Guillermo del Toro ha intentado hacer videojuegos con THQ y Kojima, con resultados… inesperados.

Guillermo del Toro

Guillermo del Toro es un cineasta con éxito que, a pesar de haber intentado varias veces meterse en el mundo de los videojuegos, siempre ha sucedido algo que se lo ha impedido. De hecho, vendría a ser el Kojima del mundo del cine, solo que el pobre Hideo ha optado por hacer películas interactivas que tanto nos cabrean y no ha tenido una oportunidad real de ponerse detrás de las cámaras.

En fin, a lo que iba. Si buscamos un símil literario, Guillermo del Toro vendría a ser como el protagonista de 10 negritos de Agatha Christie.

THQ quería sacar un juego de terror y contrató a Guillermo del Toro para ello. La compañía quebró y solo quedaron nueve negritos.

Kojima quería hacer amigos en el mundo del cine y contacto con del Toro para hacer Silent Hills. El juego fue cancelado, Kojima despedido y solo quedaron ocho negritos.

Y bien, ¿quién va a ser el guapo que siga con la historia? Pues parece ser que ninguno, ya que Guillermo del Toro se ha dado cuenta de que es gafe y dice que renuncia a hacer más videojuegos en su vida.

«Me podido probar que soy el albatros de los videojuegos. Me uní a THQ y THQ se fue a la bancarrota. Me uní a Kojima y Kojima abandonó Konami. Lo he decidido, para no destruir más vidas no voy a involucrarme más en videojuegos. Si lo hiciera, me uniría a él y su casa explotaría o algo así.», dijo el cineasta a Shacknews.

 

En fin, es una pena, pero está demostrado que hay gente que por mucho talento que tenga no puede hacer según que cosas. Mirad a Rajoy, que era el mejor registrador de propiedad a los 24 años y como presidente es… bueno… justito para ser generoso.

Bueno talonianos, paro ya que la ley mordaza se me lleva por delante. ¡Feliz viernes!