Yomi-no-Kuni es el nombre que tiene el mundo de los muertos en la religión sintoísta ¿Te atreves a adentrarte en él?

Yomi

Japón se rinde culto mayoritariamente a dos religiones, la budista y la sintoísta. Cada una de ellas tiene un lugar que se podría equiparar a nuestro cielo o infierno, salvando las distancias. Hoy comenzamos con una mini serie de pequeños reportajes, inspirados en un extenso artículo de la web inglesa Tofugu, donde desgranaremos los diferentes infiernos que nos podemos encontrar en Japón, literal y religiosamente hablando. Comenzaremos por el infierno de la religión autóctona, el sintoísta o shinto, llamado Yomi-no-Kuni (黄泉 の 国 ).

Yomi-no-Kuni (黄泉 の 国 ) El infierno según las tradiciones sintoístas

Vamos a comenzar nuestro recorrido por los infiernos japoneses con el infierno de la religión sintoísta, la nativa de Japón. 黄泉 の 国 Yomi-no-Kuni es su inframundo, tal y como se dejó escrito en el Kojiki (Crónicas de antiguos hechos), fuente de muchas de las creencias sintoístas a través de los siglos. Yomi-no-Kuni es llamado comunmente llamado Yomi, un lugar que tiene más en común con las antiguas  creencias griegas o romanas sobre la otra vida que con el infierno budista o el cristiano.

Yomi-kojikiLas primeras traducciones del Kojiki  al inglés utilizan la palabra “Hades” para llamar al Yomi-no-Kuni. Yomi en japonés significa literalmente “muelles amarillos” y los diferentes personajes que en él habitan también aparecen en el Huángquán, el reino de los muertos chino. Estos mismos personajes también son utilizados en algunos textos cristiano-japoneses para referirse al infierno cristiano, como una forma de adaptar la fe.

Pero el infierno del shinto no es un infierno muy “infernal“. No hay fuego, ni tortura. Yomi no está muy bien definido más allá de ser una tierra de sombras y muertos, pero se cree que está bajo tierra, ya que es el tercero de una triada de reinos descritos en el Kojiki:

  • Takamahara (高 天 原) es el reino celestial.
  • Nakatsukuni 葦 原 の 中 つ 国 es el reino que se encuentra en la tierra.
  • Yomi-no-Kuni (黄泉 の 国 ), es el reino del inframundo bajo tierra, al cual se llega desde su entrada por el Nakatsukuni, concretamente (según las leyendas actuales) dicha entrada está situada en la zona de Yomotsu Hirasaka en Higashiizumo (Prefectura de Shimane). El Yomi está gobernado por Izanami, uno de los dos dioses creadores en la mitología japonesa.

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Según nos cuenta el Kojiki, Izanagi, el otro de los dioses creadores amante de Izanami, tratando de rescatarla tras su muerte, va hasta el Yomi en su búsqueda. Al principio ella se niega a regresar excusándose en que había respirado el aliento del inframundo (aquellos que estén familiarizados con la mitología griega verán los paralelismos con Perséfone en este punto), pero Izanagi  persiguió e insistió a Izanami hasta que ella cedió. Sin embargo ella accedió a regresar con la condición de que él no debía mirarla en ningún momento del largo camino de regreso hasta Nakatsukuni, una promesa que Izanagi rompió al poco tiempo, espiándola a través del reflejo del fuego en el peine cuando ella dormía. A través de las sombras del Yomi Izanagi pudo ver a una Izanami con las carnes infestadas de gusanos, una visión que lo enloqueció, escapando a toda prisa del Yomi y dejando atrás a su gran amor Izanami.

Cuando Izanami despertó no se sorprendió de que su esposo rompiera la promesa y huyera, pero no por ello se enfadó menos. Comenzó enviando a las Yomotsu-shikome (las brujas del inframundo), seguidas de los dioses Raijin (divinidades sintoístas del trueno), antes de unirse ella misma a la captura de lo que había sido su amante esposo. Todo con el fin de que Izanagi no pudiera abandonar el Yomi-no-Kuni. Pero finalmente sus esfuerzos fueron en vano y Izanagi escapó, sellando la entrada con una roca.

Yomotsu Hirasaka en Higashiizumo (Prefectura de Shimane) una de las posibles localizaciones de la entrada del
Yomotsu Hirasaka en Higashiizumo (Prefectura de Shimane) una de las posibles localizaciones de la entrada del Yomi

Desde el otro lado, atrapada en el Yomi-no-KuniIzanami le gritó que por su traición acabaría con la vida de 1.000 personas cada día, e Izanagi le contestó que él entonces daría vida a 150.000, y declaró Yomi-no-Kuni como una tierra profanada e impura.

Este es el origen de la creencia japonesa de que cualquier cosa relacionada con la muerte es impuro, algo que explica por qué muchas personas celebran rituales sintoístas pero funerales budistas. El shinto prefiere tratar con la vida, pero el budismo ya es otro cantar… Otra tradición que veremos en el siguiente reportaje especial sobre los infiernos japoneses 😉

Fuente: Tofugu