En el pasado Salón del Manga tuvimos la oportunidad de volver a ver a buenos amigos de la web y, cómo no, de conocer a muchos nuevos. Este es el caso de los compañeros de Satori Ediciones, que nos descubrieron su último libro: Yokai, Monstruos y Fantasmas japoneses.

Como podéis imaginar, para una servidora, que le encantan estos temas (como se puede apreciar en nuestros 3 especiales sobre los fantasmas japoneses), se emocionó de sobremanera cuando, hablando con Jordi de la web Descubrir Japón en su stand del salón, nos informó sobre un libro que la Editorial Satori había presentado en la sala de actos del mismo Salón del Manga el día anterior: una obra sobre yokais. Jordi, que había leído nuestros especiales, creyó que el tema podría ser interesante para nosotros: ¡y vaya si acertó! Rápidamente fuimos en busca del stand de la editorial y cuál fue nuestra sorpresa cuando empezamos a ver títulos como: Mitos y Leyendas de Japón, el Japón Fantasmal o el título en que nos ocupa, Yokai, Monstruos y Fantasmas japoneses. 

Este fue sin lugar a dudas el principio de una buena amistad.

 


Yokai, Monstruos y Fantasmas japoneses

El libro Yokai, Monstruos y Fantasmas japoneses está publicado por Satori Ediciones, una editorial con sede en Gijón y cuyo catálogo está compuesto exclusivamente por obras de temática japonesa. Satori se creó para dar a conocer la cultura nipona en los países de habla hispana y así llenar el vacío que existía en el mercado. Yokai, Monstruos y Fantasmas japoneses está escrito por Andrés Pérez Riobó y Chiyo Chida, un gallego y una japonesa que se conocieron en Barcelona, ciudad que los unió sentimentalmente. Gracias a este encuentro ahora podemos disfrutar de esta gran obra dedicada a los yokais.

Este libro se podría definir como una guía ilustrada y hace un repaso de los yokais más importantes de Japón, narrando su leyenda, costumbres, una descripción física y la forma de evitarlos o librarse de ellos.

 


Los Yokais

Pero lo primero que tenemos que tener claro es la definición de Yokai: ¿qué es exactamente? ¿Cómo diferenciarlo de los fantasmas? Un yokai es un “ser vivo” que no pertenece a este mundo, sino al mundo de los dioses. Y ahora os preguntaréis: ¿qué es el mundo de los dioses? Pues para dar respuesta a este tema tenemos que remontarnos al antiguo Japón, dónde, como en el resto del mundo, había ciertas zonas en las que los humanos habitaban pero que no eran del todo conocidas en su totalidad. Por ejemplo, la gente pescaba con barcos pero desconocían qué había en las profundidades de los océanos; cortaban árboles de las laderas de las montañas pero desconocían qué secretos ocultaban en su interior. Todas esas zonas desconocidas para los japoneses eran áreas sagradas o tierras de dioses, y en ellas se ocultaban los yokai.

 

 

No era recomendable incurrir en esas zonas, porque entonces los dioses se enfadaban por adentrarse en su territorio y podían matarte. También se tenía que ir con cuidado en las zonas fronterizas con ambos mundos, como la orilla del mar, el borde del camino de montaña, o el ocaso y el amanecer (de noche también salían los yokais para hacer de las suyas), porque eran áreas y momentos en los que la frontera era confusa y se corría el riesgo de encontrarse frente a frente con un Yokai.

 

Historias de Yokais

Yokai, monstruos y fantasmas japoneses contiene más de 30 referencias de estos antiguos seres elevados a la categoría de dioses, cada uno de ellos con su propia historia más o menos conocida. A continuación os explicamos un poco la historia de los 3 yokais que más nos han llamado la atención:

 

MEHITOTSUBÔ (monje ciclópeo)

El Mehitotsubô es un monje de un solo ojo (en ocasiones también con una sola pierna que se crea con la fusión de ambas) que suele bajar a visitar las aldeas a finales de año y es portador de males en forma de enfermedad. Para repeler esa visita se suele decir a los niños que coman judías rojas, que son una fuente de alimento con muchas proteínas y ayudan a prevenir las enfermedades. En algunas zonas se le atribuye a este yokai la culpa de que determinadas plantas no se cultiven, como el sésamo en Nagano, pues dice la leyenda que un día una ramita se le metió en el único ojo a Mehitotsubô y a partir de ese día dejaron de plantarlo.

 

 

NOPPERABÔ (cara plana)

Se dice que este peculiar yokai tiene solo una cara en lugar del cuerpo y que de ella salen sus cortas extremidades. La cara es de un aspecto blanquecino y con ojos, nariz y boca desdibujados o borrosos. Este yokai adquiere forma humana y cuando la persona que le acompaña le coge confianza se muestra tal y como es, dándole en ese momento un susto de muerte (literalmente según la leyenda).

Otra variedad del Nopperabô es la representada con un cuerpo de mujer. Esta va vestida con un kimono vistoso y ronda por las zonas de burdeles. Se aparece en el rincón de un callejón llorando desconsoladamente esperando a que un hombre se le acerque, y cuando uno de ellos lo hace, el yokai se gira mostrando su verdadero rostro (sin ojos ni nariz, tan solo una boca con dientes negros) riendo histéricamente y dando un buen susto al pobre inocente.

 

ROKUROKUBI (cuellielástica)

Este es el yokai que aparece en la portada del libro. Se trata de una posible adaptación de una leyenda que circula por todo el sureste asiático, la cual representa al Rokurokubi como un hombre con una cabeza que se traslada por el aire mientras arrastra su cuerpo por el suelo entre sangrientas vísceras. Una vez la leyenda se conoció en Japón se fue adaptando a su cultura hasta derivar en una mujer con kimono, normalmente tumbada sobre un futón, que alarga su cuello, deformándolo y permitiendo que se desplace libremente por el aire. Este yokai sale únicamente por la noche y se dedica a alimentarse de insectos y lombrices. 

 

Conclusión

Yokai, monstruos y fantasmas japoneses es un libro que todo buen amante de la cultura japonesa debería de tener en casa, pues la mitología en la que se basa es una parte importantísima en las tradiciones niponas e inseparable de la historia del país. Las leyendas sobre estos dioses, algunos de ellos olvidados por la propia evolución de la vida, son ideales para narrar en una noche entre amigos o para contar a tus hijos. Algunas de ellas son curiosas, otras más oscuras e inquietantes, y hasta te encontrarás con yokais tremendamente divertidos como el Okkeoyashi (o fantasma pedorrero), un dios muy flatulento que aparece cuando estas solo en casa y sólo existe una forma de ahuyentarle: ser más flatulento que él. Sin lugar a dudas, Yokai, monstruos y fantasmas japoneses es un libro interesantísimo para todo aquél que le guste la cultura japonesa e imprescindible si te apasiona la mitología oriental.