persona 2

Continuamos con el periplo de Persona en El Retroanuncio, talonianos. Y es que si la semana pasada os mostrábamos los inicios de la vertiente más social de Shin Megami Tensei, ahora es el turno de poner sobre la mesa a su segunda entrega, formada a su vez por dos juegos: Innocent Sin y Eternal Punishment (como veis, esto de dividir un «mismo» juego en varias entregas no es algo nuevo).

Lanzados en 1999 y 2000 en Japón en la primera Playstation, nos encontramos ante una secuela directa de Revelations: Persona. ¿Y por qué está la historia dividida en dos juegos? Pues porque, pese a revelaros un «pequeño gran spoiler» del juego, ambos están situados en universos paralelos. Sumad a ello menciones a los nazis, a los mitos de Cthulhu y a la posibilidad de que nuestro protagonista mantenga una relación homosexual, para que comprendáis por qué nadie se atrevió a lanzar el juego en Occidente. ¡Ah, y no olvideis la trama ocultista y religiosa que siempre hay por medio en Shin Megami Tensei y Persona! Todo un cóctel que deben evitar las mentes más borreguiles del lugar.

De hecho, no fue hasta 2011 cuando pudimos disfrutar de Persona 2 en nuestro país, gracias a un excelente remake para PSP cargado de novedades, tal y como ocurría con la primera entrega de la serie. No obstante, en Europa no pudimos disfrutar de la dupla de Persona 2 ni en estos remakes, ya que de forma inexplicable solo hemos podido disfrutar de Innocent Sin, quedando el Eternal Punishment de PSP confinado en los mercados japonés y americano (y siendo el de este último un port directo del original de PSX). A nosotros nos gustaría enviar a Nyarlathotep o alguna otra aberración tentacular para ajusticiar al que tomó semejante decisión de cara a los jugadores PALetos.

No obstante, pese a su estúpida censura y a la falta de «medio juego», Persona 2: Innocent Sin es uno de los mejores juegos que podéis encontrar en el catálogo de PSP, y a poco que os gusten los RPG y las tramas enrevesadas no os lo podéis perder. Ahora solo os falta encontrar una copia del juego. Buena suerte en tan complicada misión.