Vuestras plegarias han sido escuchadas y aquí estoy de nuevo con una nueva entrega de BL Section en la que vamos a habla de Enzai.

¡Hola, talonianos! Aquí llego un mes más con una nueva historia yaoi para mostraros las caras ocultas y los numerosos títulos que se aglutinan en este maravilloso género que ha conquistado el corazón (y la mente) de más de uno/a. En esta ocasión he elegido la adaptación a anime de una visual novel (videojuego) que, personalmente, no me ha gustado especialmente. Aún así, como suele decir mi madre, “para gustos, los colores” y “no hay nada mejor que conocer algo por uno mismo para poder hablar con propiedad sobre ello”. Y, como suele decirse, cada persona es un mundo, por lo que lo que a mí no me gusta puede ser la serie preferida de algún fan del género que aún no ha descubierto esta historia. Así pues, comencemos con el análisis de la obra que ocupará esta entrada: Enzai.

Sinopsis

Enzai

Guys es un chico que proviene de una familia pobre de la Francia de la postrevolución (siglo XIX) y al que le gusta pasar su tiempo libre en compañía de sus amigos. Un día de lluvia él y sus compañeros deciden refugiarse del aguacero en una tienda, donde terminan robando unos dulces. Tras el hurto, los chicos salen corriendo del lugar, pero Guys tiene la mala suerte de chocarse con un detective que le detiene como culpable de un asesinato. A pesar del susto que se mete Guys, el detective, llamado Guildias, le convence para que se declare culpable, ya que la pena impuesta por el tribunal a un crío por un delito como ese sería mínima. Sin embargo, Guildias aporta al tribunal pruebas amañadas con las que terminan acusando a Guys de homicidio, por lo que le encierran en una prisión que se convierte en la peor pesadilla del niño.

Abandonado a su suerte por su propia familia y con la escasa ayuda de un abogado alcohólico, Guys descubrirá la cara más inhumana, ruin, depravada y lasciva del ser humano a través, no sólo de sus compañeros de prisión, sino también de los propios dueños y responsables de la cárcel. Aún así, y gracias a la inesperada ayuda de algunos compañeros de prisión, Guys no perderá la esperanza de demostrar su inocencia para poder salir de ese antro en el que le han encerrado de manera arbitraria.

Impresiones

Como ya he mencionado antes, Enzai es una visual novel de género eroge desarrollada por Langmaor que, con el tiempo, se adaptó a anime. No he tenido la oportunidad de jugar al videojuego (y creo que nunca lo haré porque no me llama nada la atención), por lo que basaré mi impresiones únicamente en el anime.

En primer lugar debo destacar que Enzai se compone de dos OVA’s de unos 25 minutos de duración, aproximadamente, cada una. Como podréis imaginar, tan pocos capítulos apenas llegan para adaptar una historia que, seguramente, es capaz de entretener a los gamers durante muchas más horas. Reconozco que lo que me llamó la atención de este anime para animarme (valga la redundancia) a verlo fue, principalmente, este factor (me pilló en una época muy mala en la que lo único que quería era consumir yaoi sin importar de qué tipo fuese). Aún así, esos dos episodios dan mucho de sí para mostrar muchas escenas de alto contenido sexual que no siempre son del agrado del espectador (a continuación explicaré por qué).

Enzai

Lejos de parecer una serie shonen-ai en la que los sentimientos están a flor de piel (al fin y al cabo el protagonista es un niño y, personalmente, estaba convencida de que la historia narraría un primer amor o enamoramiento surgido entre los barrotes de las celdas –ilusa de mí-), Enzai es una obra que se puede definir como un yaoi cruel y desagradable. Además de las múltiples escenas de maltrato (no sólo a Guys, sino también a otros de sus compañeros), hay que sumarle las no menos escasas escenas de sexo protagonizadas por el niño y por otros miembros (¡hasta se muestran orgías!). Y no me refiero a las típicas escenas que toda fujoshi espera entre los protagonistas cuando ve alguna serie sino que, más bien, Guys es víctima de reiterados abusos sexuales y termina siendo objeto de juegos sexuales en los que realmente no quiere participar. De hecho, y esto es lo más frustrante, después de que hasta el apuntador de la obra abuse de él, a mí no me quedó claro si Guys lo termina disfrutando o simplemente se resigna a lo que le ha tocado vivir (porque al dichoso crío al final parece que el rollo le mola y todo). Así pues, y basándome en la ambigüedad de la propia obra, pienso que, al ser una adaptación de tan sólo dos episodios, se han dejado en el tintero muchas cosas del videojuego original que podrían ayudar al espectador a comprender esta obra un poco mejor y más allá del “aquí te pillo, aquí te mato” para bajar el calentón de todos los mayores. He de decir que nunca me han atraído especialmente las historias yaoi en las que se junta a un adulto con un niño (aunque conozco más de una que merece la pena no por las escenas de sexo en sí, sino por todo el ambiente que las rodea y que origina la relación. Aún así, y aunque respeto a quienes disfrutan con esas historias, a mí no me gusta ser testigo de actos que están penalmente condenados –sí, ya sé que es ficción, dibujos y demás, pero creo que hay que delimitar ciertos aspectos morales y de conducta personal en todos los hábitos, incluido en el del tipo de ocio que consumimos-), pero Enzai se lleva la palma del mal gusto.

