gfs_10923_1_1

¡Saludos, talonianos y bienvenidos a una nueva sección de esta ilustre web: Desde Suiza con amor! En esta sección quincenal trataremos de recordar aquellos maravillosos protagonistas de nuestros juegos favoritos, qué por una razón u otra dejaron de existir. Y es que seguramente más de uno ha sido trasladado contra su voluntad a algún centro sanitario suizo, para así poder ser sacrificado sin ningún tipo de remordimientos.

Para estrenar esta nueva sección, y tras un momento de epifanía, un servidor ha pensado que qué mejor que Crash Bandicoot para inaugurar Desde Suiza con amor. La mascota más carismática de Sony fue vendida, manipulada y hasta usada como trapo viejo por las compañías que le pusieron las garras encima. Cuando dejó de dar beneficios a tan malignas megacorporaciones, fue pasando de mano en mano por tantos estudios diferentes, pero con el mismo objetivo: sacar mucho beneficio a costa de la mascota con juegos dignos de ser vilipendiados en nuestras Rancionews.

Pero antes de llegar a tan aciago destino, es preciso echar la vista atrás. En 1996 Sony tenía muy claro que para estar al nivel de las todopoderosas Nintendo y Sega, debían tener su propia mascota para la marca PlayStation. Para ello, la compañía nipona encargó a Naughty Dog uno de sus trabajos más difíciles y ambiciosos hasta ese momento: la creación de Crash Bandicoot. Los máximos responsables de la génesis del personaje fueron Andy Gavin y Jason Rubin, quienes lograron que en muy poco tiempo, y con la salida del primero juego de la saga, Crash y sus amigos se hicieran un hueco en el género de las plataformas, llegando así a colmar los primeros puestos de ventas de juegos en multitud de países.

PrGganCGVCeHCJzDEcOq

Tanta expectación creó el personaje, que los directivos de Sony no tardaron en seguir insistiendo a Naughty Dog en que siguiesen creando nuevos títulos para la saga. Tanto es así, que tan solo un año después de su salida llegaría la segunda parte de la saga: Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back. La figura de Crash iba en aumento por todo el mundo, llenando nuestras tardes en frente de nuestras PSX con este genial plataformas.

Desgraciadamente, hasta en las mejores familias hay espacio para los problemas, y poco a poco la relación entre Sony y Naughty Dog fue deteriorándose más y más. La ruptura era inminente. Y es que la compañía nipona no hacía más que presionar para seguir sacando más y más títulos de la saga. Tanto fue así, que en menos de un año vieron la luz dos nuevos títulos de la saga; Crash Bandicoot 3: Warped y Crash Team Racing. Con este emuló a Mario Kart (que gozó de bastante más fortuna que otros clónicos del arcade de conducción del fontanero), concluyeron las aventuras de Crash bajo la batuta Naughty Dog.

Coco-Park

A partir de este punto, el estudio decidió vender la franquicia que tantos buenos resultados de crítica y público les había otorgado. Esa acción mercenaria marcaría a la saga de por vida, impidiendo su recuperación incluso en nuestros días. Multitud de estudios posaron sus carroñeras manos en Crash, Cortex y compañía, alejándose cada vez más del éxito de sus primeras entregas. Prácticamente todas las plataformas posteriores a PSX tuvieron su ración de Crash Bandicoot.

En los años posteriores a la venta de la franquicia por parte de Naughty Dog, Crash visitó en menos de cuatro años tres estudios diferentes, dejando en nuestras vitrinas siete títulos más, de los cuales llegaron juegos a todo tipo de plataformas, pasando por PlayStation One y 2, GameCube, GameBoy Advance, Xbox, y hasta en N-Gage. Todos ellos variopintos, algunos intentaban seguir la estela dejada, pero todo iba de mal en peor. Intentaron por todos los medios llegar a todos los fans de la saga incluso sacando al mercado Crash Nitro Kart, emulando la primera entrega de la saga de conducción pero con mucha menos calidad.

1657990-crash_team_racing__6_

Tras cosechar fracaso tras fracaso, todos los estudios implicados iban vendiendo la saga al mejor postor, vaticinando una muerte lenta y dolorosa. En el año 2005 fue comprada la franquicia por Radical Entertainment y Dimps, creando nuevos juegos para todo tipo de consolas. Este espejismo duraría bastante poco, ya que estos estudios nos daban una última ración que despedía un fuerte olor a carroña y que vaticinaba la muerte del personaje a todos sus fans, ya que en 2008 salió al mercado su última entrega: Crash minds Over Mutant, dejándonos así huérfanos de Crash y sus amigos.

En nuestros corazones aún podemos sentir con anhelo las tardes de vicio que disfrutamos con este magnífico plataformas y sus primeras secuelas ya que, debido a la desmedida ambición de las compañías, el personaje ha sido trasladado a Suiza a la espera de su muerte definitiva.