común. Estamos hablando de Spiderman and Captain America in Doctor Doom’s Revenge, juego que llegó a PC-DOS, Amiga, Atari ST, Amstrad CPC, ZX Spectrum and Commodore 64, y del que solo podemos alabar su apartado gráfico, siendo de lo mejorcito a nivel técnico que vieron estas plataformas. Por lo demás, nos encontramos con un juego anodino, lento y con unos controles que apenas respondían. Todo ello nos dificultaba enormemente la tarea de acabar con el Doctor Doom y sus esbirros (la gran mayoría secundarios sin carisma) en este arcade de lucha en el que íbamos intercambiando a Spiderman y al Capitán. ¡Eh, pero por lo menos no daña a la vista!

Como bien recordaréis, ese mismo año llegó a Mega Drive el excelente The Revenge of Shinobi… con su correspondiente violación masiva del copyright, pues el plantel de jefes finales estaba compuesto por personajes como Hulk, Terminator, Batman, Godzilla o nuestro querido trepamuros. Si queréis ver el vídeo de la vergüenza, no tenéis más que hacer una visita a nuestra entrada dedicada al Caballero Oscuro.

A principios de los noventa, los cómics de superhéroes experimentarían un boom especulativo (que casi lleva a Marvel a la quiebra en 1995), por lo que nuestros queridos espantajos con mallas se expandieron a diversos medios, especialmente los videojuegos y la televisión.

La primera de las aventuras de Spiderman en los noventa es The Amazing Spiderman (1990), destinada a Amiga, MS-DOS, Commodore 64 y Atari ST, y podríamos poner la mano en el fuego al decir que está al nivel de algunas joyas de Superman. Personalmente, dudamos mucho de que alguien haya completado alguna vez el juego de manera limpia. El juego nos propone rescatar a Mary Jane de las garras de Mysterio a través de un insufrible juego de puzzles plagado de bugs, con un apartado gráfico que nos obligará a sacarnos los ojos y un sistema de combate que puede obligarnos a estar más de cuarto de hora lanzándole telaraña a un enemigo para que este caiga derrotado (verídico). La única forma posible de terminar este diamante en bruto es gracias a un secreto que hay casi al inicio del juego, que nos transporta directamente al combate final contra Mysterio (sus creadores ya eran conscientes del monstruo que habían creado). Solo apto para los más masocas del lugar.

La cosa no fue mejor con las aventuras del trepamuros destinadas a Game Boy. Acclaim realizó una trilogía de la que la única entrega destacable es la primera, desarrollada por una jovencísima Rare. El cartucho, un beat’ m ‘up al uso,  fue alabado por su apartado técnico, su jugabilidad y su ajustada dificultad, características que no compartieron sus secuelas: The Amazing Spider-Man 2 y Spider-Man 3: Invasion of the Spider-Slayers.

Sega al rescate

No todos los juegos de Spiderman de principios de los noventa son aberraciones destinadas al olvido, más si tenemos en cuenta los dos excelentes videojuegos que desarrolló Sega basados en el personaje.

El primero de ellos, The Amazing Spiderman vs. The Kingpin (1990-1993) fue uno de los mejores títulos de Mega Drive durante sus primeros años de vida, recibiendo diversos ports y versiones mejoradas en Master System, Game Gear e incluso Mega-CD. Pese a que su envoltorio era el de un beat’ m ‘up al uso con grandes componentes plataformeros, el juego mucha más miga que otros títulos del mismo género. Podíamos tomar fotos de los momentos más destacados o extraños del juego para luego venderlas al Daily Bugle y así comprar mejoras para nuestras telarañas o más cantidad para crearla. Además, el título nos ponía en tensión en todo momento, puesto que teníamos que completar el juego en poco más de una escasa hora. De no ser así, Kingpin detonaría bombas por toda Nueva York a la vez que Mary Jane sería arrojada a un pozo lleno de ácido. Todo ello mientras nos enfrentábamos a toda la plana de mayor de villanos de Spiderman: el Doctor Octopus, el Lagarto, Electro, el Hombre de Arena, el Duende y Venom (si jugábamos en el nivel de dificultad más alto, este último aparecía en todos los niveles acompañando a jefe final habitual, llegando a haber dos Venoms simultáneos cuando nos tocaba enfrentarnos a él en su propio nivel). El juego cuenta con tres finales y las versión de Mega-CD incluyó escenas animadas con voces, nuevos jefes como Bullseye y Typhoid Mary, así como objetos coleccionables repartidos por los niveles. Sin lugar a dudas estamos ante uno de los mejores juegos del Spiderman, que bien merece ser jugado y rejugado a día de hoy.

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El segundo éxito de Sega con el trepamuros fue la recreativa Spider-Man: The Videogame, recreativa que si bien no innovaba nada respecto a otros títulos de la época, lo cierto es que era excelente en todos y cada uno de sus apartados, estando considerado uno de los mejores juegos de 1991. Este beat’ m ‘up permitía que hasta cuatro jugadores dieran buena cuenta de la gran mayoría de supervillanos del juego anterior, a lo que había que sumar la presencia del Doctor Doom como jefe final. Por otro lado, nosotros podíamos encarnar a Spiderman, la Gata Negra, Namor y Ojo de Halcón. Sin lugar a dudas, otro clásico que debéis probar gracias al archiconocido MAME.

