neon_genesis_evangelion

A lo largo de los años nos hemos encontrado con obras que han revolucionado su propio medio, dando un mazazo sobre la mesa y haciendo que durante años, infinidad de historias giren en torno a ellas. En la industria del cómic norteamericano ocurrió en los ochenta con Batman: The Dark Knight Returns y Watchmen, dos cómics que sentaron cátedra, y que consiguieron que para bien o para mal, el resto de historias de superhéroes tuvieran un regusto a lo que Frank Miller y Alan Moore habían creado.

En el caso del anime sucedió algo similar con Neon Genesis Evangelion: mientras que el manga, el mercado de las OVAS y las producciones animadas para cine estaba bien consolidado, no se podía decir lo mismo de las series de anime, puesto que la crisis económica de los noventa afectó de forma preocupante a las ideas de los productores, decayendo de forma alarmante la calidad de los animes que no eran adaptaciones de mangas de éxito. Ese era el panorama hasta que en 1995, el estudio Gainax, con Hideaki Anno a la cabeza (responsable de Gunbuster y Nadia), presentó al mundo su obra más personal: Neon Genesis Evangelion (a partir de ahora Evangelion).

Considerado por el propio Anno como el intento definitivo para revivir el anime para televisión, Evangelion es una obra situada en un futuro poco acogedor en el que una organización paramilitar bajo el control de la ONU llamada NERV, protege a los seres humanos de unas entidades gigantes y de naturaleza desconocida: los Ángeles. Para ello emplea a un grupo de niños que deben pilotar unos monstruosos seres biomecánicos: los Evangelion o EVA. Todo esto enmarcado tras el desastre llamado Segundo Impacto, en el que la mitad de la población mundial murió debido al impacto de un meteorito, el deshielo de los polos y las guerras civiles de los años posteriores. El objetivo de los tres pilotos –Shinji Ikari, Rei Ayanami y Asuka Langley Soryu– es destruir a los Ángeles y evitar el Tercer Impacto, acontecimiento que supondría la extinción de la humanidad. Y hasta aquí puedo leer.

Neon_Genesis_Evangelion_001

Lo que a priori podría parecer el enésimo refrito de Gundam, Macross, Mazinger Z o cualquier otra historia de mechas, no es sino una historia en la que las escenas de acción, comedia y fanservice van desapareciendo hasta conformar una trama compleja y cargada de tintes filósoficos y religiosos, con unos protagonistas cuyas personalidades son cada vez más inestables, mostrando un amplio espectro de problemas emocionales a cada cual más preocupante.

De hecho, si hubiera que enmarcar a Evangelion dentro de una corriente, esa sería la del Realismo Épico, corriente literaria y cinematográfica en la que se entrecruzan la grandeza y exageración propia de la épica con situaciones y dilemas humanos, profundizando más en estos últimos que en lo sobrenatural o fantástico, ya que los personajes tienden a verse desbordados por estas situaciones extraordinarias (las obras de Ray Bradbury o incluso Kill Bill de Quentin Tarantino son un buen ejemplo de Realismo Épico). En el caso de Evangelion, la ciencia ficción distópica y los elementos psicológicos y judeocristianos se combinan dando lugar a una obra cargada de simbolismo y profundidad no apta para todos los públicos.

Eso no fue un óbice para que desde el estreno de su primer episodio, Evangelion fuera un éxito de crítica y público, generando unos ingresos de 400 millones de dólares en menos de un año. Dicha facturación proviene solamente a raíz de la propia serie, los primeros capítulos del manga y el incipiente merchandising, el cual ha crecido de forma desorbitada con todo tipo de objetos de colección (en 2007 salió a la luz que Gainax había ganado más de 150 billones de yenes gracias a Evangelion). A su vez, el número de premios recibidos por parte de la crítica japonesa e internacional fue tan grande, que durante diez años seguidos Evangelion ostentó el reconocimiento como la serie de animación mejor valorada (en lo que a calidad artística y argumental se refiere).

