Motocross Maniacs

Los juegos de motociclismo se mantienen a la sombra de los juegos de coches. Son muy pocos los que han conseguido hacerse un pequeño hueco entre tanto Gran Turismo, Forza Motorsport, F1 y Need For Speed. Sin embargo, hace un tiempo, un pequeño pero gran juego consiguió sobresalir entre los de su género, entre los de su época y entre los de su consola. Motocross Maniacs, a pesar de su enorme sencillez, se convirtió en una estrella de Game Boy. O quizás esa enorme sencillez fue su mayor punto a favor.

Motocross Maniacs estaba incluido en un cartucho Super 15 en 1. Por eso, no podía faltar como gran juego en nuestra sección, Super 32 en 1. Para los que no sepáis de qué juego se trata, o para aquéllos que queráis recordar, Motocross Maniacs fue desarrollado por Konami y distribuido por Ultra Games en 1989. Debido a esta gran antigüedad, el blanco y negro era protagonista absoluto. Años después, llegarían Motocross Maniacs 2, para Game Boy Color, y Motocross Maniacs Advance, para Game Boy Advance. Pero el blanco y negro le sentaba tan bien…

Motocross Maniacs

Volviendo a la sencillez, Motocross Maniacs se caracteriza por su avance lateral y está compuesto por ocho escenarios diferentes, cada uno con sus cuestas, sus recorridos por la arena, sus obstáculos y piedras. En todos ellos, debemos llegar a la línea de meta antes de que tiempo finalice. Por supuesto, los objetos para aumentar la velocidad y para incrementar el tiempo se encuentran repartidos a lo largo de todo el terreno. A su vez, cada escenario está compuesto por tres niveles, denominados A, B y C, en los cuales el tiempo es el aspecto clave. En el nivel A, la barra del tiempo en el que podemos recorrer el escenario está en su máximo nivel. En el nivel B, ésta se encuentra casi llena y por último, en el nivel C, la barra se encuentra completa en una tercera parte.

A través de estos niveles, los ocho escenarios convierten a Motocross Maniacs en un juego algo más largo, puesto que la restricción del tiempo convierte las partidas en carreras diferentes, donde hay que tomar otro tipo de estrategia: arriesgar más nitros a cambio de conseguir tiempo adicional o dejar escapar otros objetos con tal de llegar antes a la meta. Así, podría decirse que contamos con 24 recorridos (ocho escenarios x tres niveles de dificultad). Al completar uno de ellos, pasamos al siguiente recorrido. Si completamos los ocho escenarios, pasaremos automáticamente al nivel B y así sucesivamente. Cuando fallemos en una carrera, volveremos a empezar. Por suerte y alivio, en el menú de juego podemos decidir el escenario y la dificultad en los que queremos correr.

Motocross Maniacs

Para amenizar las carreras, este clásico cuenta con tres modalidades de juego: modo humano, modo humano contra máquina y modo humano contra humano. El primero de ellos es una modalidad normal y el segundo nos permite jugar contra la máquina, que será representada mediante un corredor en color grisáceo. Por cierto, nuestra amiga la máquina es tan majeta de esperarnos cuando nos atascamos y de caerse cuando nos caemos nosotros para no sacarnos tanta ventaja. Por último, el tercero, como su nombre indica, nos permite jugar contra otro jugador (¿a alguien la ha funcionado esta modalidad alguna vez?).

Los controles, aspecto importante, son también extremadamente simples. Con el botón A pulsado, la motocicleta se pone en marcha; con el botón B se utilizan los nitros para que ésta corra; con el botón izquierdo de la cruceta se levanta la rueda delantera del vehículo para hacer piruetas para saltar piedras, subir por badenes y, por supuesto, para sentirnos más guays que nadie. Los objetos también son muy sencillos de identificar: los objetos con forma de ‘T’ nos dan algo de tiempo, los cuadrados con una ‘N’ nos dan un pack con cuatro nitros (o piñas como algunos los llamábamos) para correr más, los cuadros con una ‘S’ en su interior nos dan más velocidad durante unos segundos y las ‘R’ nos dan una mejor tracción.

De todos ellos, las ‘N’ serán imprescindibles. En todos los escenarios encontramos arena, que ralentiza por completo nuestra moto (pobres de nosotros si caemos en una camino de arena y nos queda poco tiempo) y, además, algunas cuestas super curvadas sólo podrán subirse impulsándonos con las «piñas». Si decidís echar mando de emuladores para jugarlo, enseguida cogeréis el truco a estos sencillos objetos. Además, si no habéis jugado nunca, es recomendable comenzar a jugar con todo el tiempo puesto que, aunque no es un juego con una gran dificultad, si comenzamos saltándonos niveles enseguida lo completaremos.

Y entre todos estos aspectos, no podía faltar un elemento clave en el juego: la música. A través de simpáticas y alegres melodías, aumenta la emoción de los circuitos y la felicidad de llegar a la meta. Así, Motocross Maniacs forma parte de esos títulos en los que jugar sin sonido se convierte en una experiencia completamente diferente.

¿Y qué ocurre con los aspectos negativos? Aunque parezca que no, también los tiene. En primer lugar, completarlo en su totalidad no nos llevará mucho tiempo cuando le hayamos cogido el truquillo. Así, se convertirá rápidamente en un juego para utilizarlo cuando queramos descansar unos minutos, seleccionando la dificultad y el escenario y no para completarlo entero cada vez que queramos jugar.

Por otro lado, tiene algunos errores de serie, como el hecho de que no se guarden los récords al apagar la consola o que no obtengamos ni un simple ‘Enhorabuena’ al completarlo. ¿Hay derecho a eso? Por su parte, en mitad de un circuito tampoco podremos volver a la pantalla de menú. Si queremos regresar sin necesidad de apagar la Game Boy tendremos que esperar a que se acabe el tiempo.

Con todo esto, Motocross Maniacs es un juego altamente recomendado, incluso para los reacios a los juegos de conducción, puesto que tiene incluso más elementos del género de plataformas. ¿Qué os ha parecido? Yo me he enganchado una vez más… ¡que alguien aparte la Game Boy de mi vista! ¡Nos vemos en dos semanas, con más juegazos impresionantes en Super 32 en 1!