CULTURA JAPONESA
Now Reading
El Yôkai de la Semana: Tsurubeotoshi
0

El Yôkai de la Semana: Tsurubeotoshi

by Andrea Guillem26 Enero, 2013

Un semana más en Tallon4 llega el momento de hablar de Yôkais. Esta semana ha sido lluviosa en muchas zonas de España y eso nos ha inspirado para narraros la historia del Yôkai de esta semana: el Tsurubeotoshi.

Para hablar del Tsurubeotoshi es mejor antes de nada desgranar la palabra y ver el significado: “Tsubure” es el cubo con que se sube el agua de un pozo y “otoshi” es una derivación del verbo “otosu” que significa dejar caer o tirar. El Tsurubeotoshi vive en las copas de los árboles y en los días de lluvia se deja caer como un “Tsubure“, agarrando a sus presas desde arriba cuando están bajo el árbol, de esta forma las arrastra al espesor de las ramas para devorarlas.

Cuando acaba con ellas escupe la cabeza, que cae al suelo con el mismo ruido sordo que un cubo al caer en el suelo mojado. A veces el Tsurubeotoshi escupe dos o tres cabezas, pero entonces significa que está saciado y que no se volverá a saber de él en una temporada, pues solo caza cuando tiene hambre. En las leyendas se suele decir que sus víctimas favoritas son los niños.

El Tsurubeotoshi suele tener una forma de cubo caedizo, aunque en algunas zonas, como en Kioto se asemeja a una bola de fuego. También el sistema de caza varía un poco dependiendo de la zona, en Kôchi por ejemplo, se dice que arroja un cubo desde lo alto del árbol, con el que “pesca” a sus presas.

El árbol en el que habitan los Tsurubeotoshis suele ser también característico, están situados en el borde de caminos tétricos, o bien en lugares muy aislados, como en medio de un campo de arroz. El tronco suele estar cubierto de hiedra o tener un aspecto fantasmal.

Hoy hemos conocido mejor este Yôkai que nos enseña cuan peligroso es ponerse bajo un árbol solitario en días lluviosos, una moraleja ideal, sobre todo para los más pequeños de la casa.


BibliografíaYokai, Monstruos y Fantasmas en Japón

Gracias a: Editorial Satori


About The Author
Andrea Guillem