Aún así, eso no significó que la producción y desarrollo de Evangelion estuviera exenta de problemas: la falta de tiempo, dinero y las presiones de los productores y algunos fans y parte del equipo (con amenazas de muerte incluidas), sumieron a Anno en una gran depresión, virando la concepción de la serie a una concepción más intimista y centrada en los problemas de la vida real, con la intención de mostrar a los jóvenes japoneses que los problemas sociales, sexuales y la difícil comunicación entre los seres humanos son parte de la vida, y que tienen cabida en el masificado mundo del anime. En opinión del que escribe estas líneas, lo cierto es que salimos ganando con el cambio de rumbo de la serie, puesto que de haber sido “una serie más”, el legado de Evangelion no solo habría sido infinitamente inferior, sino que sería un producto entretenido más, de usar y tirar, con sus miles de fans, a fin de cuentas, aunque plano y estancado en la misma falta de ideas que Anno criticaba a principios de los noventa. No en vano, algunos de los críticos y estudiosos que han diseccionado la serie no han dudado en afirmar que el rechazo que muchos sienten hacia Evangelion es debido a que hay mucha gente a la que no le gusta pensar.

evacharacters

El anime comenzó su andadura el 4 de octubre de 1995 y se despidió de su audiencia de más de 10 millones de espectadores el 27 de marzo de 1996, con un total de 26 episodios de 25 minutos cada uno. Es preciso puntualizar que los dos últimos episodios son aún más polémicos y complejos que el resto de la serie, motivo por el cual tuvo que lanzarse en julio de 1997 The End of Evangelion, película para cines que supone el cierre definitivo de la serie. En el extraño devenir de los dos últimos capítulos de la serie y The End of Evangelion nos adentraremos la semana que viene, al analizar la Edición Coleccionista que Selecta Visión acaba de lanzar de la misma.

Con todo lo que Evangelion supuso para la industria japonesa no es de extrañar que se haya convertido en la gallina de los huevos de oro de Gainax, así como fuente de inspiración reconocida para infinidad de obras: Serial Experiments Lain, Boogiepop Phantom o Paranoia Agent son solo algunas de ellas, y videojuegos como Xenogears, Shin Megami Tensei: Strange Journey y El Shaddai: Ascension of the Metatron también beben de la obra de Anno.

Junto con el manga oficial de la serie, que comenzó su irregular publicación por parte de Yoshiyuki Sadamoto poco antes de la emisión del primer capítulo en 1995 (precisamente como forma de promoción de la serie), existen diversos spin-offs no canónicos, como Neon Genesis Evangelion: Girlfriend of Steel 2nd, Neon Genesis Evangelion: El Plan de Entrenamiento de Shinji Ikari y Neon Genesis Evangelion: Academia Apocalipsis. Estas historias alternativas presentan a los personajes en situaciones y contextos bastante diferentes al de la serie original, alejándose de la complejidad y paranoia imperantes hasta el momento en la franquicia. En las dos primeras el género predominante es el shojo, mientras que en la última nos encontramos ante un shonen de acción al uso. Tanto estos spin-off como el manga original han sido publicados en nuestro país por Norma Editorial, así que no tenéis ningún problema si queréis haceros con ellos.

Neon-Genesis-Evangelion-wallppaer-12

No se puede decir lo mismo de los diferentes videojuegos de la franquicia, que aunque han invadido infinidad de plataformas (Sega Saturn, Playstation, Playstation 2, PSP, Nintendo 64, Nintendo DS y PC), prácticamente ninguno ha salido de Japón; a excepción de Neon Genesis Evangelion: Girlfriend of Steel, visual novel de ligoteo para Sega Saturn, Playstation y PC que de forma inexplicable desembarcó en Estados Unidos.

Podríamos seguir hablando de Evangelion largo y tendido; y de hecho lo vamos a hacer, pero a partir de ahora vamos a adentrarnos en el terreno de los spoilers, desgranando algunos de los aspectos fundamentales de la trama, como su simbolismo religioso y los desórdenes mentales de los protagonistas.

Con esto, un servidor no pretende romper ningún molde, sino tan solo tratar de esclarecer algunas dudas o ayudar a entender la historia a aquellos que se hayan sentido confusos o decepcionados con el final de la misma. Y es que para el que carezca de cierto conocimiento previo sobre los temas que trata la serie, lo más normal es que Evangelion le resulte desbordante, de ahí el hecho de que no sea recomendable para todos los públicos (y no tanto por el contenido violento, sexual, o porque se quiera tomar a los espectadores como idiotas).