Siguiendo con esta idea, ahora toca hablar de la narración. Aunque no resulta difícil seguir el curso de los acontecimientos, es verdad que la acción se desarrolla excesivamente deprisa. Quiero decir que en dos episodios no es posible mostrar realmente ni una mínima parte de la visual novel ni mucho menos una historia que golpea al protagonista física y mentalmente. De hecho, es esta rapidez la causante de que, aunque se mencione el paso del tiempo, el espectador no perciba un auténtico desarrollo y crecimiento de los personajes lógico y normal. Además, se obvia completamente todo el proceso de investigación del abogado de Guys para sacarle de prisión (que perfectamente se podría haber mostrado un poquito) para centrarse única y exclusivamente en cómo el niño pasa sus horas de encarcelamiento. También se pasa olímpicamente de historias secundarias de importancia (porque afecta a la manera de ser de ciertos personajes) y que se podrían haber desarrollado para hacer de Enzai una historia con algo más de chicha, sentido y consistencia.

Llegados a este punto, me gustaría destacar que una premisa importante al empezar a ver Enzai es no dar nada por sentado porque eso puede llevar al espectador a hacerse la picha un lío. Lo que empieza siendo el punto de partida de la vida presidiaria de Guys acaba convirtiéndose en su día a día. Pero dado que resulta difícil saber si al final el niño acaba disfrutando o no sus encuentros sexuales, así como las relaciones interpersonales de otros personajes, los episodios se convierten en un miniculebrón que consigue que quien lo ha visto deje de lado la parte más obscena para centrarse en las relaciones amorosas que se forman y el “quién acaba con quién”.

Enzai

Mención aparte merece la animación. Aunque tiene un estilo antiguo que me gustó bastante (al estilo de La visión de Escaflowne, aunque esta no sea una serie yaoi), lo cierto es que resulta frustrante lo pobre y mala que resulta. Además de fallos de raccord, repeticiones de planos, y uso de ángulos muy raros en ciertos planos, tenemos secuencias muy mal realizadas y con errores en lo que respecta a las proporciones de los personajes. Aún así, me resultó agradable encontrar de vez en cuando alguna que otra escena llena de carga visual y con mucho significado intrínseco (aunque, obviamente, estas escenas no son de los momentos en que abusan de Guys). En cuanto a la banda sonora, aunque esta no me gustó mucho (es muy justita y pasa desapercibida), la verdad es que me hizo gracia comprobar su aire a melodía de videojuego (probablemente pertenezca a la visual novel, aunque lo desconozco).

Y qué decir de la censura, esa gran amiga que nos acompaña día sí y día también en los mangas y animes de género yaoi, hentai o yuri. Como hemos dicho antes, las secuencias de alto contenido erótico en las que se abusa de más de un preso son constantes en las dos OVA’s, por lo que es obvio pensar que dichos personajes aparecerán como sus desarrolladores les trajeron al mundo. En efecto, así es, pero se han pixelado sus genitales de tal manera que no se «ve» nada, pero lo cierto es que no hay que ser muy inteligente para vislumbrar aquello que dichos píxeles ocultan. Resulta una incongruencia muy grande que una obra tan oscura y desagradable como esta tenga censura.

Resumiendo, Enzai es una obra regulera tirando a mala que puede entretenerte una hora, aunque no cuenta con nada destacable como para permanecer en la memoria o marcar al espectador de manera significativa. Si queréis aumentar vuestra yaoiteca personal y no tenéis nada mejor a lo que echarle el guante hasta que lleguen series de calidad, Enzai os ofrecerá una hora de animación que nos os dejará indiferente.

Enzai

Lo mejor:

  • Historia oscura y cruel (me gusta que no sea la típica historia con florecillas y en la que todo es bonito, aunque los reiterados abusos son excesivos).
  • Alguna que otra frase chula, como “Nunca te rindas en la búsqueda de la verdad”.

Lo peor:

  • Animación
  • Banda Sonora
  • No exploran los sentimientos de los personajes.
  • Se centran tanto en las escenas de sexo que se olvidan de desarrollar otros puntos que podrían darle más valor e intriga a la serie.

Enzai

Ficha Técnica:

Título: Enzai.
Autor/a original: Visual novel desarrollada por Langmaor.
Tipo: Yaoi.
Género: Romance, Drama.
Director: Toshiyuki Sakurai y Kinomi Noguchi.
Animación: Adonis.
Año: 2004
Número de episodios: 2