Esta semana en Tallon4 os volvemos a hablar de los yokais. Como cada fin de semana desde hace ya unos meses vamos a conocer mejor a una de estas deidades japonesas, las cuales parece que eran más propensas a causar más mal que bien a los antiguos habitantes de Japón.

La temática marina es muy recurrente siempre que hablamos de yokais. Recordad que en los primeros reportajes insistíamos en que son dioses que viven allá donde el hombre no alcanza a ver o comprender, como el interior de los bosques, la negra noche o el fondo marino. La semana pasada ya hablamos sobre uno de los yokais que viven en las negras aguas del oceano más profundo, hoy sin embargo, no tendremos que adentrarnos en alta mar, ya que con quedarnos en la orilla será suficiente para conocer al Nureonna, también llamado Isoonna.

Nureonna significa literalmente “Nure“: humeda, y “Onna“: mujer, y Isoonna “mujer del mar” o “mujer de la cosa“. Este es uno de los yokais más violentos, y entre sus aficiones favoritas destaca la de cazar y devorar humanos. Se representa generalmente con una cabeza de mujer y cuerpo de serpiente, aunque partiendo de esta descripción general podemos encontrar diferencias dependiendo de la zona geográfica y la época en que nos situemos. Por ejemplo, a veces se la representa con brazos, torso, uñas largas y afiladas, ojos de serpiente y lengua viperina, aunque en todas las descripciones de dice que tiene un pelo largo y negro, siempre húmedo por su naturaleza acuosa.

Nureonna se la relaciona con otro yokai llamado Ushioni (el buey-diablo). De hecho, parece que es el mismo ser que puede adoptar dos apariencias físicamente diferentes. Se dice que la Nureonna puede llegar a medir hasta 300 metros de largo, y se suele ver en las orillas del mar, rios o lagos. Además, tiene fama de nadar muy rápido. La versión más popularizada de la leyenda afirma que la Nureonna lleva consigo un bebé, que hace  servir a modo de cebo con sus víctimas. Cuando una persona con buen corazón se ofrece para sostenerlo, la Nureonna hace que el niño se vuelva tan pesado que la víctima no sea capaz de salir corriendo, pudiendo así atraparla con facilidad y devorarla. 

Ya conocéis a la Nureonna, otro de los yokais de naturaleza acuosa de Japón. Pero el mar es muy grande y nunca se sabe en qué costa, rio o lago se la verá la próxima vez, así que tener cuidado Talonianos.

 

BibliografíaYokai, Monstruos y Fantasmas en Japón

Gracias a: Editorial Satori