Los lectores que no hayáis visto esta rareza del anime, abandonad el barco de Tallon4 ahora mismo y dadle una oportunidad. Ya os encandile o decepcione de forma furibunda (se presta a ambas cosas, de ahí también parte de su encanto), Evangelion es una serie que debería ser vista ya no solo por cualquier fan del anime, sino por cualquiera que busque algo diferente y tenga ciertas inquietudes sobre cuestiones psicológicas, religiosas y en definitiva, humanas. A los que ya conozcan la obra o no les importe conocer detalles fundamentales de la misma, les invito a leer la siguiente parrafada sobre el aspecto más sesudo de la obra cumbre de Gainax (aunque con calma, todo sea dicho).

http://youtu.be/7asS4G6sXGU

Diseccionando el Apocalipsis

Evangelion es una serie que gira en torno al final de los tiempos, de eso no hay duda, por lo que se enmarca sin ningún problema dentro del género de la apocalíptica, que tiene sus raíces en literatura hebrea del Antiguo Testamento (el libro de Daniel) o en el ciclo apócrifo del patriarca antediluviano Henoc, así como en el más que conocido Apocalipsis de Juan del Nuevo Testamento. Precisamente estas raíces bíblicas forman uno de los elementos más característicos de la serie y a la vez más confuso, no solo para el espectador occidental, sino para el propio público japonés. ¿Por qué decidieron entonces Anno y el resto de integrantes de Gainax en llenar la obra de referencias difícilmente entendibles para el gran público? En primer lugar y aunque parezca contradictorio, para atraer a una mayor audiencia, que buscase algo que imposible de hallar en otros shonen y series de mechas. Utilizando elementos religiosos y mitológicos de culturas ajenas a la japonesa, el atractivo de la serie sería aún mayor (y más aún tomando los elementos más oscuros y herméticos de dichas culturas). El sincretismo japonés es famoso por tomar otras religiones y hacerlas suyas, reformulándolas y mezclándolas con las tradiciones locales.

De este modo, no es de extrañar que los Ángeles sean seres gigantescos y monstruosos en lugar los hermosos y luminosos seres que presenta el cristianismo. Evangelion mezcla los clásicos kaiju de sus cine de monstruos y los mezcla con los ángeles hebreos de la tradición apocalíptica apócrifa, muchos de ellos repletos de ojos, extremidades, cabezas y casi próximos a entidades lovecraftianas. El número de ángeles en Evangelion es 18, cifra nada baladí, puesto que tal y como fue confirmado por Gainax, tomaron la cifra porque en la numerología hebrea, el 18 es equivalente a la palabra חי (jai; vida). Y en Evangelion, los ángeles poseen el fruto de la vida, mientras que el hombre tiene en su poder el fruto del conocimiento.

angel-size-comparison

Todo esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿qué es lo que persiguen los ángeles con la destrucción de la humanidad? Aquí es donde Anno y los suyos reformulan la tradición judeocristiana y la diferencian de sus orígenes. Aunque se hable con frecuencia de ángeles y de Dios en la serie, este último no existe. Únicamente hay dos seres que originaron la vida en el mundo: Adán y Lilith. Del primero surgieron los ángeles, y de la segunda, los seres humanos (o lilims); dos especies diferentes e imposibles de entenderse. Y mientras que Adán se encontraba enterrado en la Antártida, Lilith ha sido crucificada por los hombres en el Dogma Central, bajo Neo-Tokyo 3 y controlada por NERV, quienes experimentan con ella al crear los Evangelions. Debido a la acción de los hombres, que despertaron a Adán y lo redujeron a un estado embrionario para su estudio, tiene lugar el llamado Segundo Impacto en el año 2000. Esto despierta además a los “ángeles”, quienes poco a poco, comienzan su ataque contra la humanidad, los vástagos de Lilith. Los ángeles poseen la vida eterna, fuerza y habilidades descomunales, pero carecen de raciocinio, por eso nunca actúan en conjunto ni tratan de comunicarse con los seres humanos (salvo Kaworu Nagisa, quien posee ambas naturalezas, al estar formado por el alma de Adán y un cuerpo humano). De forma instintiva, lo único que buscan es reunirse nuevamente con Adán, puesto que forman parte de una raza imperfecta y separada, al igual que la humanidad. De hecho, en la serie se dice en varias ocasiones, que los ángeles son solo una de las múltiples posibilidades de vida que existen, y son casi idénticos al ser humano. ¿Y qué es lo que buscan los hombres? Pues exactamente lo mismo.

A través de su inteligencia, el ser humano ha llegado a entender que forma parte de una única entidad divida en seres imperfectos y que no hacen más que dañarse a sí mismos. Han llegado al estado máximo de su evolución. Y por ello mismo, SEELE, organización detrás de NERV y que ha orquestado todos los acontecimientos que se suceden en la serie, busca derrotar a los ángeles, no para salvar a la humanidad, sino para producir artificialmente una evolución artificial de la misma: El Tercer Impacto. Ese es el Plan de Complementación Humana. A través del uso de los Evangelions, Adán y Lilith; SEELE busca reunificar a la humanidad en un único ser, un Dios artificial, anulando las voluntades pero donde todo el mundo “sea feliz y no exista el dolor”, alcanzando así el Vacío o el Infinito de la cábala judía.

nervseele

Y es que la mística hebrea también tiene mucho que decir en Evangelion. En numerosas ocasiones aparecen representaciones del Árbol de la Vida y las sefirot (nada que ver con cierto villano oxigenado de Final Fantasy), que representan el camino que el místico debe seguir hasta encontrarse “cara a cara” con Dios, alcanzando ese estado de vacío y perfección absoluta. Eso es justo lo que tanto NERV como SEELE pretenden en el fondo. Pero de forma forzada y artificial.

