Combatimos el calor infernal con un juego repleto de helados y refrigerios varios.

bad ice cream 3

Hace calor, ¿verdad? A lo largo y ancho de todo el país nos estamos asando debido a las altas temperaturas, por lo que una de las clásicas pero siempre efectivas formas para soportar este suplicio no es otra que degustar un buen helado. Ahora bien, ¿y si el helado de marras no quiere ser comido?

Esa es justo la surrealista premisa de la que parte la saga Bad Ice-Cream, una serie de títulos para PC desarrollados por Nitrome y que están protagonizados por un grupo de helados de muy diversos sabores que se han puesto en pie de guerra.

Y en Bad Ice-Cream 3, título que hoy os traemos, podemos encarnar al siguiente plantel de personajes: helado de vainilla, fresa, chocolate, sorbete de limón, menta y chocolate, chicle, licor y bacon ahumado. Personajes de tal calibre no se han visto nunca en ningún otro videojuego.

Pues bien, la mecánica del título es muy sencilla, ya sea jugando solos o con amigos (hasta cuatro jugadores pueden unirse a una partida de Bad Ice-Cream 3), tenemos que ir cosechando una serie de frutas. ¿El motivo? Solo nuestros malhumorados helados lo saben. Pero no os creáis que cosechar peras, naranjas y manzanas será coser y cantar, nada más lejos de la realidad.

Y es que un buen puñado de vacas, plantas y otros seres que pueblan los 40 niveles del juego (afortunadamente la partida se guarda al superar cada nivel) tratarán de impedírnoslo. De hecho, con tan solo entrar en contacto con ellos moriremos y habrá que reiniciar el nivel.

¿Y cómo acabamos con tan «viles» enemigos? Pues creando o destruyendo bloques de hielo para abrir o cerrar caminos, congelar a los enemigos y sortear las más viles trampas que nos irán asediando a largo de nuestra aventura.

De hecho, a través de esa estética tan peculiar, gráficos 2D y vista cenital, un servidor no podía sino acordarse de las entregas clásicas de Bomberman, así como de Don’t Pull, el clásico de puzles que forma parte de esa maravilla de Capcom llamada Three Wonders. Hayáis conocido los citados juegos o no, lo cierto es que Bad Ice-Cream 3 (así como el resto de títulos de la saga) configuran una propuesta a tener en cuenta si os gustan los juegos de puzles con una dificultad ascendente e infernal. Y si podéis jugar con amigos, mejor que mejor. Así las risas están aseguradas.