maximo

Puede que Sir Arthur ya haya dicho la última palabra en el Retroanuncio de la semana pasada, pero eso no quiere decir que vayamos a decir adiós al universo de Ghosts ‘n’ Goblins tan fácilmente. Y es que no podemos olvidar su genial saga spin-off para Playstation 2: Maximo: Ghosts to Glory.

Nacida como el intento de pasar a las tres dimensiones a esta saga mítica de Capcom, Maximo: Ghosts to Glory es un título exclusivo para Playstation 2 (y disponible actualmente en Playstation 3 en formato descargable) que tuvo grandes dificultades en su desarrollo, ya que durante años estuvo en preparación para Nintendo 64, hasta que una Capcom incapaz de desarrollar cómodamente en la sobremesa de Nintendo, decidió pasar el desarrollo a la incipiente segunda consola de Sony.

Al mismo tiempo, los temores de los fans de Sir Arthur y los propios jefazos de Capcom ante el título eran más que justificados: el salto de los 2D a los 3D por parte de franquicias clásicas siempre ha sido visto con recelo (no tenéis más que echar un vistazo al catálogo de la primera Playstation para daros cuenta de ello). Afortunadamente a partir de 2001 pudimos disfrutar de un título que pese a contar con un nuevo protagonista (el propio Maximo), mantenía el resto de señas de identidad de Ghosts ‘n’ Goblins: Plataformas de acción (esta última más acentuada, con combos y distintas mejoras), varias armaduras, aguerridos héroes en calzoncillos y una dificultad infame.

De hecho, esta última llegó a sorprender por lo exasperante que era, llegando incluso a ser considerada uno de los puntos negativos por parte de los principales analistas de la época (pobres infelices, no tenían ni idea del bajón que sufriríamos los años siguientes en lo que se refiere a desafío en los juegos).

A lo largo de cinco actos bien diferenciados y largos, en Maximo tendremos que rescatar a la princesa de turno y acabar con el ejército de ultratumba y demonios que amenaza la tierra. Simple y efectivo. Lo justo para coger el mando y ponerse a pegar espadazos a diestro y siniestro… y a morir como si no hubiera un mañana.

Hablando de espadazos, el protagonista de nuestro Retroanuncio ha debido quedar bastante tocado por la infame dificultad de Maximo, por lo que si no, no entendemos como se puede estar tan tonto. Dadle al play para descubrirlo.