Los famosos manuscritos del Mar Muerto también juegan un papel destacado en los misterios de Evangelion. Mientras que en la ficción televisiva se presentan como unos códices secretos de procedencia desconocida en los que se indican los sucesivos ataques de los ángeles de la serie; en realidad se trata de los restos de una biblioteca perteneciente a una secta judía próxima a los años de Jesús, que vivía en las proximidades del Mar Muerto y en la que se encuentran todo tipo de textos: desde legales, poéticos, administrativos, y sí, apocalípticos también.

qumran

Otras referencias religiosas las encontramos en la Lanza de Longinus, referencia a la lanza con la que, según la leyenda (que se remonta al evangelio apócrifo de Nicodemo), el legionario Longinus clavó el costado de Jesús en la cruz, convirtiéndose en un objeto mítico como el Santo Grial o el bastón de Moisés. Sin embargo, la lanza sagrada del destino también es una referencia a los dioses del sintoísmo Izanagi e Izanami, que emplearon este instrumento para crear el mundo. Lo mismo ocurre con el triunvirato Asuka, Shinji y Rei, que representan tanto a los sintoístas Uzume, Susanoo y Amaterasu, como a los bíblicos Lilith, Adán y Eva (los “originales” hebreos, no la reinvención como entes gigantes de la propia serie).

arbol-de-la-vida-seder-sod

A su vez, encontramos la existencia del Instituto Marduk, encargado de seleccionar a los niños que pilotan los Evangelions, y que hace referencia al dios principal de los babilonios. Dicha institución posee 108 sucursales en la serie, que no es sino el número de pecados del budismo japonés. Por citar una referencia más, es más que obvio el paralelismo entre los sabios de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar y los superordenadores MAGI.

eva

(Hideaki Anno también saca tiempo para jugar con sus criaturas. No solo de atormentarlas y forrarse a su costa vive el hombre).

Todo este contexto religioso quedaría en muy poca cosa si despojáramos a los personajes de sus traumas y desórdenes emocionales. No en vano, el Realismo Épico que citábamos al principio tiene dos componentes: el épico o fantástico y el humano. Este segundo elemento tiene sus raíces en la teoría psicológica y psicoanalítica de Freud, en el transtorno de ansiedad por separación, en la pulsión de muerte o Tánatos, y como no, en el complejo de Edipo. Lo mismo ocurre con el Proyecto de Complementación Humana o la problemática de la sincronización entre pilotos y EVAS. Todo ello bebe de las teorías sobre el conflicto interno y la comunicación interpersonal del padre del psiconanálisis. Arthur Schopenhauer tampoco puede ser dejado de lado, puesto que su dilema del erizo no es solo usado para titular el cuarto capítulo de la serie, sino que también sirve para definir la extraña relación que mantienen Shinji y Misato. Además, algunas de las ideas existencialistas de Sartre, Kierkegaard y Hegel se cuelan en algunos de los capítulos.

Todas estas teorías tienen su reflejo incluso en el apartado musical de la serie, compuesto en su mayoría por Shiro Sagisu, y que tiene como temas abanderados el mítico opening Zankoku na tenshi no teeze, Thanatos (If I can’t be yours) y especialmente, el desconcertante Komm susser tod (Ven, dulce muerte), que suena en el clímax de The End of Evangelion. La canción, de letra marcadamente pesimista, habla acerca del suicidio, el fin del mundo y la vuelta a la nada… todo ello con una melodía y unos vocalistas que parecen irradiar un estado de felicidad máxima y que resulta cuanto menos chocante.

End_of_Evangelion-13

Como podéis ver, podríamos tirarnos horas y horas divagando acerca de las referencias religiosas y psicológicas que pueblan el extraño universo de Evangelion. No es de extrañar que en Japón propiciara un boom de los estudios bíblicos, el ocultismo y el psicoanálisis. Pero por ahora vamos a hacer una parada hasta el miércoles de la próxima semana, donde remataremos lo que hoy hemos empezado con las películas Death (True)2 y The End of Evangelion. Si nuestra cordura lo permite.