Miyamoto lanza en una entrevista un discurso alejado al «mea culpa» y deja entrever que Nintendo sigue negándose a ver la realidad del mercado.

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Nintendo Wii U ha sido un fracaso comercialmente hablando. ¿Quién o qué ha sido el culpable de esta situación? ¿Habrán sido Iwata y Reggie con su distorsionada realidad del mundo de los videojuegos? ¿Habrá sido el catálogo, que llegó con juegos de thirds lanzados en otras consolas un año antes? ¿Habrá sido la potencia de la consola, que se equiparó con la de máquinas lanzadas en el mercado hace casi diez años? ¿Habrá sido por tener a Miyamoto como relaciones públicas y no haciendo videojuegos? ¿Habrá sido por el pésimo marketing empleado en publicitar la consola? ¿Habrá sido porque Nintendo no se molesta en tratar como se merece a los que no son medios grandes y llegar así a más jugadores? ¿Habrá sido por disponer de un modo online y una red social totalmente capados y desfasados? ¿Habrá sido por no tener region free y poder comprar los juegos donde nos da la gana? ¿Habrá sido por querer vendernos un gadget y no una máquina de videojuegos? ¿Habrá sido por decirnos qué es divertido en lugar de escuchar qué nos parece divertido? Pues no, queridos amigos, la culpa ha sido de la rápida evolución de las tablets, de que el público no ha entendido a la consola, de ser un pelín cara(pero no mucho) y del cha cha cha.

Estas afirmaciones tan alejadas de la realidad las ha hecho Shigeru Miyamoto en una reciente entrevista, de la cual os hemos traducido lo más importante.

«Desafortunadamente con Wii U, nuestra última consola, el precio terminó siendo un poco más alto de lo que queríamos. Nuestra meta es encontrar la forma de proporcionar a la gente nueva tecnología a un precio que todo el mundo pueda permitirse. En lugar de tratar de competir en la carrera de la alta tecnología y de tratar de crear la consola más potente de todas, lo que nosotros queremos hacer es intentar crear una consola equilibrada con la mejor interface que cualquiera pueda usar. Lo que es más importante para nosotros es cómo crear un sistema que sea único y asequible para que todo el mundo se la pueda permitir y disfrutar por igual.

No creo que el problema sea solo el precio, ya que si el sistema es lo suficientemente atractivo la gente lo comprará incluso si el precio es un pelín alto. Creo que con Wii U, nuestro reto fue que quizás la gente no entendió el sistema. Pero también creo que tenemos un sistema que es muy único y, particularmente con los sistemas enfocados a los videojuegos, normalmente lleva un tiempo para que sus ventas despunten.
Creímos que con la funcionalidad tipo tablet unida al sistema éste conseguiría despegar enseguida, con la comodidad de tener un control táctil cuando estás en el sofá mientras juegas a un dispositivo que está conectado al televisor, y que sería un sistema único que introduciría nuevas formas de jugar.

Pienso que lo que terminó pasando es que las tablets aparecieron en el mercado y evolucionaron muy muy rápido, y desafortunadamente la consola se lanzó en un momento en el que lo que la hacía única quizás no era tan importante como lo fue cuando la estuvimos desarrollando. Creo que lo que hace única a Nintendo es que estamos constantemente intentando hacer cosas únicas. A veces funcionan y otras no son tan grandes como nos habría gustado. Después de Wii U esperamos que la próxima vez tengamos un gran éxito.»

Señor Miyamoto, se lo dice un fan suyo de toda la vida.  Escuche a la gente lo que quiere y no le diga usted qué es lo que tiene que querer. Si con Nintendo NX os volvéis a centrar en la filosofía de ofrecer un sistema desfasado con un mando revolucionario no vais a tener ocasión de volveros a levantar. Escuche a la gente, estudie al mercado y deje que entre sangre nueva en Nintendo a la que le apasione la tecnología actual y que deje atrás el tufo a compañía desfasada que inunda sus conferencias y sus sistemas. La frase renovarse o morir nunca fue tan acertada para definirles, y eso me proporciona una tristeza infinita.