¿Os gusta el marisco, talonianos? ¿Las caracolas de mar quizás? Pues con el yôkai de hoy babearéis un rato: el Sazaeoni.

El Sazaeoni es un yôkai con forma de caracola de mar gigante, pero al igual que los cangrejos ermitaños esta enorme espiral esconde a un otra cosa inesperada, un ser de aspecto femenino muy temido por su ferocidad.
SekienSazae-oniNo es de extrañar que en un país como Japón, rodeado de mar, mucha de su mitología provenga de las peligrosas aguas del océano alertando así a los marineros y pescadores de que siempre deben estar atentos a los peligros bajo las aguas, incluso con mar en calma. Se cree que los Sazaeoni pueden originarse por dos posibles causas, la primera es que cuando una caracola llega a los 30 años de edad adquiere poderes sobre naturales (recordemos que en Japón cuando un objeto o un ser humano es extremadamente longevo puede ser motivo de que se convierta en yôkai); la segunda es que una mujer muy celosa y posesiva se ahogue en el mar, y su espíritu acabe en el caparazón de una caracola transformándose en Sazaeoni.

Los Sazaeoni suelen aparecer en las noches de luna llena, danzando al son de los mares sobre el agua, a merced de las miradas de los atónitos marineros que ensimismados desatienden a los barcos hasta que naufragan. Y no naufragan por ellos su dejadez el Sazaeoni los ataca hasta matarlos. Estos yôkais también se hacen pasar por víctimas de un naufragio, transformándose en inocentes doncellas, para que los marineros las suban a bordo y así verter su furia contra ellos. Ya en tierra firme, porque los Sazaeoni son tan temibles que pueden transformarse en ser humano y caminar por tierra, aparecen por las noches pidiendo una cama en alguna posada próxima a la playa. A la mañana siguiente los pobres dueños de la posada han muerto engullidos por el Sazaeoni.

¿A que ahora las caracolas ya no parecen tan apetitosas?

sazaeoni