Talonianos, regresamos un jueves más con nuestro querido BL Section. Hoy os presentamos Los Deseos Obsesivos de mi Chico, un manga muy caliente.

¡Muy buenas a todos! Regreso una vez más con BL Section, la sección más sexy y con más amor carnal de todo Tallon4. Hoy os traigo una obra caliente, caliente que llegó a España el año pasado (aunque en Japón ya tenía unos añitos) para entonar los cuerpos de todos los amantes de este tipo de historias. La lógica de su trama deja bastante que desear (de hecho no tiene ninguna, el único objetivo es mostrar a los personajes desnudos y muy dispuestos a satisfacer sus deseos más primarios), pero está cargadita de escenas de alto (elevadísimo) contenido sexual entre sus múltiples protagonistas. Todo un regalo para los ojos de los amantes más pervertidillos y con más ansias de encontrarse onomatopeyas del tipo “slurp” y “zas” de este maravilloso e inigualable género llamado yaoi. Hoy hablamos de Los Deseos obsesivos de mi Chico (Toshishita Kareshi no Renai Kanrigeki).

Sinopsis

Los Deseos Obsesivos de mi Chico es un manga formado por historias protagonizadas por tres parejas distintas pero relacionadas entre sí. La primera de ellas (y protagonista principal) es la compuesta por Satoshi Onozuka e Izumi Hirasaka. Satoshi es un investigador de arquitectura bioclimática que trabaja en la facultad y cuyo aspecto es el del típico “empollón” de aspecto debilucho y al que más de uno trata de meter mano, mientras que Izumi es un estudiante de cuarto curso de aspecto fuerte (tanto física como mentalmente) y dominante. Entre sus muchas misiones, Izumi también es responsable del cuidado de Satoshi, a quien alimenta para que no muera a causa del cansancio, motivo por el cual le llaman “el dueño”. Sin embargo, cuando Izumi se entera de que un pervertido ha tratado de abusar de Satoshi, el chico deja salir su lado más oscuro, posesivo y masculino, haciendo ver a su compañero que sólo le pertenece a él y nada más que a él. Aunque ese primer encuentro sólo será el primero de los problemas que los dos chicos deberán afrontar.

En segundo lugar está la pareja formada por Mineo Tachibana, compañero de Satoshi e Izumi que está intentando curar sus heridas amorosas después de que su novia le deje plantado, y Radwan Safwa Ilyas, un príncipe árabe que adora la cultura japonesa y que ha viajado a Japón para cumplir con una visita diplomática. Mineo recibe la orden de ser el guía de Radwan por la universidad, ya que el joven príncipe desea encontrarse con alguien de su edad. Pero después de huir de Nassir, el guardaespaldas y protector de Radwan, los dos chicos acabarán sudorosos y muy cachondos en la casa de Mineo, donde darán rienda suelta a su pasión al tiempo que descubren que están hechos para jugar el uno con el otro a los disfraces.

Los Deseos Obsesivos de mi Chico

Finalmente está la pareja compuesta por Kyoya Misumi y Yuji Kuramoto. Kyoya es un actor al que han encasillado en el papel de “S” (dominante), motivo por el cual más de uno y una comienza a acosarle para que le pervierta y atormente en el sentido sexual, aunque el chico es un “M” (pasivo que quiere que le sometan y hagan gozar); Yuji, por su parte, es el mánager de Kyoya. Tras renunciar definitivamente a tener una vida auténtica como M, Kyoya acaba aceptando un nuevo papel televisivo como chico malo “S”. Sin embargo, y a sabiendas de que el actor no podrá resistir esa situación mucho más, Yuji se convierte en el “S” exclusivo de Kyoya, a quien hará todas las perrerías que se le ocurran para alentarle en su trabajo, demostrando que el correcto y siempre atento mánager está más salido que el pico de una mesa y disfruta de su condición de superioridad con oscura satisfacción.

