DR3

Agobiante. Esa es la primera palabra que se me viene a la mente para definir Dead Rising 3, el cual tuvimos el placer de probar tanto en el Salón del Manga de Barcelona como en la Madrid Games Week. La verdad, talonianos es que no tenía una sensación similar desde que fui al primer día de las rebajas de enero, puesto que  el nuevo juego mata zombis de Xbox One pone en pantalla la mayor cantidad de muertos vivientes jamás vista, muchos, pero que muchos más que en entregas anteriores.

Después de evitar que un gorrón caradura se me colara, me dispuse a probar la consola. El mando me impresionó por su comodidad y diseño, pero a lo que vamos, Dead Rising 3 me esperaba en una pantalla enorme, y he de admitir que su calidad gráfica no me llamó demasiado la atención. Como ya os he dicho, la demo dio comienzo y enfrente de mi personaje apareció una horda de zombis como nunca antes la había visto. Miles de roedores de cerebros y ni una sola ralentización ni pérdida de frames, incluso en medio de toda la marabunta, lo que demuestra sobradamente el potencial de la consola de Microsoft. Realmente impresionante. Algún que otro molesto diente de sierra en el horizonte, pero nada del otro mundo que pueda afectar esta experiencia de ultratumba.

dead_rising_3-0006

A partir de ese momento comenzaba la supervivencia, pero no la mía, sino la de los zombis, pues la probabilidad de morir era la misma que la de llevarte a casa la consola. Nuestro nuevo protagonista poseía una facilidad pasmosa para machacar muertos. Suponemos que la dificultad del juego completo irá en progresión ascendente.

15 minutos de desahogo sin ningún objetivo más que machacar y mutilar en una ciudad amplia con una cantidad enorme de detalles, incluidas tiendas en las que poder entrar sin ningún tipo de tiempo de carga y unas armas de lo más variopintas que van desde un pedazo de madera hasta un martillo enorme electrificado. Además cada arma nos da la posibilidad de realizar un movimiento especial espectacular que dejará al objetivo impreso como una calcomanía en el suelo.

El control y jugabilidad es bastante cómodo e intuitivo, sin diferir demasiado de las anteriores versiones, lo que hizo que mi primera experiencia con una consola de nueva generación fuera realmente provechosa y divertida. Al terminar, no pude evitar tener la sensación de que dejé atrás muchas cosas por probar. ¿Segundo intento? El colón al que pondremos el nombre en clave de “Cristobal” (a ver quién pilla el chistaco) no me lo permitía. Pasaremos al siguiente.

340911-dead-rising-3

En definitiva, otro Dead Rising más que gustará tanto a los fans de la saga como a los que jueguen por primera vez. Ofrece todo lo que promete y un poquito más, por lo que con casi toda seguridad, estaremos ante un genial juego que te hará disfrutar al máximo si Xbox One es la consola elegida para adornar tu estantería Gamer.

¿Sobrevivirás?