Nos sumergimos en un mundo mágico y apasionante de la mano del director Mamoru Hosoda, Planeta Cómic y la novela basada en la película El Niño y la Bestia.

Todos los amantes de la cultura japonesa sabemos que el país del sol naciente es un territorio en el que pasado y presente, tradición y modernidad, se unen para ofrecer un ámbito cultural único y extremadamente atrayente. Esa unión de tradición y leyendas milenarias con la sociedad más tecnológica y puntera ha sido plasmada por numerosos autores en diversos formatos (mangas, animes, novelas, películas, etc.) a lo largo de los años. Sin embargo, uno de los referentes de la industria de la animación japonesa que mejor lleva a cabo esta fusión actualmente es, sin lugar a dudas, el director Mamoru Hosoda, quien sabe transmitir mil y un sentimientos y emociones a través de sus trabajos al tiempo que muestra un gran conocimiento de la sociedad en la que habita. Hoy os presentamos la adaptación a novela de su último trabajo, El Niño y la Bestia, una obra en la que nada es lo que parece, todo es posible y, además, refleja que cosas que creemos imposibles simplemente por el hecho de no verlas pueden, sin embargo, existir y coexistir con el mundo humano. Una historia coprotagonizada por bestias con un aire muy humano que nos llega totalmente en castellano gracias a Planeta Cómic.

 “Los humanos son criaturas muy extrañas… Se niegan a creer lo que han visto con sus propios ojos”

El Niño y la Bestia

Ren es un pequeño de nueve años cuyos padres se separaron a causa de la insistencia de la familia de su madre. Años después de este suceso, y ocultando en su corazón cierto odio hacia todos los que le rodean (especialmente hacia su padre, a quien culpa de haberle abandonado sin ninguna explicación), la madre de Ren fallece, dejándole solo. Ante esta situación sus tíos maternos deciden hacerse cargo de él, asegurándole que, dado que es el único varón de la familia capaz de heredar y hacerse cargo de esta, jamás le faltará de nada. Sin embargo, eso no es lo que Ren desea.

Hastiado de todo y de todos, el pequeño decide huir y buscarse un porvenir por sí mismo. Es en ese momento de soledad, miedo y cierta rebeldía cuando su camino se cruza con el de un extraño que le incita a seguirle bajo la promesa de convertirle en alguien fuerte y capaz de hacerse responsable de sí mismo. Motivado por tal promesa, Ren se anima a ir tras ese desconocido, aunque no tarda en perderlo de vista en un enrevesado laberinto de callejuelas del barrio de Shibuya (Tokio).

Finalmente, cuando Ren consigue salir de los estrechos callejones, se encuentra en medio de una ciudad llena de luz y color habitada por extraños individuos con apariencia humana pero con rostros y cuerpos de distintos animales. Se trata de Jûtengai, una ciudad habitada por bestias y perteneciente a un universo paralelo a la Tierra cuyos habitantes pueden moverse entre ambos espacios sin dificultades. Allí vive Kumatetsu, el extraño al que ha ido siguiendo y que resulta ser una imponente bestia con forma de oso, malas pulgas, un tanto egocéntrico, poca paciencia,  pero un inmenso corazón. Tras aceptarse convertirse en su discípulo, Ren inicia una nueva vida bajo el nombre de Kyûta en la que maestro y alumno no sólo aprenderán a mejorar sus capacidades para la lucha, sino también a apreciar al prójimo y descubrir el significado de la palabra “madurar”.

El Niño y la Bestia (Bakemono no ko) es un filme escrito y dirigido por el cineasta japonés Mamoru Hosoda. Este se estrenó en julio de 2015 en los cines nipones. Con una duración de 119 minutos, la obra recibió una gran acogida no sólo en su país natal, sino también en los países a los que se ha exportado esta producción de uno de los nombres de referencia de la industria de la animación japonesa.

Debido al gran éxito del largometraje por parte del público nipón, Kadokawa Shoten decidió rápidamente adaptar la trama a diversos formatos para hacerla llegar a un mayor rango de público objetivo. Así, el pasado año llegó a las librerías niponas la novela de esta obra creada por Mamoru Hosoda. Al mismo tiempo, apareció en el mercado nipón el manga que versiona esta historia. Este fue adaptado por Renji Asai, quien se basó en la historia original de Hosoda.

En el caso de España, durante el pasado mes de diciembre la editorial Planeta Cómic anunció a sus seguidores a través de las redes sociales que se había hecho con los derechos de publicación tanto de la novela (16,95€) como del manga (8,95€) de El Niño y la Bestia. A continuación os desgranamos con detalle cómo es la edición de la novela que ha sabido capturar y adaptar lo mejor del arte de Mamoru Hosoda a través de una narrativa al más puro estilo japonés.

