Sony nos enseña con PlayStation Vita que de nada sirve tener una máquina magnífica si no tiene juegos.

Año nuevo, bilis nueva. Comenzamos este año 2015 retomando nuestro querido Ojo de Talión, la sección de Tallon4 en la que decimos verdades como puños relacionadas con el mundo de los videojuegos. Personalmente tenía muchísimas ganas de retomar esta sección y además de hacerlo hablando sobre una de las mayores decepciones del mundo de los videojuegos: PlayStation Vita.
Talonianos, ¿creéis que voy a soltar bilis contra Sony por lanzar una magnífica consola al mercado y no apoyarla con videojuegos? Pues vais por buen camino.

PlayStation Vita: La portátil definitiva sin juegos
PlayStation Vita, como lo fue en su día PlayStation Portable, es una consola fantástica cuya relación calidad/precio está tremendamente ajustada. ¿Por qué me quejo entonces en este Ojo de Talión si estoy empezando el escrito con semejante loa? Pues porque de la misma forma que en el mundo de las plantas si tienes una carísima semilla y no la riegas con agua no tendrás una fabulosa flor, en el mundo de los videojuegos si tienes la portátil definitiva y no sacan juegos para ella lo único que tienes es un caro y potito pisapapeles, que es lo que ha pasado con la portátil de Sony.

Lo peor de todo esto es que el lanzamiento de la consola fue fantástico, con títulos como Minna no Golf, Uncharted y Gravity Rush como grandes baluartes. ¿Qué pasó después? Pues que llegaron los años de sequía, con lamentables ports como el de Borderlands 2 y ausencias destacadas como la saga Monster Hunter, que prefirió labrarse un nuevo porvenir en Nintendo 3DS. Esta situación de sequía nos ha llevado a los poseedores de PlayStation Vita a tratar a la consola como si fuera una monja de clausura y dejarla en lo más profundo de un sucio y abarrotado cajón, algo impensable durante su lanzamiento y que debería ser inconcebible para una compañía como es Sony.

Algún fan incondicional de la portátil puede decir que exagero y que salen títulos interesantes para la consola, y de hecho así es, con los Danganronpa, Tearaway y otras joyitas que se dejan ver de vez en cuando. El problema es la periodicidad con la que salen estos juegos, ya que de seguir a este paso podrán rivalizar de tú a tú con el Xacobeo.

¿Qué futuro nos espera a los poseedores de la consola?

Cuando pienso en el futuro de la consola, yo que me considero un tipo optimista, lo veo más negro que el sobaco de Mogutu. Ahora bien, Sony asegura que a partir de ahora se van a centrar al fin en la portátil y que van a comenzar a llegar juegos a cascoporro. ¿Nos lo creemos? Yo sigo siendo negativo, ya que al igual que Rajoy y su anuncio anual del fin de la crisis, Sony también repite de forma recurrente que “este año es el año de PlayStation Vita”, algo que por desgracia, en ambos casos, suele ser erróneo.

Sinceramente, conmigo Sony ha perdido muchísima credibilidad en el mundo de las consolas portátiles y mucho tienen que cambiar las cosas para que vuelva a comprarme una consola suya de lanzamiento. Y no, no me vale que cada mes me inunden con detritus procedentes de PlayStation Plus o que me llegue un juego apetecible de uvas a peras. Nosotros, los que nos hemos dejado más de 250 euros en la consola queremos y merecemos más, mucho más. Querida Sony, de nada vale llamar a tu consola Vita si al poco de nacer le das matarile.