¿Alguna vez habéis escuchado unos pasos tras los vuestros en un callejón oscuro, o en un camino solitario? Puede deberse a varios motivos: el primero, que habéis tomado demasiadas cervezas en el bar; segundo, que tenéis demasiado miedo como para no diferenciar el eco de vuestros pasos; y por último que el yôkai de la semana os ha encontrado y quiere divertirse un rato persiguiéndoos en la oscuridad de la noche. A veces el segundo y el tercero se pueden confundir y a la vez ser un efecto secundario del primero 😉

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Betobetosan (べとべとさん)

El yôkai que nos ocupa hoy se llama Betobetosan, aunque también se le conoce en algunas zonas como Bishagatsuku. Debe su nombre a la onomatopeya del sonido de sus pasos, «beto beto”, el ruido que hace con sus sandalias de madera tradicionales resonando contra el suelo en el silencio de la noche.

Betobetosan es un yôkai incorpóreo y sin forma, aunque gracias al manga Gegege kitarô se ha popularizado como una enorme bola, sin ojos, con una gran boca y cortas piernas con sandalias, aunque sigue teniendo la capacidad de ser transparente se le representa de esta forma para que el lector lo pueda asociar a un personaje.

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El Betobetosan es un yôkai inofensivo, que no busca otra cosa que sincronizar sus pasos con los de algún excursionista o caminante nocturno, para divertirse un poco. A parte del susto y el mal rato que puede ocasionar, es un ser inofensivo. Es muy insistente y seguirá a su víctima allá donde vaya, pero existe una forma de despistarlo, situándose a un lado del camino y diciéndole en voz alta: “Después de ti, Betobetosan”. Entonces se escucharán los pasos del yôkai adelantando a su víctima y prosiguiendo su camino, hasta que finalmente se dejan de escuchar el «beto beto” por la distancia. El caminante puede seguir entonces su camino sin el desconcertante sonido de los pasos tras de sí.

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En la prefectura de Fukui, situada al norte de Kioto y al oeste de Tokio, al Betobetosan se le llama Bishagatsuku, porque es una zona muy fría dónde suele nevar en invierno. Se dice que por la zona ronda uno de estos seres, pero sus pasos en vez de sonar «beto beto” suenan más bien “bisha bisha” que es el sonido de la nieve al ser pisada.

Pues ya sabes taloniano, cuando escuches pasos tras de ti solo tienes que hacerte a un lado del camino y dejar pasar al Betobetosan ^^