Happy World! narra la historia de Takeshi, un joven con muy mala suerte al que, literalmente, le va Dios a ver en forma de un ángel de rostro dulce.

Happy World

¿Alguna vez os habéis sentido como si tuvieseis toda la mala suerte del mundo? Suspender examen tras examen a pesar de haber estudiado, que se te queme la comida cada vez que intentas demostrar tus dotes culinarias, tropezarte solo por la calle y acabar cayéndote, que seas el único de tu familia y amigos al que pican los mosquitos en verano,… La mala fortuna puede llegar a nuestras vidas de muy diversas maneras, pero hacer que se aleje de nosotros es extremadamente complicado. Esto mismo es lo que le sucede al protagonista de la obra que os presentamos en este manganálisis. Pero él contará con la ayuda de un ángel muy kawaii y dedicado que le ayudará a atraer la buena suerte. O, al menos, que la mala fortuna no se cebe mucho con él. Con todos vosotros, Happy World!.

Historia

Happy World

“Dios repartió felicidad y tristeza por todo el mundo, pero hay alguien que sólo recibe tristeza”. Takeshi Ōmura es un chico con muy mala suerte. Sin ser consciente de ello, atrae todas las desdichas y catástrofes del mundo. Tras perder su casa en un incendio, Takeshi comienza a experimentar una racha de auténtico mal fario en el que las caídas, los golpes y hasta casi la muerte son el pan suyo de cada día. Cuando está a punto de perder la esperanza y la vida aparece ante él una joven con alas que le cura. Después de explicarle que se trata de un ángel llamado Eru enviado expresamente para ayudarle a repeler la mala fortuna, Takeshi trata de huir de ella. Sin embargo, la joven le propone un trato que no puede rechazar: traspasar su mala suerte a otro humano para librarse de ella. A pesar de lo apetecible de la propuesta, Takeshi acaba aceptando su mal fario y la ayuda de Eru para salir del paso de todos los incidentes y catástrofes que se generan a su alrededor.

Para poder llevar a cabo su misión más cómodamente, Eru se transforma en una humana un tanto patosa que seguirá a Takeshi a todas partes con tal de protegerlo. Así, los dos juntos comenzarán a vivir en la casa de la tía de Takeshi, donde también habita su prima Motoko, una joven pervertida que encontrará momentos perfectos para fastidiar a los dos jóvenes con sus comentarios y suposiciones erróneas acerca de su relación. ¿Serán Takeshi y Eru capaces de ahuyentar la mala suerte del muchacho?

Happy World! es un manga creado por Kenjirou Takeshita que comenzó a publicarse en la revista Ultra Jump, propiedad de Shueisha, en febrero de 2001. La obra finalizó en julio de 2006, siendo reunida en once volúmenes recopilatorios.

Anime

Un año después de su debut en el mercado editorial, el estudio KSS decidió llevar al anime la peculiar historia  de Takeshi y Eru. Así, en diciembre de 2002 apareció en DVD la primera de las tres OVAs que adaptan la obra. Con una medida de duración de 27 minutos cada una y dirigidas por Takashi Ikehata, la última de ellas vio la luz en el año 2003.

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Conclusión

Happy World! es uno de esos manganimes que pasan por el mundo sin pena ni gloria pero que suelen hacerse famosos o conocidos por ser rápidos de visionar. La obra en sí no cuenta con una gran animación, aunque no cabe duda de que la historia original, el manga, resulta mucho más interesante, completa y cuenta con un mejor diseño de los personajes. Asimismo, el estilo de dibujo de Kenjirou Takeshita, simple pero efectivo, con sus pequeños y casi imperceptibles detalles, ayuda a recrear un ambiente que el anime no fue completamente capaz de expresar.

En cuanto a los personajes, Takeshi representa al típico joven que nunca se ha comido un rosco en su vida pero que, al igual que cualquier chico, siente curiosidad por el cuerpo femenino. Asimismo, el lector/espectador siente casi instantáneamente cierta empatía y pena por el personaje, ya que su mala suerte es digna de estudio. Por otro lado, Eru representa el lado kawaii y más tierno de la historia: un ángel que se convierte en humana y que, dado a su torpeza e inexperiencia, da lugar a numerosas situaciones incómodas y un tanto comprometidas con Takeshi. El punto de humor lo pone Motoko con su incansable vicio por el hentai y sus ganas de meterse en medio de la relación de los dos jóvenes para formar un trío (o, al menos, fastidiar a su primo).

Si alguna vez habéis experimentado esa sensación de que el mundo está en tu contra porque todo te sale mal, no os creáis que sois los más desafortunados del mundo, porque siempre hay alguien que puede estar peor que uno mismo. Y si no echadle un vistazo a Happy World! Seguro que después la vida os parece mucho más amable y vuestra mala suerte, una nimiedad (aunque no contéis con un ángel como Eru a vuestro lado, seguro que algún “enviado divino” está de vuestra parte y vela por vosotros).

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