Edición de la novela de El Niño y la Bestia por Planeta Cómic

Planeta Cómic se ha estrenado en la publicación de novelas japonesas de la mejor manera posible, sacando  al mercado de manera simultánea El Niño y la Bestia y Sword Art Online. En el caso del primero, éste libro que aúna fantasía y ciencia-ficción nos llega totalmente en castellano bajo el sello timunmas de Planeta Cómic y se presenta en una edición rústica con solapas. La portada cuenta con la ilustración del póster original del filme, mientras que en la contraportada se encuentra la trama de la obra, así como un divertido dibujo de Chiko, el pequeño ser que acompaña a Ren durante casi toda la obra. En el interior de las mismas el lector se encuentra con solapas interiores en las que se presenta brevemente a Mamoru Hosoda y se publicita el primer volumen del manga El Niño y la Bestia.

El Niño y la Bestia

Las 259 páginas de que consta el libro se dividen en doce capítulos, en los cuales se incluyen el prólogo y el epílogo. A pesar de que la obra no dispone de ninguna ilustración, lo cierto es que no se echan en falta en absoluto, pues gracias a las concisas descripciones que se ofrecen en el texto ya nos hacemos una idea tanto de cómo son los personajes como de lo que está ocurriendo siempre y cuando estemos dispuestos a echarle un poco de imaginación. Dichos textos cuentan con una muy buena traducción a nuestro idioma que ha corrido por cuenta de Daruma Serveis Lingüístics, S.L. A pesar de lo complicado que resulta traducir y adaptar expresiones y frases hechas del japonés al castellano, los traductores lo han hecho de una más que aceptable para que la novela sea realmente fácil de leer por todos aquellos que se animen a sumergirse en el mundo creado por Hosoda.

Conclusión

Todos aquellos que conozcan la trayectoria profesional de Mamoru Hosoda saben a ciencia cierta que este cineasta es capaz de crear universos llenos de magia que absorben por completo al espectador, transportándole a espacios maravillosos e increíbles en los que la acción se une magistralmente con la transmisión de emociones que consiguen a atrapar al espectador con lazo imaginario. En este caso, y a falta de ver la película, se puede decir que la novela de El Niño y la Bestia consiguen casi el mismo efecto en el lector, ya que este se ve sumergido en un mundo lleno de colorido y seres increíbles que son fáciles de imaginar gracias a las descripciones que se realizan.

El Niño y la Bestia alterna la narración en primera y tercera persona dependiendo de si el narrador es el propio Ren o Tatara. Asimismo, esta alternancia sirve para ubicar al espectador entre presente (Tatara cuenta al lector una historia pasada) o pasado (aunque Ren habla en presente, se intuye que el lector se ha transportado al pasado para “presenciar” en directo la escena). Precisamente este puede ser un hecho que genere cierta confusión al lector, ya que en ocasiones resulta complicado identificar al emisor de la historia, sobre todo al principio, cuando las vagas descripciones de cada personaje dificultan el ponerles rostro y asociarles con sus palabras. Aún así, y aunque la historia parece tranquila al narrar el día a día de los protagonistas, el final está lleno de acción y carga dramática, manteniendo al lector en vilo y dejando patente la firma más personal de Mamoru Hosoda.

El Niño y la Bestia

Volviendo al tema de las descripciones, estas destacan por ser directas, sin florituras y excesivamente específicas, reflejando el estilo narrativo japonés.  Aún así, esa simpleza del lenguaje no impide que el lector visualice mentalmente tanto a los personajes como el espacio en el que se desarrolla la acción, consiguiendo meterse en ella.

En cuanto a los personajes, estos son en cierto modo antisociales. No obstante, consiguen empatizar y congeniar con el lector para crear una historia llena tanto de referencias físicas de Japón (como el barrio de Shibuya) como de creencias y costumbres japonesas.

El Niño y la Bestia es una maravillosa historia que refleja de manera única y llena de magia lo que es madurar, crecer y convertirse en una persona de provecho, sensata, capaz de tomar sus propias decisiones y cargar con las consecuencias de estas. Asimismo, enseña lo que es la familia, la amistad, el perdón, la gratitud, lo malo de los prejuicios, así como que estos se pueden superar con fuerza de voluntad. De esta manera, el libro deja al lector con un buen sabor de boca al hacerle entender que el ser humano puede enfrentarse a las adversidades y salir victorioso de ellas. Una historia apta para todos los públicos que hará las delicias de todos los fans de Mamoru Hosoda y de todos los amantes de la literatura japonesa.

El Niño y la Bestia