yoshi's cookie

Las clásicas cajas de pastas para la hora del café tienen dos finalidades claras. La primera es dar una buena imagen a los invitados, haciéndoles creer que con una simple caja son más que bien recibidos. La segunda es obligarnos a tomar una de las decisiones más importantes de nuestra vida. Estas cajas contienen, en un 90% de los casos, las galletas en forma de rosquilla, las de corazón, las de cuadrados de chocolate y aquellas con una guinda roja en el centro.

Escoger una se convierte así es un dilema importante, ya sea porque todas parecen tener un buen aspecto o porque hace ya más de diez años que aborrecimos estas pastas. Pues bien, todas estas tradicionales galletas, que ningún fabricante se atreve a cambiar de una vez por todas, fueron las protagonistas de Yoshi’s Cookie, uno de esos juegos de Nintendo en el que Yoshi era tan protagonista como las innovaciones lo son a la galletas.

 

Mario, un cocinero apasionado

El personaje principal de Yoshi’s Cookie era un Mario cocinero, que se encargaba de preparar las galletas desde la parte derecha de la pantalla. Vestido para la ocasión y con las ganas que le echaba, parecía que se había dedicado a ello toda la vida y que nunca había llevado un peto azul ni se había atrevido a introducirse en las tuberías. El otro personaje era Yoshi, como su propio título indica. Aunque el dinosaurio solo aparecía en la introducción y en forma de galleta muy de vez en cuando.

Es en este menú de inicio donde Yoshi hacía muestra de su glotonería, zampándose de un bocado la caja de galletas preparada por su amigo (sí, caja de cartón incluida). Así, este juego tuvo muchas semejanzas con Mario & Yoshi, otro juego de puzles al que puso su nombre, pero en el que decidió no aparecer en exceso. Por si acaso nos hartábamos de él demasiado pronto.

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Yoshi’s Cookie se convirtió en un pequeño juego de puzles, que hoy podríamos considerar como un minijuego. Aparecido por primera vez en 1992 (1994 en continente europeo), contó con versiones para NES, Game Boy, SNES y Wii. Además del gran parecido con Mario & Yoshi, título del que ya os hablamos en Retromanía, compartió estética y jugabilidad con el clásico Dr. Mario.

Ya sabemos que en este reto Mario cocinaba galletas, ¿pero cuál era el objetivo? En el centro de la pantalla, hacían su aparición las galletas, que correspondían a varios tipos diferentes. La misión era ordenarlas de tal manera que desaparecieran al agruparlas con otras de su mismo tipo. Esto era posible gracias a la palanca que tenía el nuevo cocinero, convirtiéndose en un rompecabezas al estilo Tetris, del que también caían galletas desde la parte superior de la pantalla y, en esta ocasión, también llegaban de la parte derecha. Tras seleccionar una, era necesario moverla hacia arriba, abajo, derecha o izquierda, desplazando toda la fila o la columna.

 

10 niveles y un modo multijugador

Tras disfrutar de su introducción, comprobamos que Yoshi’s Cookie contaba con un menú que permitía elegir varias opciones. La primera de ellas era competir de forma individual o contra un amigo. Este modo multijugador funcionaba compartiendo la pantalla y los dos participantes jugaban al mismo tiempo por deshacerse de todas las galletas durante varias rondas. Para evitar que uno de los se aburriese en caso de que fuese todo un experto en este rompecabezas, el juego ofrecía la posibilidad de dar poca o mucha ventaja a uno de los dos.

Esta modalidad permitía, además, elegir la rapidez con la que aparecían las galletas: lenta, media o rápida. Esta opción también formaba parte del menú para un jugador, que también dejaba elegir el número de ronda a jugar y la música para acompañar. Si el jugador comenzaba por la primera (más que recomendable para descubrir el juego y para no completarlo demasiado pronto), se encontraría con un nivel sencillo, en el que no costaba demasiado trabajo dejar la pantalla sin pastas.

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La dificultad iría aumentando por momentos, sobre todo si se escogía la modalidad de ritmo medio o rápido en lugar de lento. Entre líneas y líneas de galletas, cuya creación no requería de una gran habilidad con los controles, hacía su aparición el pequeño Yoshi en forma de galleta, pensado para ofrecer una mayor puntuación. Y es que aumentar el marcador también era una premisa en el juego.

Una vez más, encontrábamos la opción de elegir la banda sonora del juego, entre un total de tres. De esta forma, podíamos evitarnos tener la melodía en la cabeza durante todo el día. Y, por si acaso resultaba molesta tras unas horas de juego, Nintendo ofreció la posibilidad de quitarla, con todos los respetos hacia el compositor.

Yoshi’s Cookie también formó parte de Tetris DS, de Mario Kart: Double Dash!! y de Nintendo Puzzle Collection, un recopilatorio de los mejores juegos del género de la mano de la compañía. Con una estética muy sencilla y sin grandes complicaciones, se convirtió en una manera divertida de pasar el rato (mucho mejor con su modo para dos jugadores) y en la demostración de que los rompecabezas no son un invento de los juegos para móviles.

Con él, los jugadores aprenderían a predecir y a mirar con perspectiva, pero también a sufrir cuando la máquina enviaba filas de galletas fuera de lugar, que podían fastidiar una partida en el momento más inoportuno. Esta se terminaba cuando toda la pantalla se llenaba de galletas y no existía posibilidad de que entrasen más, sinónimo de que no habíamos estado lo suficientemente concentrados o rápidos. Y este Retromanía también se termina hasta la próxima semana, en la que volveremos a llenar de nostalgia el día con un nuevo juego para la historia. ¡Hasta la próxima, talonianos!