Osorezan-005

Hace unos meses publicamos una serie de reportajes especiales sobre los infiernos japoneses, a través de los cuales conocimos el concepto de infierno sintoísta, budista y de su “staf técnico” correspondiente, o sea, todos los seres que se podían encontrar en él, desde los demonios que hacen el trabajo sucio, a los jefazos.

Y si te ha gustado todo este asunto del infierno, quizás te sorprenda (y guste) saber que a lo largo y ancho del territorio japonés existen varias supuestas entradas a ellos, tanto para el budista como para el sintoísta. Hoy haremos una pequeña ruta por algunos de estos lugares. ¿Te vienes a dar una vuelta por el infierno?

Así de primeras, puede parecer extraño pensar en el infierno como un destino turístico, pero estamos hablando de Japón, por lo que tenemos que hacer un “reset” a nuestras creencias y conceptos religiosos y aceptar las cosas tal y como se nos ofrecen, para disfrutar de ellas y aprender. De hecho, estos lugares son destinos turísticos muy populares, la mayoría de los cuales se centran alrededor de zonas con una fuerte actividad volcánica. Cuando ves el agua hirviendo y la tierra convertida en fuego entiendes porque era fácil confundir estas zonas con las puertas al inframundo. Es importante recalcar que, aunque todos ellos tiene una historia y antiguamente eran zonas temidas y veneradas, ahora la mayoría se mantienen gracias a la explotación comercial de la leyenda.

 

Beppu

Nuestra primera parada en esta ruta infernal va a ser el famoso infierno de Beppu, situado en la prefectura de Oita (en la isla de Kyushu). Es una de las entradas al inframundo más famosas de Japón, y más explotadas. Es una atracción con rutas, entre las que podremos ver pequeños y deprimentes zoológicos con animales encerrados en jaulas demasiado chiquitas para su tamaño. Para algunos visitantes aún conserva un significado religioso, sin embargo si eres un defensor de los derechos de los animales mejor no visitarlo, ya que ver esos animalillos encerrados en pequeños cubículos puede causarte más de un dolor de estómago.

beppu hot springs kyushu japan photo (2)

Parece que los seres humanos necesitamos experimentar el infierno en vida para meditar sobre sus actitudes, deshacernos de vicios y acumulación de preocupaciones superfluas. Dicen que en Beppu, después de vivir el infierno en la tierra, te ves obligado a reflexionar sobre tu conducta en vida.

Personalmente no he visitado este lugar (aún…) pero la fuente ingles/japonesa desde donde se ha extraído la información no recomienda este lugar por su falta de ética y derechos sobre los animales.

Noboribetsu

Sin embargo sí que recomienda este otro: Noboribetsu, en el valles de Jigokudani, situado en Hokkaido a solo una hora en tren desde Sapporo. Noboribetsu es un área con una gran actividad volcánica, que incluye vapores sulfurosos de esos que huelen a huevo podrido. Toda la zona tiene un aspecto infernal, con rocas de azufre, ríos que se tiñen de un amarillo sucio, vapores sulfurosos y un calor constante que emana de la tierra. Sin duda entendemos porqué era considerada como una de las puertas del infierno budista.

La verdadera atracción de la ciudad, además del paisaje de ultratumba, es el Noboribetsuonsen, uno de los centros turísticos de aguas termales principales de Japón, y el más grande de Hokkaido. Además de contar con numerosos onsen y hoteles Noboribetsu es también es un implacable infierno de temática oni, con 11 estatuas de diferentes demonios repartidas por todo el pueblo.

hells4

Los onis son los grandes protagonistas de este infierno. Las tiendas locales venden todo tipo de onis con formas y posturas diferentes, y su fiesta estrella es el Setsubun, donde en lugar de cantar «Oni wa soto!» (¡Fuera! Demonio), que es lo que la tradición dicta, los residentes cantan «Oni wa uchi!» (Los demonios regresan a casa!). Otro festival digno de ser visto es el Jigoku Matsuri, o Festival de los Diablos, que se celebra a finales de agosto.

Otro punto a destacar en Noboribetsu es el santuario del rey Enma, donde dependiendo del día el “jefazo” de las puertas del infierno muestra su lado más amable o más feroz y cabreado.

9475376886_7edcc7457e_o

 

El infierno robótico

¡Bender tenía razón! Futurama no fantaseaba cuando nos mostraba el infierno de los robots, pues en Kurume, también en la isla de Kyushu, existe un infierno lleno de robots.

kurume

Para encontrarlo tenemos que dirigir la mirada hacia la enorme estatua de Jibo-Canon, de 62 metros de altura y situada dentro de los terrenos del templo Naritasan. En el interior de la gran construcción encontraremos la representación de Buda que intercede en nombre de los niños no-natos, pues además de albergar una de las puertas del infierno el templo Naritasan es un punto de peregrinación para las mujeres que han perdido a un bebé o que han abortado. En la zona del sótano, aún en el interior de la diosa Canon, encontraremos las puertas al infierno animatrónico.

hells2

Cuando entras y caminas por él se comienzan a activar toda una serie de mecanismos robóticos que ilustran escenas que se pueden vivir en el inframundo. Las fotografía no están permitidas en su interior, así que si lo visitáis tenedlo muy en cuenta o puede ser que no sea la última vez que entráis…

 

Yomotsu Hirasaka

Pero su lo que quieres es ver las puertas del infierno sintoísta Yomi-No-Kuni es tu lugar. Está situado en la provincia de Izumo, en la prefectura de Shimane. La entrada es conocida como Yomotsu Hirasaka, pero aunque se pueda pasear y mirar por fuera es imposible entrar, recordad que Izanagi la bloqueó con una gran roca.

yominokuni

También se puede visitar el santuario sintoísta del lugar. A diferencia de las entradas al infierno budistas esta se encuentra poco explotada comercialmente y es un área un poco sombría y solitaria, algo que le envuelve de una atmósfera especial.

 

El monte Osorezan, la montaña del miedo

El monte Osorezan está situado en el centro de la península de Shimokita, en la prefectura de Aomori , Japón. El monte es en realidad un volcán, y tanto la montaña como sus alrededores es un inmenso páramo volcánico yermo, de suelo árido y lleno de piedras de lava fría procedente del interior de la tierra, sin vegetación, con vientos constantes y burbujeantes pozos de azufre que emanan del interior de la tierra desprendiendo un olor nauseabunda, como también ocurre en Noboribetsu.

Osorezan-010

Cuando paseas por el Osorezan es común encontrarse múltiples estatuas talladas en la fría piedra de la diosa Jizo, con sus molinillos y sus ofrendas. Muchos japoneses visitan el monte para rezar por el reposo y la salvación de sus familiares difuntos, suelen dejar fotografías, ofrendas y montoncitos de piedras, puedes encontrarlos en cualquier rinconcito, en medio de la llanura o en la orilla de algún camino. Un riachuelo atraviesa el paisaje, hasta que desemboca en el lago Usorisan, que por la geografía es común que esté envuelto en niebla, y cuyas aguas son amarillentas y rojizas por el azufre, la viva imagen del río Sanzu, el río que según el budismo tienen que atravesar los muertos para poder alcanzar el más allá.

Osorezan-007

 

Como habéis podido comprobar en Japón no solo se puede visitar las puertas del infierno de forma turística, sino que además tenemos dónde elegir según nuestras preferencias, gustos o creencias. Quizás es buena idea eso de visitarlo en vida, así ya sabes con lo que te vas a encontrar si no eres un “humano bueno” y puedes escoger tu camino en este mundo: hacia la luz o hacia las sobras…