Alex Kidd in Miracle World

Ahora todo sería muy diferente si el Imperio Romano no hubiese caído nunca, si Cristobal Colón hubiese cogido un fuerte resfriado que le impidiese navegar hacia el Nuevo Mundo, si la Revolución Francesa hubiese fracaso y si Alex Kidd se hubiese impuesto al recién nacido Super Mario.

Plataformas, destrucción de bloques con el puño, simpáticos enemigos, colorido, agua, aire y tierra. Bien podríamos estar describiendo a Mario, pero no. Se trata de Alex Kidd in Miracle World, el primer título de seis juegos protagonizados por un simpático héroe creado por Sega.

 

El mundo de Alex Kidd

Alex Kidd in Miracle World vio la luz por primera vez en 1986 para la mítica Sega Master System. Por esa misma época, a un personaje bajito y bigotudo le ofrecieron ser el protagonista de un videojuego que, además, llevaría su nombre. Nintendo parecía buscar a su estrella, al igual que Sega y, aunque finalmente la primera salió triunfadora, Alex Kidd merece un lugar de honor.

Empecemos por describir al pequeñín. Se trata de un joven vestido de rojo, con unas manos fuertes y al que no le sobran orejas precisamente. A pesar de su corta estatura, recorre diferentes mundos en busca de tesoros. Unas bolsas de dinero se encuentran a la vista, por lo que pasar por encima de ellas es suficiente. Sin embargo, otras se encuentran escondidas en el interior de los bloques, que Alex acostumbra a romper a base de puñetazos.

Alex Kidd Sega

¿Y para qué necesita un niño tanto dinero? Pues para permitirse el lujo de comprar diferentes objetos, como un potente anillo capaz de lanzar rayos fulminadores, una bola que crea mini personajes para atacar a enemigos, vidas extra o una moto. Sí, habéis leído bien. Parece que ha conseguido el carnet de conducir por arte de magia, porque le encanta pasearse con su moto nueva. Con ella, puede recorrer a gran velocidad una parte del escenario y destruir a la vez obstáculos y enemigos. Para su desgracia, una moto es bastante cara y, además, solo dura uno cuantos segundos…

Estos objetos se pueden comprar en la tienda que aparece al principio de algunos escenarios y suponen una buena inversión y una eficaz ayuda contra todos los bichos. Da igual que Alex recorra espacios en el aire, en el mar, en la tierra, en cuevas, en el castillo o escondido entre la hierba, ya que tiene que hacer frente a escorpiones, pulpos, peces, pirañas, murcíelagos, ranas, osos, toros y dragones. Para vencerles, basta con pegarles un puñetazo, aunque un simple roce suyo puede significar la pérdida de una vida.

 

Piedra, papel o tijera en la realeza

Por supuesto, cuenta con auténticos jefes finales. Y aquí merece la pena detenerse unos instantes. Alex Kidd in Miracle World cumple los requisitos clásicos de un juego de plataformas, pero innova en la manera de hacer frente a los enemigos finales (algo que le supuso alguna que otra crítica). Y es que, para vencerles, basta con ganar unas cuantas rondas a Piedra, Papel o Tijera.

Alex Kidd

Esto puede dar lugar a cómicas situaciones en las que el protagonista se encuentra cara a cara con un poderoso jefe que pierde toda su espectacularidad al ser derrotado a este simple jueguecillo y que, además, se marcan un baile de lo más rítmico. Sin embargo, aunque no todos pierden la vida así, su muerte sigue siendo cómica teniendo en cuenta que algunos pierden la cabeza y no en sentido metafórico.

Tras superar unos cuantos escenarios, descubrimos que el protagonista es el príncipe de Radaxian y que fue secuestrado cuando era muy pequeño. En este punto sabemos que la misión es salvar a su pueblo, a su familia y a sus habitantes, algo que nos lleva a conocer a su graciosísimo hermano gemelo. Por ello, es hora de dejar de llamarle pequeñín y darle el reconocimiento que se merece.

De esta forma, el señor príncipe en busca de la corona ya no merece ir montado en moto, sino en una especie de helicóptero. Aunque eso sí, con pedales. Por desgracia, el vehículo no durará mucho tiempo. Además, como se ha hecho bastante millonario encontrando dinero, también puede permitirse el lujo de conducir una lancha motora.

Alex Kidd 1

Conducir un vehículo no resulta sencillo, ya que es necesaria bastante habilidad y equilibrio con los botones. Nadar también requiere pulsar, de manera consecutiva, el botón de movimiento hacia arriba, si no queremos que el prota choque contra los peces. Sin embargo, el resto de acciones cuentan con un control muy sencillo. Movimiento, salto y golpeo son las únicas habilidades de Alex Kidd y con gran frecuencia deberán combinarse si se quiere llegar a todos los rincones posibles.

 

La corta carrera de una estrella

Alex Kidd in Miracle World es todo un fenómeno de plataformas que esconde, además, varios caminos y secretos especiales que merece la pena descubrir o rememorar de nuevo. Sin embargo, es muy probable que acabemos corriendo a toda velocidad a lo largo del primer escenario una y otra vez, sin detenernos en los tesoros escondidos en los bloques. Es muy común morir una y otra vez y acabar bastante hartos de recoger tanto dinero para perderlo todo cuando se terminen las vidas.

En un total de cuatro años vieron la luz seis juegos protagonizados por Alex Kidd hasta jubilarse para siempre (a excepción de pequeños cameos) nada más comenzar la década de los 90. La competencia resultó muy dura y Alex pareció tener una carrera propia de una super estrella: debut, fama, fracaso y hundimiento. Tanto es así que Sega decidió cambiar de mascota, ofreciendo el papel a Sonic. Un Sonic que ha sabido como hacerse un hueco en la industria. ¿Tomaría Sega esta decisión porque Alex Kidd se había pasado al lujo, al alcohol y a las drogas ocultándolo a los jugadores? No sería tan descabellado, dada la enorme fortuna que podía recoger a lo largo de unos cuantos escenarios…

Fuese lo que fuese, este primer título marcaría un antes y después en el mundo de los videojuegos y en el corazón de muchos jugadores que, además, quedarían marcados por una pegadiza melodía imposible de salir de sus cabezas casi 25 años después de haberse escuchado por primera vez.

A día de hoy puede resultar rarísimo imaginar a Alex Kidd en forma de figurita en las estanterías de las tiendas, en el interior de los Happy Meal o recorriendo ferias y eventos. También como protagonista de unos cuantos juegos al año, de los disfraces de Carnaval o de parodias en todo el mundo. Sin embargo, ya se sabe que un pequeño cambio en los acontecimientos podría haber tenido como resultado un futuro completamente diferente… ¡Hasta el próximo Retromanía!