Renunciando a la excelencia

Una vez que terminó el acuerdo entre Sega y Marvel para seguir editando juegos del personaje, volvió a haber de todo en los siguientes títulos del personaje, desde medianías dignas del olvido más absoluto a otros grandes títulos, todas ellas auspiciadas por las desaparecidas Akklaim y LJN.

El primero de esta nueva etapa fue Spider-Man: Return of the Sinister Six (1992), para una moribunda NES, y como bien explicita su título, Peter Parker se enfrentaba a esta famosa agrupación de villanos que tantas desgracias le ha dado a lo largo de los años. Las mismas desgracias que sufrieron los usuarios de la consola de Nintendo cuando lo probaron en su momento, puesto que nos encontramos ante uno más de esos juegos que están prácticamente por terminar: diseño de niveles muy pobre, controles que no responden, enemigos indestructibles gracias a algún que otro bug… En resumen, una joya que afortunadamente fue mejorada en Master System y Game Gear un año después, puliendo sus defectos y dando lugar a un título mucho más potable (que no excelente).

Lo mismo se puede decir de Spiderman and the X-Men in Arcade’s Revenge (1992), juego que juntaba a los mutantes más famosos con Spidey en Super NES, Mega Drive, Game Boy y Game Gear. No obstante, inexplicablemente el juego no permitía que dos jugadores repartieran leña simultáneamente, sino que a íbamos alternando entre ellos nivel tras nivel. Estamos ante un título entretenido sin más, al que sus pocas pretensiones le impiden llegar a más. Lo mismo se puede decir de la adaptación al videojuego de la conocida Spider-Man Animated Series (1995) para Super NES y Mega Drive. No es un mal juego, pero no dejaba de haber muchas otras opciones que lo superaban enormemente, algunas de ellas protagonizadas por el propio Spiderman.

Y es que es normal que el título anterior pasara desapercibido ante la salida de Spider-Man and Venom: Maximum Carnage (1994) y su secuela, Venom/Spider-Man: Separation Anxiety (1995)

Ambos juegos, destinados para Mega Drive, Super NES y PC, son una adaptación a pies juntillas de dos estupendas miniseries: Maximum Carnage y Venom: Lethal Protector (en la que el peligroso simbionte tenía el papel protagonista por primera vez).Aunque ambos juegos no dejan de ser dos beat’ m ‘up más de entre tantos juegos similares de la época, el juego quedó grabado a fuego en muchos aficionados gracias a su fidelidad a los cómics, con escenas animadas extraídas directamente de los mismos, una banda sonora que no tiene nada que envidiar a la de algunas entregas de Streets of Rage y la aparición de muchos otros personajes del Universo Marvel a modo de cameo. Todo ello mientras dos jugadores se enfrentaban a hordas de pandilleros, mercenarios y nuevos simbiontes, siendo Carnage el más peligroso de ellos.

El último de los videojuegos en seguir a pies juntillas la trama de un cómic de Spiderman fue The Amazing Spider-Man: Lethal Foes (1994) para Super NES, título que adapta el arco argumental del mismo título, y que inexplicablemente no salió de Japón. Y es que nos sorprende ver que títulos como Spider-Man: Return of the Sinister Six tuvieron una gran acogida cuando este Lethal Foes no salió del país nipón. Este plataformas de acción era un título largo, con unos gráficos muy coloridos y detallados, a la vez que los personajes contaban con una cantidad de animaciones muy por encima de la media (superando la veintena). Otro imprescindible del trepamuros que hay que sumar a los títulos realizados por Sega.

Precisamente en una de las consolas de la compañía del erizo fue la plataforma escogida para recibir el último título de Spiderman de los noventa. Mega-CD contó con el dudoso honor de contar en su catálogo con Spider-Man: Web of Fire, título que le ocurre igual que Batman: Forever, trata de emplear unos gráficos «realistas» para la época, que lo que hace es dejarlo en evidencia con el paso de los años. No solo resulta terriblemente feo a día de hoy, sino que tiene el que escribe estas líneas pone la mano en el fuego al indicar que este Web of Fire cuenta con una de las peores bandas sonoras de todos los tiempos. Comprobadlo vosotros mismos:

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Lo más curioso de todo es que al tratarse del último juego que vio la luz para este periférico de Mega Drive, las cifras que se han llegado a pagar por él a través de eBay han sido de más de 200 dólares. Mierda a precio de oro, vaya.

Parar también es una gran responsabilidad

Como podéis comprobar, la cantidad de títulos basados en el conocido personaje de Marvel Comics es abrumadora, por eso hemos decidido hacer un alto en el camino hasta la semana que viene, en la que os mostraremos los títulos que han visto la luz a partir del año 2000, en el que nuevamente encontraremos desde la ponzoña más grande hasta grandes juegos que merecen la pena ser redescubiertos a día de hoy.