Hoy despedimos esta sección en Tallon4 de una forma muy especial. Como todos sabéis la semana que viene estaremos en la Japan Weekend Barcelona donde montamos la exposición Yûreis y Yôkais: Fantasmas y monstruos japoneses. En ella se podrán encontrar viejos conocidos como el Kappa o el Mikoshi Nyûdo, además de una zona especialmente dedicada a los yûreis que contará con una invitada muy especial. Por eso hemos decidido en Tallon4 que esta exposición y su posterior reportaje serán un bonito final de fiesta para la sección. No obstante, la mitología japonesa aun tiene muchas cosas que enseñarnos y nosotros os las queremos seguir contando.

 

 

A menudo, en las descripciones de los yôkais decimos que dependiendo de la zona se describen de una u otra forma y tienen diferentes características. Hoy hablaremos de los yôkais de una zona especial en Japón: Hokkaido. Esta isla es la que está más al norte de todo Japón y por su aislamiento históricamente ha tenido una cultura, idioma y modo de vida diferente a la isla principal. Los ainu, como se les conocía a los habitantes de Hokkaidô, eran principalmente cazadores, recolectores y seminómadas en bastas extensiones de bosque.

 


Con todas estas diferencias era lógico que tuvieran yôkais propios, más adaptados a la zona y la cultura local. A continuación os detallamos algunos de ellos:

Ipekarioyashi (fantasma comilón): Este yôkai aparece en la montaña, al borde de los caminos cuando alguien se para para reposar y comer. Es muy insistente y travieso, y aunque consiga un poco de comida siempre pedirá más. Se le ahuyenta dándole ascuas de carbón calientes en lugar de alimento.

Kayôoyashi (fantasma que llama): Aunque no es considerado un yûrei, es como un espíritu. Es una voz que llama al cazador que se adentra en el bosque. Por eso, cuando un ainu escuchaba que le llamaban, siempre esperaba a oír su nombre 2 ó 3 veces antes de responder.

Kimunainu (persona de las montañas): Es el habitante de las montañas por excelencia de Hokkaido. Unas leyendas lo tachan de calvo, otras de cobardica, en otras se dice que si se le menciona su calvicie se enfada. También se dice que para evitar que se aparezca se le tiene que dejar unas hebras de tabaco, que le gusta mucho, sobre alguna de las rocas del camino.

Korobokkuku (persona de las hojas del Fuki): Estos yôkais son amigos de los ainus. Son personas en miniatura que viven bajo las hojas de los Fuki y que a veces les regalan carne o fruta.

Moshirishinnaisamu (invasor): Es un yôkai que adquiere formas de animales como osos, vacas o caballos. Vive en las zonas húmedas alrededor de los poblados, y se dice que aquella persona que lo vea está condenado a una vida corta e infeliz.

Ohachisue (Guardián de una casa vacía): Los ainus eran nómadas y cambiaban de casa en verano e invierno. Cuando esto ocurría, se decía que los Ohachisue podían entrar en las casas deshabitadas. Eran violentos y podían llegar a matar a los ainus con cuchillos.

Okkeoyashi (fantasma pedorrero): Este yôkai tenía una única función, adentrarse en la habitación de los ocupantes de la casa y tirarse pedos. Para ahuyentarlo, los ainus solo tenían que tirarse pedos más ruidosos que los Okkeoyashi.

 

 

Estos solo son un ejemplo de la variedad de yôkais en una zona un poco diferente históricamente a la isla principal. Pero Hokkaido no es la única, en otras provincias como Okinawa también poseen su propio registro de yôkais, inexistentes en ningún otro lugar que no sea ese territorio. Esto nos da un buen ejemplo de la cantidad, variedad y gran riqueza mitológica que tiene Japón, un país que siempre nos sorprende y fascina.

 

 

Con este pequeño índice sobre “los otros yôkais” hacemos un punto y aparte en la mitología japonesa de Tallon4. Recordar que la semana que viene tenemos una cita en la exposición de la Japan Weekend Barcelona y su posterior reportaje. ¡Nos vemos de nuevo muy pronto!