Impresiones

Los Deseos Obsesivos de mi Chico es un manga formado por dos tomos creados por la calenturienta y divertida mente de Hashigo Sakurabi. A pesar de la extensión de que dispone la obra, lo cierto es que la trama apenas avanza. Además, su lógica es inexistente, ya que el único cometido de la autora es provocar situaciones para que sus creaciones acaben desnudas y retorciéndose de puro gusto en la cama o el suelo. Por ello, no es necesario prestar mucha atención a los textos, ya que el principal atractivo de la historia son los encuentros sexuales de sus protagonistas. Para ello, Sakurabi junta a personajes con caracteres opuestos y que en algunos casos ni siquiera comparten cultura o tradiciones (a excepción de Satoshi e Izumi, que son los dos más parecidos) para dar rienda suelta a una ristra de posturas y juegos de índole sexual no aptos para todos los públicos pero que apasionarán y engancharán a los lectores ávidos de ver cuerpos masculinos en todo su esplendor.

Tal y como he destacado, los personajes apenas evolucionan, por lo que se percibe de ellos a primera vista es prácticamente todo lo que pueden ser u ofrecer. Lo único en lo que sí experimentan ciertos cambios es en sus tendencias y hábitos sexuales, ya que conforme avanza la trama estos se vuelven más atrevidos, llegando a experimentar incluso con juguetes o con disfraces. Situaciones en las que más de uno desearía encontrarse o experimentar alguna vez, pero que no todo el mundo (sobre todo los más tradicionales) está dispuesto a llevar a cabo. Aún así, es fácil encuadrar a los personajes por su forma de ser o carácter, separando claramente a los semes, que siempre llevan la iniciativa en sus vertientes más rudas y dominantes (como es el caso de Yuji) o en su forma más tierna y protectora pero no por ello menos exigente (como es el caso de Izumi y Mineo), de los ukes, quienes están cortados prácticamente por el mismo patrón, ya que todos ellos muestran debilidad (unos más claramente que otros), a excepción del príncipe Radwan (él es maravilloso y muy atrevido en todos los sentidos. Es el uke que muchos semes desearían y que sólo unos pocos pueden poseer). Aún así, todos ellos cuentan con una gama de expresiones que van desde el deseo puro y duro del “aquí y ahora” hasta la vergüenza más profunda o la felicidad más infantil (cortesía de Mineo).

Los Deseos Obsesivos de mi Chico

Asimismo, la historia muestra de manera muy superficial lo que supone traspasar la línea entre la amistad y el amor, o lo difícil que es mantener las distancias entre diversos estatus sociales o niveles en función del trabajo. Por eso, una vez más se debe destacar que el único objetivo de estos dos tomos es contentar la vista del lector a través de numerosos y muy variados encuentros sexuales entre sus protagonistas, asumiendo que en el terreno del amor o sexual no existen diferencias o divisiones que puedan separar a dos personas que se atraen y se desean, sin importar que haya o no sentimientos de por medio. Algo que muchos consideran dudoso pero que otros aceptan como una forma de vida perfectamente lógica y saludable. Cada uno que opine lo que quiera, que para gustos los colores, jeje. Lo único que nos importa aquí es que gracias (o por desgracia) a este hecho, este manga cuenta con muchas y muy calenturientas escenas que harán realidad los deseos más oscuros de toda fujoshi, es decir, ser testigo del amor desenfrenado entre chicos guapos que disfrutan mutuamente de sus cuerpos.

