¿Qué es lo que harías si tuvieras en tu bañera a un tritón la mar de sexy? Esa es la premisa de la que parte nuestra serie de hoy: Orenchi no Furo Jijō.

Orenchi no Furo Jijō

Con la llegada del veranito y el calor lo que apetece es estar resguardado en un lugar fresco viendo una serie que no ofrezca muchos quebraderos de cabeza. Eso es lo que nos da la obra de la que hoy os vamos a hablar, pues tiene todo lo que es necesario para pasar un buen rato: es corta, es divertida y tiene un sirenito muy guapo. Sí, talonianos, hablamos de Orenchi no Furo Jijō.

Historia

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Tatsumi es un muchacho normal y corriente que debe trabajar para poder costearse sus estudios universitarios. Un día, de vuelta a casa, se encuentra en la orilla del río con un ser mitad humano mitad pez. Sin dudarlo, lo lleva a su hogar y lo mete en la bañera para que se recupere. Esta criatura, que es ni más ni menos que un tritón, se presenta como Wakasa y, sin consultarlo con nadie, decide quedarse a vivir con Tatsumi. A partir de ese instante la vida del muchacho da un giro de ciento ochenta grados, pues de la noche a la mañana se encuentra viviendo con un sireno en su bañera, el cual no para de recibir visitas de todo tipo.

Itokichi es el autor de Orenchi no Furo Jijō, un 4-koma de género shōjo que nació en las páginas de la revista Monthly Comic Gene (Media Factory) en el año 2011. Actualmente la serie sigue abierta y ya se pueden conseguir en Japón los cinco primeros volúmenes.

Lamentablemente ninguna editorial española se ha mostrado interesada en traer esta serie a nuestro país, por lo que es más que probable que no la podamos ver por estas tierras.

Anime

Una trama tan divertida y alocada no podía quedarse sin su consiguiente adaptación animada, aunque tuvieron que pasar tres largos años hasta que Wakasa apareciera en televisión. Concretamente, el primer episodio del anime Orenchi no Furo Jijō se emitió en octubre de 2014 y, tras trece episodios de algo más de cuatro minutos cada uno, finalizó el 29 de diciembre de ese mismo año. Sayo Aoi fue quien se sentó en la silla de director, mientras que Yuniko Ayana fue el creador del guión.

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Conclusión

Orenchi no Furo Jijō es una obra muy especial y particular. Lejos de ser el típico shōjo o shōnen que no nos permite ni un segundo de respiro, esta serie supone un soplo de aire fresco tanto por la trama como los personajes. Divertida y, por qué no decirlo, atípica, tanto el manga como el anime sin duda os sacarán más de una sonrisa, pues las ocurrencias de Wakasa y sus amigos son para recordar una y otra vez.

En lo que respecta al anime, este se hace muy fácil de ver, pues, como hemos mencionado antes, se compone de trece episodios de poco más de cuatro minutos de duración cada uno. La animación es verdaderamente buena, destacando esos momentos más cómicos en los que todos aparecen en formato ‘chibi’, lo cual hace de la obra aún más adorable si cabe. Si tenéis un poco de tiempo y os queréis dar un buen baño de risas, no tenéis más que echarle un vistazo a Orenchi no Furo Jijō. No os defraudará.