Una de las aventuras gráficas más recordadas por todos los fans de H.P. Lovecraft no podía faltar en el Retroanuncio.

Como bien conocerán nuestros lectores más veteranos, Infogrames fue una compañía francesa que durante la década de los noventa y hasta principios de la década pasada encandiló a muchos de nosotros con sus títulos para PC y consolas. Especialmente prolíficos fueron sus juegos de aventuras, con un auténtico filón encontrado en la obra de H. P. Lovecraft y sus mitos de Cthulhu: Alone in the Dark (el primero), Shadow of the Comet y el título que hoy nos ocupa, Prisoner of Ice fueron sus máximos exponentes.

De la obra del escritor de Providence hemos hablado largo y tendido en nuestra web gracias a un par de especiales que hemos dedicado a su figura y que no os podéis perder.

Pero volviendo al título que nos ocupa: Call of Cthulhu: Prisoner of Ice (1995) fue el último juego ambientado en los mitos de Cthulhu lanzado por la compañía francesa, y al igual que su antecesor, Shadow of the Comet, era una aventura gráfica point ‘n’ click «de las de toda la vida».

Encarnando al teniente norteamericano Ryan, nos encontramos en 1937, a la vuelta de una expedición a la Antártida que ha traído unas cajas que esconden unos invitados muy especiales. Lo que comienza siendo un homenaje a En las Montañas de la Locura termina siendo un auténtico caos con primigenios, nazis, libros prohibidos, viajes por el tiempo y el espacio, así como un par de finales. Todo ello muy delirante pero igualmente divertido si aceptamos sus limitaciones, así como su peculiar doblaje «neutro» a nuestro idioma.

Prisoner of Ice fue muy bien recibido por los fans en su momento, si bien fue el último acercamiento de Infogrames a la obra de Lovecraft (la reconversión de esta en la Atari actual da más pena que otra cosa). El título incluso contó con una adaptación a Sega Saturn y Playstation en Japón, bajo el título Prisoner of Ice: Jashin Kourin.

A día de hoy si queremos disfrutar de este añejo título podemos pasarnos por GOG y hacernos tanto con él como con Shadow of the Comet, título que, para el que escribe estas líneas, es bastante superior a Prisoner of Ice. Aunque jugablemente sea mucho más engorroso.