En lo relacionado con el dibujo, este es muy equilibrado. Aunque no se encuentran ilustraciones a doble página o excesivamente complejas, los diseños de los personajes son muy proporcionados, mostrando representaciones humanas con una estética que excluye manos sobradamente grandes o piernas inusualmente largas. Con un estilo cuidado y descuidado a partes iguales (algunas escenas resultan un poco caóticas porque no se sabe muy bien qué está dibujado) pero bien definido, Los Deseos Obsesivos de mi Chico muestra una amplia gama de clichés o tópicos relacionados con diversos ámbitos, desde la presunción de que en el metro de Tokio es “típico” que algunos listos aprovechen las aglomeraciones para realizar tocamientos, hasta la idea de que a los chicos les excita realizar prácticas sexuales con alguien que va disfrazado o con un cosplay (de lolita, maid, colegiala, etc., sin importar que quien lleve el traje puesto sea chico o chica). No obstante, algo que muchos considerarán imperdonable es que la historia tiene mucha censura: no se muestran los genitales (lo cual es sorprendente debido a la cantidad de desnudos que hay a lo largo de los dos tomos), sino que estos salen como si fuesen un ente borroso ubicado entre las piernas de los protagonistas pero sin la importancia necesaria como para representarlos nítidamente (¡menuda idea!). Aún así, no es difícil saber o intuir lo que ese borrón intenta tapar (está más claro que el agua).

Ya por último, y de manera muy, muy rápida, hablar de la edición que Ivréa ha sacado de Los Deseos Obsesivos de mi Chico en España. La verdad es que la edición está bastante cuidada (al menos todo lo cuidada que pueden estar los volúmenes de Ivréa, ya que muchas veces, bajo la cubierta, el tomo tiene roturas o está picado en el lomo, portada o contraportada). La traducción es muy amena y coloquial, con expresiones o palabras del día a día que pueden resultar más o menos soeces en función del lector, pero que son las típicas que otorgan al lector/a fujoshi ese puntillo que te enciende y que siempre se va buscando en este tipo de historias. Además, un punto a favor de la edición de Ivréa es que en la portada y contraportada (bajo la sobrecubierta) de ambos tomos hay breves sketches humorísticos que ponen la guinda al pastel de la edición.

Los Deseos Obsesivos de mi Chico

A modo de conclusión, volver a destacar que Los Deseos Obsesivos de mi Chico es un manga en el que la trama queda en un segundo plano para dejar paso a los deseos (y nunca mejor dicho) más primarios de las tres parejas protagonistas. Cualquier excusa es buena para tener relaciones  sexuales, algo que a los lectores de este género siempre nos gusta. No obstante, hay que reconocer que el estilo de dibujo de Hashigo Sakurabi es algo confuso en determinadas ocasiones, en especial en las mencionadas secuencias de sexo en las que hay veces en que no se distingue muy bien dónde está quién (o qué). A pesar de ello, el conjunto final es realmente bueno, aparte de que tenemos el plus de que sólo está compuesta por dos tomos recopilatorios. Desde mi corazón de amante del yaoi no puedo más que recomendaros esta historia de amor, sexo, obsesión, sexo, fetichismo y, sí, sexo.

Lo mejor:

  • Cualquier excusa es buena para tener sexo.
  • Los diferentes gustos o manera de ser de las tres parejas principales.
  • Diseño de los personajes equilibrado y proporcionado.
  • No cuenta con una trama especialmente enrevesada o profunda, por lo que se puede leer de manera esporádica sin tener que prestarle excesiva atención.
  • No importa cuántas veces se lea; todas ellas se disfruta como si fuese la primera vez (yo ya la he leído tres veces desde noviembre de 2015 y me sigue gustando).

Lo Peor:

  • El dibujo resulta a veces confuso.
  • Algunas parejas tienen mucho más protagonismo que otras.
  • Clichés fáciles y demasiado tópicos que dan pie a las escenas de sexo.
  • No cuenta con una trama especialmente enrevesada o profunda (aunque parezca tonto, este es un arma de doble filo, ya que se podría haber creado una historia más consistente o con mayor lógica pero con el mismo –o incluso mayor- contenido de índole sexual).

Los Deseos Obsesivos de mi Chico

Ficha Técnica:

Título: Toshishita Kareshi no Renai Kanrigeki.
Autor/a original: Hashigo Sakurabi.
Tipo: Yaoi.
Género: Romance, Drama, Comedia, Vida Estudiantil.
Revista: Qpa.
Editorial: Takeshobo Co. LTD.
Año: 2013
Número de tomos: 2

Edición en Castellano:

Título: Los Deseos Obsesivos de mi Chico
Editorial: Ivréa
Año de publicación: 2015