Hoy en nuestra sección más monstruosa descubriremos uno de los yôkais más divertidos y curiosos de los que han pasado por Tallon4 ¡Y eso que ya son unos cuantos! Se llama Bakezôri y tiene forma de sandalia tradicional japonesa.

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Bakezôri

El Bakezôri es un yôkai con la forma y el tamaño de una sandalia zôri. Pero además tiene dos brazos, dos piernas y un único ojo. Este curioso kami forma parte del grupo de yôkais conocidos como Tsukumogami. Los Tsukumogami son un grupo muy específico de criaturas, que se forman cuando un objeto de más de 100 años es olvidado o ignorado, dejándolo en un rincón escondido de casa. El sintoísmo atribuye a algunos objetos centenarios un alma propia, de ahí la creencia de la transformación de dichos objetos en yôkai.

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Se dice que los Bakezôri salen gritando y formando escándalo en mitad de la noche, cuando los habitantes de la casa están tranquilamente durmiendo, cantando en voz alta:

Kararin! Kororin! Kankororin! Managu Mittsu ni ha ninmai!

カ ラ リ ン, コ ロ リ ン, カ ン コ ロ リ ン, ま な ぐ 三 つ に 歯 二 ん 枚

Kararin! Kororin! Kankororin! Tres ojos y dos dientes!

Esta cantinela no es sino una descripción, confusa y poética de si mismos: «Tres ojos» se refiere a los tres agujeros en que se fijan las correas de la sandalia y «dos dientes» a las dos plataformas de madera que se adjuntan en las sandalias tradicionales japonesas. Las otras palabras del inicio son únicamente fonemas absurdos que suenan bien.

Normalmente los Bakezôri son yôkais inofensivos para los humanos, pero en ocasiones pueden comenzar a molestarlos. Su rebeldía suele deberse al aburrimiento y la frustración por sentirse olvidados y abandonados. También la venganza o los celos por ser sustituidos por otras sandalias más nuevas y bonitas. Otras veces en vez de formar alboroto solo huyen de casa y nunca más se vuelve a saber nada de ellos.

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¿Te has preguntado alguna vez dónde están aquellas chanclas que solías ponerte en verano y que ya no encuentras? Quizás se han convertido en Bakezôri y han huido de casa, o quizás un día de despierten mientras cantan su cantinela.